Las olas de calor ya no se miden sólo por récords diurnos. El peligro se traslada a la madrugada: cada vez más habituales las noches tórridas, cuando los termómetros no bajan de los 25 °C.
Gemma del Caño es licenciada en Farmacia, especializada en I+D+i en industria, con máster en biotecnología, innovación y seguridad. Lleva más de una década trabajando en la industria alimentaria. Pero su perfil va más allá del laboratorio y la normativa. Su trabajo parte de una idea clave: la alimentación nace en la naturaleza. En el suelo, en el clima, en el agua y en los microorganismos que sostienen la vida. Entender qué comemos es, también, entender qué está pasando ahí fuera.
Ahora más que nunca. Divulgadora activa, colabora con plataformas como Naukas, Desgranando Ciencia o Salud sin Bulos, y participa en medios como Atresmedia o El Comidista. En radio, se acercó a la seguridad alimentaria al gran público en Radio Nacional de España). Es autora del libro “No comemos como antes, y menos mal” (Ed. Paidós).En Meteored tiene como tarea analizar cómo el clima, los cambios ambientales y los fenómenos meteorológicos impactan directamente en la seguridad, la calidad y el sabor de los alimentos. Desde una ola de calor que altera los riesgos microbiológicos hasta un cambio en las lluvias que transforma una cosecha. Con un estilo directo, riguroso y sin rodeos, conectamos ciencia, industria, clima y naturaleza para recordar algo esencial: lo que ocurre en el entorno no se queda fuera. Siempre termina en nuestro plato.
Las olas de calor ya no se miden sólo por récords diurnos. El peligro se traslada a la madrugada: cada vez más habituales las noches tórridas, cuando los termómetros no bajan de los 25 °C.
Abres una guía de viajes. Da igual cuál: esa que compraste hace tres años, la heredada de un amigo o la que llevas guardada en favoritos desde 2019. Pero nada coincide, el cambio climático ha cambiado nuestra forma de viajar.
Con este calor, un helado apetece mucho y es habitual meterse una cucharada generosa en la boca. Dos segundos después, te pones en alerta: un dolor punzante, agudo y despiadado atraviesa la frente. Te explicamos qué es lo que sucede.
Suena idílico y muy romántico con el título "conectando con la Madre Tierra". Pero... baja de la nube. Explicamos las causas por las que dormir bajo un árbol no tan buena idea como puede parecer.
Loa nitratos arrastran mala fama en el imaginario colectivo. No son veneno rociado por un agricultor malvado, son compuestos de nitrógeno que se encuentran en el suelo... y se acumulan en la hoja si el día está nublado.
El Ártico está acelerando. Y cuando hablamos de anomalías térmicas “brutales”, no es exagerado. Pero el peligro no es sólo la desaparición del hielo, es dejar libres virus... zombis.
Elegir entre papel o secador no es trivial: influye en la higiene, la dispersión de microorganismos y el impacto ambiental en baños públicos y entornos de uso colectivo.
Estos alimentos de moda que asociamos a salud esconden un elevado consumo de agua y recursos, especialmente cuando su producción choca con la realidad climática española.
Si alguien pensaba que el cambio climático solo tenía que ver con osos polares en lugares lejanos o frío y calor....conviene mirar al plato. El impacto no es solo ambiental o económico: también es sensorial y cada vez lo notaremos más.
Proponen aprovechar los compuestos naturales de las hojas de olivo para crear envases activos que alargan la vida útil de los alimentos, reduciendo plástico y desperdicio.
Abril engaña. Mucho. Sales a la calle, notas el aire fresco, incluso una ligera brisa, y tu cerebro lanza un mensaje tranquilizador: “no pasa nada, esto no queda”. Y esto es un grave error.
Si algo tenemos claro de las misiones espaciales es que no hay margen para el error. Ni en los sistemas, ni en las decisiones… ni en la comida. La comida allí tiene mucha tecnología que llega aquí.
No es sugestión ni mal humor gratuito. La ciencia explica cómo el viento foehn altera tu serotonina a través de la ionización positiva del aire y por qué nos afecta tanto.
Ninguna Semana Santa es igual a la otra, pero todas tienen en común las torrijas. Eso sí, no es lo mismo en Sevilla que en Valladolid y es por la termodinámica.
¿Te duele la cabeza cuando cambia el tiempo? No es sugestión: la ciencia explica cómo la presión barométrica altera tus senos paranasales y vasos sanguíneos. Descubre por qué tu tía es un barómetro viviente.
La guerra no termina cuando cesan los disparos. Explosivos, metales pesados y combustibles permanecen décadas en el suelo, y algunos acaban entrando (silenciosamente) en cultivos, agua y alimentos.
Cuando el cielo se tiñe de marrón no es solo una rareza meteorológica: la calima cambia lo que respiramos y puede afectar seriamente a la salud. Veamos qué hay detrás.
Seguro que has oído mil veces eso de que "los tomates de ahora no saben como antes" (como si supiéramos cómo sabían antes). Pues prepárate que, por culpa del cambio climático, además tendrán menos nutrientes.
España deja atrás un tren de borrascas histórico que ha provocado que el sol apenas se haya visto en muchas comunidades en el último mes: por qué no es necesario que vayas corriendo a por suplementos de vitamina D.
Las lluvias de las últimas semanas, sumadas a un comportamiento inusual del aliso, han creado el caldo de cultivo perfecto para una explosión de alérgenos en este final del invierno en España.