Nuevas fuentes de emisión de amoniaco

Investigadores del CNRS y de la Universite Libre de Bruxelles (ULB) prepararon el primer mapa global de la distribución del amoníaco atmosférico (NH3) mediante el análisis de las mediciones tomadas por los satélites entre 2008 y 2016.

Colaboraciones de la RAM Colaboraciones de la RAM 18 Dic 2018 - 16:50 UTC

El interferómetro IASI desarrollado por el CNES les permitió catalogar más de 200 fuentes de amoníaco, dos tercios de las cuales nunca se habían identificado antes. Estas fuentes son esencialmente sitios de producción ganadera intensiva y actividad industrial. Los hallazgos del equipo se publican en Nature.

Durante los últimos doce años, el interferómetro IASI a bordo de tres satélites Metop sucesivos ha estado proporcionando a los científicos datos globales sobre diversos componentes atmosféricos, incluido el amoníaco.

El amoníaco atmosférico merece una atención particular porque se descompone en finas partículas de sal de amonio que degradan la calidad del aire que respiramos. Sin embargo, los procesos que regulan las concentraciones de este gas aún son poco conocidos, especialmente a escala local.

Utilizando los datos diarios sobre los niveles de amoníaco registrados por los interferómetros durante un período de casi diez años, los investigadores generaron un mapa de la distribución atmosférica global del amoníaco, cuya resolución es del orden de un kilómetro cuadrado.

Al combinar su mapa con imágenes satelitales, descubrieron y categorizaron 241 fuentes puntuales de emisiones antropogénicas de NH3, 83 relacionadas con la producción ganadera intensiva y 158 con la actividad industrial, así como 178 zonas de emisión más amplias. Ver mapa.

Nuevas Fuentes De Emisión De Amoniaco

Además de registrar nuevas fuentes que no se encuentran en los inventarios de emisiones actuales, el estudio ha demostrado que los niveles de emisiones de fuentes previamente identificadas están muy subestimados.

Al observar los cambios en los datos a lo largo del tiempo, el equipo también pudo rastrear los desarrollos de las actividades humanas asociadas, como la puesta en marcha o el cierre de complejos industriales o la expansión de infraestructuras para la cría intensiva de animales.

Estos hallazgos sugieren que una mejor gestión del impacto de la contaminación por amoníaco requiere una revisión exhaustiva de las emisiones de amoníaco, que son mucho más altas de lo que actualmente sugieren los inventarios.

Referencia

Industrial and agricultural ammonia point sources exposed. Martin Van Damme, Lieven Clarisse, Simon Whitburn, Juliette Hadji-Lazaro, Daniel Hurtmans, Cathy Clerbaux & Pierre-François Coheur. Nature volume 564, pages99–103. (2018)

Trabajo de investigación  aquí.
Esta entrada se publicó en Noticias y está etiquetada con Metop, amoniaco, NH3, en 18 Dic 2018 por Francisco Martín León
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