Los científicos predicen que las próximas tres a cinco décadas ofrecen una oportunidad crucial para anticipar y planificar la pérdida de hielo antártico y su contribución al aumento del nivel del mar.
Los científicos predicen que las próximas tres a cinco décadas ofrecen una oportunidad crucial para anticipar y planificar la pérdida de hielo antártico y su contribución al aumento del nivel del mar.
Una campaña de 13 años confirma un efecto de dispersión único en el hielo de Europa y establece nuevos límites sobre hasta dónde puede penetrar el radar en su capa congelada.
Los modelos climáticos actuales presentan dos debilidades importantes: su incapacidad para simular con precisión los patrones de viento y circulación a gran escala que determinan dónde cae la precipitación. Aún así, son las principales herramientas disponibles para predecir las tendencias futuras de nuestro clima.
Europa Occidental se ha enfrentado una ola de calor histórica a finales de mayo de 2026 y ahora, cuando se acerca la fecha del verano astronómico, 21 de junio, se enfrenta a otra muy extrema. La principal razón de estas situaciones se debe a un patrón llamativo de la corriente en chorro, un río de aire muy intenso que circula a unos 5-10 km de altura en latitudes medias.
Las olas de calor a finales de mayo y en la segunda quincena de junio de 2026 han puesto en jaque por altas temperaturas en ciertas escuelas de Europa exponiendo a alumnos y profesores a un estrés térmico al no estar preparadas las escuelas para un intenso calor. Esto es un ejemplo de los riesgos climáticos donde muchos niños se exponen en un mundo que se calienta.
El comienzo del verano astronómico se conoce como solsticio de verano en el hemisferio norte y ese día el Sol alcanza su máxima altura en el cielo al mediodía, resultando ser el día con más horas de Sol del año.
Las observaciones satelitales de la altura de la superficie del mar en la zona del Pacífico ecuatorial indicaron que el evento de 2026 continuó intensificándose a principios de junio de 2026.
Investigadores de la Universidad Estatal de Florida han identificado diferencias clave en las causas fundamentales de los cambios a largo plazo en la temperatura de la superficie del mar en los océanos Atlántico y Pacífico, un hallazgo que podría ayudar a orientar futuras investigaciones sobre la variabilidad oceánica.
El cambio climático modifica el riesgo de desprendimientos de rocas en España a medida que la erosión por heladas se desplaza hacia zonas más elevadas.
El Centro Nacional de Huracanes monitorizaba ayer la primera tormenta tropical de 2026 en la cuenca atlántica, afectando a las costas del Golfo de México: era Arthur, ya postropical.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, UAB, han corroborado la ocupación humana continuada en enclaves a más de 2.000 metros de altitud desde hace varios miles de años en zonas del Pirineo.
La amenaza de la primera ola de calor probable para España se prevé en el horizonte para los próximos días, mientras que otras zonas de Europa se preparan para el segundo embate de calor extremo.
El Ciclón Tropical Potencial 1, CTP 1, podría dejar abundantes precipitaciones en zonas costeras del Golfo de México de los EE.UU. y podría convertirse en la tormenta tropical Arthur para el miércoles, 17 de junio de 2026, según el NHC,y la primera de la temporada en la cuenca atlántico en 2026.
Se prevé que en los próximos meses se produzca el fenómeno de El Niño, que empeorará las condiciones de sequía, inundaciones, calor y tormentas en muchas regiones del mundo. Además de todo esto, podría ser histórico en su intensidad e impactos.
Un satélite avanzado ha monitorizado el hundimiento del terreno bajo la Ciudad de México, donde hay áreas que se hunden más de media más de 2 centímetros por mes.
El satélite MTG-I2 forma parte de la constelación MTG, una misión meteorológica de vanguardia basada en la larga colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y Eumetsat. Se prevé que sea lanzado durante este verano de 2026.
Con una longitud de más de un metro, Praearcturus gigas, un escorpión gigante, fue uno de los primeros grandes depredadores que habitaron la Tierra hace cientos de millones de años.
Las olas de calor marinas se han convertido en un problema global de primera magnitud y requieren estudios y seguimientos continuos. Algunos científicos apuntan a la geoingeniería solar como una posible solución para reducirlas.
Un estudio internacional con participación del CSIC reconstruye la historia de la contaminación por mercurio con datos recogidos en un núcleo de hielo de más de 1.200 metros.
El cambio climático alterará profundamente la dinámica de las brisas marinas en el área metropolitana de Barcelona, lo cual retendrá más gases contaminantes sobre las zonas costeras y aumentará el riesgo sanitario para millones de personas.