José David Díaz, experto en plantas: "las aromáticas no necesitan un jardín exterior para tenerlas frescas en tu cocina"
Descubre por qué no necesitas un jardín exterior para disfrutar de aromáticas frescas en tu cocina: con cuidados sencillos, podrás cultivarlas en casa durante todo el año sin grandes conocimientos previos.

Las plantas aromáticas no necesariamente requieren de un jardín exterior para crecer sanas y acompañarte cada día en la cocina. Habituales como el perejil, la albahaca y la menta o el romero y tomillo pueden adaptarse perfectamente al interior si entendemos una clave fundamental: el clima de tu casa es ahora su nuevo ecosistema.
No se trata solo de regar y colocar la maceta en la ventana; se trata de comprender cómo la luz limitada y las variaciones de temperatura influyen directamente en su supervivencia.
La luz: el factor que más condiciona su adaptación
En ambientes de exterior, muchas aromáticas disfrutan de varias horas de sol directo. En interior, la intensidad lumínica puede reducirse hasta un 70 % respecto al exterior, incluso en ventanas orientadas al sur. Esto afecta a la fotosíntesis y, por tanto, al vigor de la planta.

La clave está en observar cómo entra la luz en tu casa. ¿Es una luz directa durante varias horas o es tamizada por edificios o elementos cercanos? En cocinas con buena orientación sur u oeste, especies como la albahaca, el romero o el tomillo pueden desarrollarse sin problema si reciben al menos 4-5 horas de buena luz.
En cambio, en pisos con iluminación más limitada, funcionan mejor plantas como el perejil, la menta, el cilantro o el cebollino, que toleran semisombra y siguen produciendo hojas tiernas.
La albahaca, por ejemplo, se espiga con facilidad si no recibe suficiente claridad. En ese caso, puedes rotar las macetas cada pocos días para equilibrar el crecimiento o complementar con iluminación LED específica para plantas.
Temperatura: el microclima doméstico importa
Tu hogar no tiene una temperatura constante natural como el exterior, y por ejemplo, la calefacción en invierno y el aire acondicionado en verano crean microclimas que pueden estresar a las plantas.
Una maceta de albahaca junto a una ventana fría en invierno puede sufrir por la noche, mientras que un romero colocado al lado de un radiador puede deshidratarse rápidamente.
Se debe evitar situarlas junto a fuentes directas de calor o corrientes de aire. La menta y el perejil, por ejemplo, agradecen ambientes estables y ligeramente frescos. El romero y el tomillo toleran mejor ambientes algo más secos, pero también sufren si el contraste térmico es excesivo.
2) Plantas aromáticas. Perfectas para la cocina, tienen más sabor con poco abono, necesitan poca tierra, puedes combinarlas y vas recogiendo a medida que las utilizas. Perejil, Cilantro, Albahaca o Menta necesitan más agua. Tomillo, Romero, Salvia, Orégano son más de secano. pic.twitter.com/cxJd1AiNqW
— Gemma Goldie (@gemagoldie) May 3, 2021
Si en invierno el ambiente es muy seco por la calefacción, puedes agrupar varias plantas para crear un pequeño microclima más húmedo o colocar un recipiente con agua cerca para aumentar ligeramente la humedad ambiental.
La humedad ambiental y el riego
El clima del hogar influye directamente en la evaporación del agua. En interiores secos, el sustrato se deshidrata más rápido en superficie, pero eso no significa que debas regar en exceso. Muchas aromáticas mediterráneas como el romero o la salvia son especialmente sensibles al encharcamiento.
El truco está en adaptar el riego a tu ambiente y a la especie. Por ejemplo, la menta y el perejil prefieren un sustrato ligeramente húmedo de forma constante, la albahaca también necesita riegos regulares, pero sin que el agua se acumule en el plato, sin embargo, el tomillo y el romero requieren que el sustrato se seque parcialmente entre riegos.
Elegir la especie adecuada según tu casa
No todas las viviendas ofrecen las mismas condiciones. En un apartamento con grandes ventanales soleados, puedes atreverte con albahaca, romero, tomillo e incluso orégano. En casas con luz más suave o cocinas interiores, elige perejil, menta, cilantro o cebollino, que se adaptan mejor a la semisombra.
También es importante el tamaño del recipiente. En interior, las raíces tienen espacio limitado y eso condiciona el crecimiento. Una maceta ligeramente mayor ayuda a estabilizar la humedad y la temperatura del sustrato, algo especialmente útil para especies más sensibles como la albahaca.
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