Expertos al habla: la inminente DANA provocará lluvias torrenciales

En los próximos días un episodio con una DANA, o 'gota fría', provocará lluvias torrenciales en la vertiente mediterránea peninsular y Baleares. Nuestros expertos José Antonio Maldonado, José Miguel Viñas y Francisco Martín analizan su posible incidencia.

Juan José Villena Juan José Villena 09 Sep 2019 - 12:07 UTC
inundación
En los próximos días las lluvias torrenciales podrán dejar inundaciones a orillas del Mediterráneo.

Ahora mismo se está barruntando un episodio de DANA, o 'gota fría', que a partir de mañana dejará lluvias y tormentas muy fuertes a orillas del Mediterráneo, además de intensas rachas de viento y un importante temporal marítimo con olas de hasta 4 metros. Esta situación de riesgo ha sido analizada por los expertos de Meteored José Antonio Maldonado, José Miguel Viñas y Francisco Martín.

José Antonio Maldonado, Director de Meteorología de Meteored

Según se observa en los mapas al nivel de 500 hPa, que representa unos 5600 metros de altura, mañana a las 8 horas una DANA estará centrada en la vertical del Golfo de Vizcaya con una temperatura de -25 ºC. Esta depresión se irá desplazando con rapidez, de tal modo que a las 14 horas ya rondará la vertical de Aragón. Llegado el mediodía, además, aparecerá una borrasca sobre el Mediterráneo. Esta última aportará aire húmedo a las costas orientales de la Península favoreciendo la posibilidad de precipitaciones.

Mañana se producirán chubascos en la Cornisa Cantábrica, el cuadrante noreste peninsular y las Islas Baleares que podrán ser muy fuertes e incluso torrenciales, sobre todo en Cataluña. A lo largo del día se irán extendiendo a la Comunidad Valenciana y a la región de Murcia.

El miércoles seguirán produciéndose fuertes precipitaciones en la Comunidad Valenciana, Baleares y las provincias de Gerona y Barcelona, y de menor cuantía en Murcia, el este de Castilla La Mancha y de Andalucía. También se podrán producir algunos chubascos, pero no a consecuencia de la DANA, en el Cantábrico.

El jueves se irá desplazando hacia el norte de África pero previsiblemente volverá hacia la Península, con lo cual persistirá la inestabilidad en el área mediterránea hasta el final de la semana.

José Miguel Viñas, físico del aire y consultor de la OMM

El huracán Dorian, convertido ya desde hace unos días en un ciclón post-tropical, va a jugar un papel fundamental en el brusco cambio de tiempo que vamos a experimentar en la Península Ibérica a partir de este martes. Se avecina un descenso muy acusado de las temperaturas y un previsible episodio de lluvias muy intensas en la fachada mediterránea, que tendrá especial incidencia en la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia, Almería y zonas próximas de la provincia de Albacete.

La interacción del todavía profundo ciclón de origen tropical con la circulación del oeste de latitudes medias y el chorro polar en el Atlántico Norte, ha generado una gran ondulación, que ha forzado a descolgarse a una vaguada sobre las Islas Británicas, que según está bajando de latitud se está estrangulando. Esto culminará con su separación y aislamiento de la circulación general del oeste. Así se formará una DANA, cuyo centro se irá desplazando a lo largo de este martes desde los Pirineos hasta el sureste peninsular y, finalmente, el norte de Argelia.

La presencia de un régimen de vientos húmedos de Levante en las zonas antes referidas, coincidiendo con la DANA en esa posición “de libro”, favorecerá la generación de lluvias torrenciales; un posible episodio de gota fría en el Mediterráneo, con una probabilidad alta de que se produzcan inundaciones locales en ramblas y cauces de ríos normalmente secos.

Francisco Martín, meteorólogo colaborador de Meteored

Volvemos otra vez a la presencia de una DANA y, asociada a ella, un temporal adverso en toda regla en el Mediterráneo. Nuevamente están saltando los avisos y las incertidumbres meteorológicas en cuanto a la posición y evolución de la depresión, así como las zonas de precipitaciones intensas y torrenciales, áreas con rachas intensas, etc.

Todas estas incertidumbres se pueden cuantificar usando las predicciones probabilistas de lluvia, nieve, viento, rachas, etc. Pero estas predicciones no “calan” en la población general ni en algunos medios de comunicación. Su uso adecuado y las formas de transmitir dichas probabilidades es una asignatura pendiente para todos los estamentos involucrados (organismos oficiales, autoridades competentes en la materia, medios de comunicación especializados, etc).

Frente a un sistema meteorológico de alta incertidumbre, como la DANA, hay que potenciar el uso de productos probabilistas desde el punto de vista meteorológico, hidrológico-inundaciones, y de riesgos e impactos. El problema no resuelto es cómo se lo transmitimos a la población. Hay que seguir trabajando en ello: la incertidumbre se puede cuantificar.

Publicidad