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¿Por qué es tan importante bautizar a las borrascas?

Desde hace años se pone nombre a las borrascas más potentes que llegan a España. Lejos que buscar el sensacionalismo, hacerlo es especialmente útil. ¿Por qué?

Huracán Danielle
Imagen de satélite del huracán Danielle. Fuente: NOAA/RAMMB/Colorado State University/ Yale Climate Connections

Desde hace más de una semana los meteorólogos estamos pendientes de los movimientos de un huracán formado en el Atlántico. Danielle sorprendió por la época en la que ha aparecido y por la latitud en la que lo ha hecho. Hoy, convertida en borrasca, empieza a afectar a nuestro país bautizada como Ex-Danielle.

Quien tenga memoria recordará grandes borrascas que han afectado a España a lo largo de los últimos años: Delta en 2005, Klaus en 2009 o Xynthia en 2010. Pero no solo las que tienen origen atlántico han dejado huella. Gloria en 2020 causó estragos en el Mediterráneo. Algunos de ellos aún se pueden apreciar a día de hoy en nuestras costas.

Poner nombre a las borrascas que nos afectan tiene muchos beneficios, incluso para la prensa. Facilita titulares llamativos. Para las agencias meteorológicas también facilita el trabajo. ¿Cuáles son los motivos?

Para qué nombrar las borrascas

Desde la temporada 2017-18 las borrascas más intensas, denominadas como borrascas de gran impacto, son bautizadas por orden alfabético con nombres que se deciden con antelación. Son los servicios meteorológicos de Francia (Méteo-France), Portugal (IPMA), Bélgica (RMI), Luxemburgo (Meteolux) y España (AEMET) quienes deciden cada año los nombres publicando un famoso rosco, alternando nombres típicos de cada uno de los países. Antes de 2017 solo las peores borrascas fueron bautizadas.

Nombre de las borrascas de gran impacto para la temporada 22-23
Nombre de las borrascas de gran impacto para la temporada 22-23. Fuente: AEMET


Asignar un nombre a una borrasca potente tienen una gran cantidad de beneficios. El primero de todos es de cara a la población. Siempre que no se abuse del sensacionalismo, según AEMET la población presta más atención a las recomendaciones de seguridad que están provocadas por fenómenos meteorológicos relacionados con borrascas que tienen nombre propio.

Otro de los puntos a favor de bautizar a las borrascas es por la coordinación entre servicios meteorológicos e instituciones. Son muchas las que nos afectan cada año y pueden llegar a coincidir varias en un pronóstico. Ponerle nombre puede evitar equívocos.

Según AEMET (Agencia Estatal de Meteorología), una borrasca de gran impacto es aquella que puede producir un gran impacto en bienes y personas, aunque no será necesario que experimenten un proceso de ciclogénesis explosiva.

Luego tenemos el factor estadístico. Una vez pasada una borrasca que ha causado un gran daño, puede que incluso fallecidos, al hacer referencia a su nombre será fácil recuperar la información años más tarde porque todos sabremos de qué borrasca estamos hablando. Ese nombre será retirado, de la misma manera que se hace con los huracanes, si su impacto es muy dañino.

El caso particular de Danielle

La borrasca que nos afecta a partir de hoy debería obtener el primer nombre de la lista de borrascas de gran impacto: Armand. Pero no será así. Bautizarla con un nombre distinto a Danielle provocaría confusión ya que pensaríamos que se trata de borrascas distintas. La solución ha sido denominarla Ex-Danielle.

Como se ha comentado, esta borrasca es especial al tratarse de los restos del huracán Danielle. A pesar de ello, provocará un gran cambio de tiempo en España con lluvias generalizadas y un gran desplome térmico.