El Centro Nacional de Huracanes monitorizaba ayer la primera tormenta tropical de 2026 en la cuenca atlántica, afectando a las costas del Golfo de México: era Arthur, ya postropical.
El Centro Nacional de Huracanes monitorizaba ayer la primera tormenta tropical de 2026 en la cuenca atlántica, afectando a las costas del Golfo de México: era Arthur, ya postropical.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, UAB, han corroborado la ocupación humana continuada en enclaves a más de 2.000 metros de altitud desde hace varios miles de años en zonas del Pirineo.
La amenaza de la primera ola de calor probable para España se prevé en el horizonte para los próximos días, mientras que otras zonas de Europa se preparan para el segundo embate de calor extremo.
El Ciclón Tropical Potencial 1, CTP 1, podría dejar abundantes precipitaciones en zonas costeras del Golfo de México de los EE.UU. y podría convertirse en la tormenta tropical Arthur para el miércoles, 17 de junio de 2026, según el NHC,y la primera de la temporada en la cuenca atlántico en 2026.
Se prevé que en los próximos meses se produzca el fenómeno de El Niño, que empeorará las condiciones de sequía, inundaciones, calor y tormentas en muchas regiones del mundo. Además de todo esto, podría ser histórico en su intensidad e impactos.
Un satélite avanzado ha monitorizado el hundimiento del terreno bajo la Ciudad de México, donde hay áreas que se hunden más de media más de 2 centímetros por mes.
El satélite MTG-I2 forma parte de la constelación MTG, una misión meteorológica de vanguardia basada en la larga colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y Eumetsat. Se prevé que sea lanzado durante este verano de 2026.
Con una longitud de más de un metro, Praearcturus gigas, un escorpión gigante, fue uno de los primeros grandes depredadores que habitaron la Tierra hace cientos de millones de años.
Las olas de calor marinas se han convertido en un problema global de primera magnitud y requieren estudios y seguimientos continuos. Algunos científicos apuntan a la geoingeniería solar como una posible solución para reducirlas.
Un estudio internacional con participación del CSIC reconstruye la historia de la contaminación por mercurio con datos recogidos en un núcleo de hielo de más de 1.200 metros.
El cambio climático alterará profundamente la dinámica de las brisas marinas en el área metropolitana de Barcelona, lo cual retendrá más gases contaminantes sobre las zonas costeras y aumentará el riesgo sanitario para millones de personas.
Un reciente estudio reveló que el estrés nutricional en las aguas del planeta está fuertemente correlacionado con las estaciones y los principales ciclos meteorológicos como son El Niño y La Niña, entre otros.