Viaje al ojo del devastador huracán Dorian

Vamos al ojo del huracán Dorian para ver sus efectos en las Bahamas y las últimas predicciones. En los próximos días se paseará por la costa este de Estados Unidos, aún con categoría 3.

Juan José Villena Juan José Villena 03 Sep 2019 - 16:24 UTC
Dorian
Detalle del ojo del huracán Dorian. Fotografía aportada por Nick Hague, de la NASA.

Ayer el ámbito meteorológico no daba crédito ante la persistencia del huracán Dorian. “Lleva horas estático sobre las Bahamas”, se leía en las redes sociales, mientras el coloso se movía a 7 kilómetros por hora devastando todo a su paso. La destrucción en la nación isleña ha sido total. Nunca había llegado un huracán de categoría 5 hasta el archipiélago y, por si fuera poco, este ha cogido una virulencia inusitada. Desde que se toman registros solo un ciclón tropical ha tocado tierra, a orillas del Atlántico, con una intensidad similar: el huracán del ‘Labor Day’ en el año 1935. Aquel llegó a presentar rachas de 297 kilómetros por hora; el viento sostenido de Dorian se estima que ha podido llegar a los 300 km/h.

En el ojo de un huracán sin precedentes

El goteo de información que muestran los medios locales da auténtico pavor, con los primeros balances de daños. El Primer Ministro de las Bahamas, Hubert Minnis, en su última comparecencia ha confirmado la muerte de cinco personas en las Islas Ábaco y más de una veintena hospitalizadas. Sus vecinos quedaron a la merced del ojo del huracán durante horas. “Es como si necesitáramos ser rescatados y llevados a una nueva isla para comenzar de nuevo”, ha declarado una residente al periódico bahameño The Nassau Guardian, Cindy Russell. “La devastación es completa”.

Hay innumerables casas derribadas, postes y cables eléctricos en medio de las calles, que quedan obstruidas por cascotes y en los pueblos costeros por pequeños barcos arrastrados por la marea ciclónica, que ha llegado a alcanzar los 5 metros. De los muelles ni rastro.

Ahora Dorian pierde intensidad, pero muy lentamente

Según los últimos informes de la NOAA, el ojo de Dorian ya está menos definido. Esto, que se aprecia en las imágenes de radar y satélite, deja entrever su debilitamiento, con la convección profunda más fragmentada. Aun así, conserva la categoría 3 y no descenderá de ahí en las próximas 36 horas, con viento de hasta 200 km/h, lluvias torrenciales y una marejada ciclónica de 4 metros.

La costa este de Florida, el litoral de Georgia y Carolina del Sur serán las próximas zonas en notar los efectos de Dorian, mañana mismo y el jueves. Las autoridades de Estados Unidos reclaman precaución y responsabilidad, ante “una marejada ciclónica potencialmente mortal y los vientos huracanados”, además de las precipitaciones intensas.

Sus récords

Dorian se considera el huracán más intenso que ha tocado tierra en todo el Atlántico de la era moderna, con permiso del mencionado ciclón del ‘Labor Day’, cuya virulencia fue muy similar. Entre los registros históricos solo podemos encontrar otros dos sistemas de características similares, dícese con viento cercano a los 300 km/h, Gilbert en 1988 y Wilma en 2005. Dorian también se ha colado en la lista de huracanes que han tocado tierra con menor presión atmosférica: 910 hectopascales. En esa clasificación arrasa el huracán de 1935 que llegó a presentar 892 hPa.

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