El 29 de junio de 2026, las reservas de nieve de los glaciares suizos se agotaron. A partir de entonces, perderán masa con cada litro de agua de deshielo: es el Día del Retroceso Glaciar.
Licenciado en Físicas por la Universidad de Sevilla en 1977. Paco Martín ingresó en el antiguo INM, actualmente AEMET, donde ha trabajado más de 36 años, perteneciendo a los cuerpos de Observador, Ayudante de Meteorología y Cuerpo Superior de Meteorólogos del Estado. Francisco ha desempeñado puestos de responsabilidad dentro de AEMET en las áreas de Predicción. Además, ha sido profesor en los cursos de formación para el personal de nuevo ingreso y cursos de actualización y reciclaje de predictores.
Ha sido invitado por organismos internacionales (OMM, EUMETSAT, algunos Servicios de Meteorología Nacionales de países iberoamericanos, etc.) como experto en predicción, nowcasting y sistemas de alerta temprana. También, ha participado en numerosas charlas y eventos divulgativos en Universidades, Masters y Encuentros de aficionados en España y ha realizado y coordinado estudios sobre fenómenos meteorológicos severos dentro de AEMET.
Desde hace más de una década, dentro de Meteored, se dedica a la divulgación de la meteorología y sus ciencias afines con la gestión de la RAM (Revista del Aficionado de la Meteorología) donde es Coordinador.
El 29 de junio de 2026, las reservas de nieve de los glaciares suizos se agotaron. A partir de entonces, perderán masa con cada litro de agua de deshielo: es el Día del Retroceso Glaciar.
El Sistema de Monitorización del Mediterráneo (Mediterranean Monitoring System, MEDMOS) es una iniciativa del Área de Meteorología y Climatología del Centro Mediterráneo de Estudios Ambientales de CEAM, dedicada a la vigilancia y el análisis del mar Mediterráneo.
Los primeros indicios del agotamiento de la capa de ozono aparecieron ya en 1957, unos 30 años antes del descubrimiento del agujero de ozono. Pero ¿cuál fue el origen del agotamiento, quién y dónde lo producía?
Las poderosas tormentas solares podrían debilitar brevemente las lluvias y nevadas en ciertas zonas de la Tierra, según demuestra un nuevo estudio.
Tras la ola de calor de finales de mayo y la actual de la segunda parte de junio de 2026, ahora las predicciones apuntan a que Europa podría verse afectada por una nueva posible ola de calor, que sería la tercera tras soportar la población temperaturas extremas históricas y de récord de las dos anteriores.
Las personas que se muestran reacias a probar alimentos a base de insectos podrían disfrutar de la experiencia más de lo que esperan, y podrían estar más dispuestas a ampliar su dieta en el futuro, según una investigación publicada por la Asociación Estadounidense de Psicología.
El plancton marino libera un gas que contribuye a la formación de partículas de aerosol capaces de generar nubes sobre regiones oceánicas frías, con mucha más eficacia de lo que se creía.
Una nueva investigación realizada por científicos del ECMWF proporciona el primer análisis exhaustivo a escala mundial del estrés térmico en relación con el cambio climático, ofreciendo nuevas perspectivas para la salud pública, las estrategias de adaptación al cambio climático y la planificación de políticas.
Los científicos demuestran, por primera vez, de manera concluyente, que un planeta puede influir directamente en el comportamiento de su estrella y aportan la evidencia más sólida hasta la fecha de la existencia de un campo magnético en un exoplaneta.
Por primera vez, se muestra que a pesar de la mayor disponibilidad de carbono, el cambio climático y el aumento de las temperaturas están ralentizando el crecimiento de los bosques.
Apenas unas semanas después de una intensa ola de calor que batió récords históricos de mayo de 2026, Europa está experimentando otra gran ola de calor extrema que está superando los récords de junio y anuales. Detrás de ello está el calentamiento global inducido por el ser humano, según World Weather Attribution, WWA.
¿Te imaginas planetas gigantes cuya densidad sea parecida a los algodones de azúcar de feria?. Pues la NASA ha estudiado a varios de ellos y ha encontrado uno de los menos densos del universo explorado. Son los llamados planetas esponjosos.
Una nueva investigación analiza la forma en que la tolerancia al calor ha evolucionado en diversas especies de abejas y compararon su sensibilidad al cambio climático.
Un nuevo estudio demuestra que el óxido nítrico (NO), un contaminante emitido principalmente por vehículos, centrales eléctricas y otras fuentes de combustión, puede favorecer la formación de partículas de aerosol.
En septiembre del año pasado, la NASA anunció que su rover Perseverance había descubierto en Marte una posible biofirma, una sustancia o estructura que podría tener un origen biológico.
Un estudio liderado por la Escuela Politécnica Federal de Lausana, EPFL, sugiere que las emisiones del transporte marítimo influyen en la formación de nubes relevantes para el clima y pueden afectar a los procesos climáticos regionales mucho más allá de la región polar.
Las temperaturas han alcanzado niveles récord en Francia. El martes 23 de junio fue el día más caluroso jamás registrado. Posteriormente, los valores del 24 de junio superaron a los anteriores y queda aún el 25. En estas condiciones de calor extremo, el riesgo de incendios forestales es elevado.
Situada a 12 millones de años luz de distancia y en pleno proceso de formación estelar, la galaxia espiral Messier 82 (M82), vista de canto y comúnmente llamada Galaxia del Cigarro, es un espectáculo científico único, y ahora el telescopio espacial James Webb de la NASA ha revelado detalles nunca antes vistos.
Forecaster.health es un sistema de alerta temprana de libre acceso desarrollado por un equipo de ISGlobal que estima el riesgo de mortalidad asociado al calor según sexo y edad en 31 países europeos. Es, potencialmente, una herramienta útil para proteger a las poblaciones más vulnerables y mejorar la preparación frente a las olas de calor.
La temperatura media, 14.7 °C, es 0.8 °C superior que la de la climatología de referencia (13.9 °C) y la precipitación acumulada ha sido 167.1 l/m2, que es un 16 % superior que la del promedio climático del periodo 1991-2020 (143.9 l/m2), todo ello en la Comunitat Valenciana.