Una nueva investigación revela por qué Europa podría ganar más de un mes adicional de días de verano para el año 2100, partiendo de datos climáticos del último milenio, mientras aumentan las concentraciones de gases efecto invernadero.
Una nueva investigación revela por qué Europa podría ganar más de un mes adicional de días de verano para el año 2100, partiendo de datos climáticos del último milenio, mientras aumentan las concentraciones de gases efecto invernadero.
La NASA está llevando a cabo una campaña de observación sin precedentes en todo el sistema solar, utilizando sus sondas y telescopios espaciales para seguir de cerca al cometa 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar identificado que atraviesa nuestra vecindad cósmica y venido desde fuera de nuestro sistema solar.
Las primeras mediciones de ozono en la superficie marciana, lideradas por el CSIC y obtenidas gracias al róver ‘Perseverance’ de la NASA, muestran una concentración mayor de lo estimado por los modelos numéricos actuales.
Algunos se han preguntado si un evento de calentamiento súbito estratosférico, CSE, ha sido el generador o está detrás de esta irrupción de aire muy frío con heladas generalizadas, nevadas, sensación térmica de frío invernal en estos días de noviembre de 2025.
El satélite Copernicus Sentinel‑6B ya se encuentra en órbita con la tecnología más avanzada de altimetría por radar y, de esta manera, registrar, entre otras variables, la altura de los océanos a nivel global, variable tan importante en un mundo cada vez más cálido.
La irrupción de aire muy frío con vientos de componente norte dejará un descenso acusado de las temperaturas en gran parte de Europa, mientras que la nieve prevista para los próximos días podría dejar nevadas en todos los países de Europa.
A lo largo de septiembre de cada año, inverno en el hemisferio sur, el hielo marino antártico alcanza su máxima extensión y en 2025 alcanzó su tercer máximo más bajo, según la NASA con datos modernos.
Durante esta semana de noviembre de 2025, 17-23, se va a producir una entrada de una masa de aire muy frío procedente de latitudes árticas que dejará nevadas especialmente en zonas del norte, entre ellas las propias costas del Cantábrico, debido al efecto lago que se podrían dar durante algunos días.
La lluvia de meteoros de las Leónidas volverá este año de 2025 con uno de los cielos más favorables de la temporada debido a la escasa presencia de la Luna. Solo falta que el tiempo atmosférico ayude para su visión.
Tras el paso de Claudia habrá un cambio radical del tiempo con el primer zarpazo invernal generalizado durante la próxima semana con descenso acusado de temperaturas debido al viento del norte que irá acompañado de heladas, nevadas, viento, mala mar, etc. Habrá que sacar la bufanda y el abrigo en muchas zonas, además del paraguas en algunas de ellas.
Desde que el cometa 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar conocido, fue descubierto el 1 de julio de 2025, astrónomos de todo el mundo han trabajado para predecir su trayectoria. Ahora, la ESA ha mejorado ahora la predicción de la ubicación del cometa en un factor de 10.
Para el sábado 15 de noviembre de 2025, un sistema de bajas presiones, b, con fuerte inestabilidad y tormentas y procedente desde el centro del Atlántico Norte subtropical, será captado por la borrasca Claudia, reforzando las precipitaciones y tormentas para dicho día y obligando a activar los avisos naranjas con otro pulso de tiempo adverso.