Los “secretos” de la catastrófica dana de septiembre de 2019. Parte I

¿Cómo una dana pudo causar lluvias torrenciales, intensas, catastróficas, persistentes y en tan amplias en zonas de la Península y Baleares? Este breve artículo trata de responder, en parte, a esas preguntas

Francisco Martín León Francisco Martín León 18 Sep 2019 - 03:00 UTC
Vista parcial de las inundaciones causadas por la “dana de septiembre” de 2019 en el sureste peninsular. Inundaciones en Orihuela, campos anegados. 13-09-2019. GVA 112

Por su extensión se ha dividido en dos partes. La Parte I trata de aspectos generales o sinópticos. Muchas imágenes y mapas han sido eliminados para no alargar el trabajo.

Introducción

La dana del 9 al 16 de septiembre de 2019, o “dana de septiembre”, va a pasar a la historia como una de las borrascas en niveles altos más devastadoras y catastróficas de la España moderna. Seis muertos y un desaparecido es el balance de víctimas mortales. Lluvias torrenciales y persistentes han anegado a amplias zonas de Alicante, Murcia, Almería, Valencia y áreas de Baleares y zona centro peninsular. El desbordamiento de ríos, arroyos y ramblas han sido la tónica común en dichas zonas y han dejado destrucción, poblaciones anegadas, cortes de carreteras, puertos, aeropuertos y vías férreas, personas incomunicadas, calles transformadas en verdaderos ríos con impresionante caudal, inundaciones en campos y pueblos, etc.

Nos centraremos en algunos aspectos meteorológicos de la situación que se ha caracterizado por su persistencia, intensidad y virulencia de los sistemas sinópticos (Parte I) y mesoescalares (Parte II) que han intervenido. No se trataran los temas hidrológicos y urbanísticos.

El primer "culpable": una dana intensa, anómala y de lento movimiento

Los informativos generalistas y los especializados en el tiempo rápidamente culparon a una dana (o si lo prefieren, una gota fría) de estos hechos lamentables. Y en parte era así, pero con un gran “pero”.

La dana se desprendía de la circulación madre polar de niveles altos al pulsar un chorro muy intenso y orientado de norte a sur hacia nuestras latitudes. Algunos expertos apuntaban que dicha irrupción en altura del chorro polar, hacia latitudes peninsulares, se debió indirectamente a una pulsación inicial y anterior de sur-norte que el ex huracán Dorian habría sufrido al interaccionar con el chorro polar: una pulsación en altura cálida de sur a norte en niveles altos al este de la costa canadiense, y que era correspondida con otra norte-sur y de carácter frío hacia zonas de España, situada corriente abajo.

Mapas de geopotencial y anomalías en 500 hPa, arriba y mostrando los elementos sinópticos de niveles altos (dana, potente dorsal y anticiclón) y presión en superficie con sus anomalías, abajo, para el 12 de septiembre de 2019 a las 00 UTC según GFS. Ver texto para más detalles. Tropicaltidbits

De cualquier forma, al inicio de la formación de la dana, y en su fase de elongación de la vaguada en altura, el chorro en su parte occidental, y orientado de norte a sur, era, nada más y nada menos, de 140-150 kt en 300 hPa para un 9 de septiembre: un chorro muy intenso y anómalo para la época del año y nuestras latitudes, que marcaría la “intensidad de la dana.”

Otros actores de esta escena meteorológica y dramática veraniega fueron un Mediterráneo cálido y húmedo, junto con unas temperaturas aún veraniegas en el interior peninsular y balear.

Otros actores principales

Aunque la dana es la gran protagonista de este evento, a nivel sinóptico hay otros elementos o factores muy importantes en esta situación única.

Se observa la presencia de un potente anticiclón en el centro de Europa y una dorsal marcada alrededor de la dana durante parte de su ciclo de vida.

Estos hechos tienden a:

  • Aislar aún más a la dana de su región madre.
  • Evitar las posibles interacciones a nivel sinóptico con otras estructuras.
  • Reducir el desplazamiento de la dana, haciéndola más lenta y potencialmente más dañina.

La dana se situará estratégicamente sobre el 11 de septiembre de 2019, y días posteriores, en el norte de África y al sureste de las costas de Almería con chorros muy intensos del orden de 80-100 kt alrededor de ella en 300 hPa a su alrededor. El desplazamiento de la dana es muy lento y anómalo.

Con esta estructura sinóptica, un gran seno de altas presiones en capas bajas se sitúa en los países ribereños de Francia e Italia, mientras que otras tantas bajas se sitúan el norte de África y en las costas de Marruecos y Argelia. El resultado final es la presencia de un flujo intenso de viento en capas bajas de aire muy húmedo con alto contenido de agua precipitable que es transportado desde el Mediterráneo central hacia las costas españolas. Se establece claramente un río atmosférico mediterráneo de humedad (RAMH) con valores muy altos y muy anómalos de agua precipitable, preludio potencial de fuertes precipitaciones: un temporal en toda regla.

Mapa de anomalías de agua precipitable en escala de colores, presión en superficie en línea negra y hPa, junto con viento en 850 hPa y en nudos, mostrado un chorro húmedo en bajos niveles del orden de 30 kt orientado hacia las costas levantinas según modelo GF para el 12 de septiembre de 2019 2 UTC. Tropicaltidbits.

Con todo ello, la inestabilidad (altos valores del índice de inestabilidad CAPE, por poner un ejemplo) se incrementó por todos estos “actores” sinópticos.

La convección y tormentas estaban potencialmente latentes al estar todos los ingredientes para su desarrollo y mantenimiento: mecanismo de disparo, humedad e inestabilidad. Otro factor se sumaba de forma llamativa: la variación del viento con la altura o cizalladura (del este en capas bajas y del sur-sureste en capas altas) que tiende a organizar los focos tormentosos, cuando los otros tres primeros ya estaban actuando.

La virulencia de los eventos meteorológicos y escalas

Lógicamente, en una situación tan catastrófica e histórica no puede haber un elemento único y culpable de todo. Debe haber un conjunto se sistemas de presión a nivel sinóptico que maximicen y focalicen las precipitaciones intensas en una zona. La dana era el sistema conductor o rector principal, pero las bajas en superficie del norte de África, y el potente anticiclón o dorsal en capas bajas en centro Europa, jugaron su papel en conformar el flujo en niveles bajos sobre un Mediterráneo cálido y húmedo generando un RAMH en un entorno inestable que se dirigía hacia la zona más activa de la dana (su parte delantera) y que además chocaba sobre una zona terrestre con orografía compleja.

Todos estos sistemas sinópticos en si mismos no pueden generar de por si hechos tan violentos como son las lluvias torrenciales, intensas y persistentes en amplias zonas. Los hechos violentos (que generan y liberan de forma rápida mucha energía en cortos periodos de tiempo) en la atmósfera reinan y se generan dentro de una escala menor a la sinóptica, la mesoescala, y son, básicamente, “los fenómenos tormentosos asociados a convección profunda, húmeda y organizada”.

Los últimos causantes de las lluvias intensas, torrenciales y persistentes son las tormentas o focos convectivos profundos, húmedos y organizados que se desarrollan bajo una situación sinópticamente muy favorables.

Continuará en Parte II.

Esta entrada se publicó en Reportajes y está etiquetada con DANA, lluvia torrencial, inundación, Septiembre 2019, Río atmosférico mediterráneo de humedad, RAMH, Temporal mediterráneo, en 18 Sep 2019 por Francisco Martín León
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