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Todos los hitos del Mediterráneo este verano y lo que está por venir

Tras un verano de récords en cuanto a temperaturas atmosféricas se refiere, el mar Mediterráneo no ha querido mantenerse al margen y sus aguas también han alcanzado valores excepcionales.

El Mediterráneo, mar intercontinental con una superficie de 2.5 millones de km2 y una longitud máxima de unos 3,860-3,900 km, se conecta con el océano Atlántico, fuente de renovación y reposición de agua, por el estrecho de Gibraltar.

El Mediterráneo es uno de los mares más grandes del mundo y, a pesar de que solo supone un 1% de la superficie oceánica total del planeta, es uno de los mares con más biodiversidad marina de la Tierra, con más de 17.000 especies descritas y un amplio rango de ecosistemas.

Además de ser habitat para miles de especies, es un claro regulador del clima, condicionando la vida de las zonas costeras de toda la vertiente este de la península ibérica.

Por todo ello, una variación en sus parámetros podría suponer un cambio, a corto plazo, en las condiciones meteorológicas de las ciudades circundantes y, sobre todo, la pérdida de especies y la degradación de sus hábitats.

El mar Mediterráneo no para de calentarse

El cambio climático nos demuestra, una vez más, que afecta a todos los componentes del sistema climático sin distinción. La hidrosfera, y en este caso en concreto el mar Mediterráneo, se ha estado calentando entre 0,6 y 1 ºC durante las tres últimas décadas.

Este año, las abrasadoras temperaturas han jugado un papel importante en el calentamiento del agua. Si echamos la vista atrás, a finales de la primavera, la masa de aire de origen subtropical que propició registros de récord en Europa, recordemos los 40 ºC en Reino Unido, provocó que las temperaturas en el Mediterráneo a finales de julio alcanzaran los 30 ºC, una subida de 6,2 ºC sobre su temperatura habitual.

Por si este episodio no fuera suficiente, durante el mes de agosto, las intensas y extensas olas de calor, contribuyeron a que las temperaturas medias del Mediterráneo oscilasen entre los 26 y 27 ºC, una cifra casi cuatro grados superior a lo habitual en esas fechas.

En Valencia, se registró el pasado 9 de agosto su máximo histórico de temperatura superficial del agua con 29,72 grados, superando los 28,65 ºC del 7 de agosto de 2015.

Entre todos estos datos, se ha superado cinco veces el máximo de temperatura registrado en 2015 y un total de 26 se encuentran entre los 100 valores históricos más altos registrados durante el verano en el mediterráneo.

Tendencias

Los datos del CEAM (Centro de Estudios Ambientales de Mediterráneo) muestran cómo, este mes de septiembre, la temperatura superficial del mar continúa en valores desorbitados rondando los 28 ºC y 29 ºC.

Temperaturas Mediterráneo
El modelo europeo prevé este mediodía temperaturas superficiales de hasta 26 o 27 ºC en varias zonas del Mediterráneo.

Según nuestro modelo de cabecera, los tendencias para lo que resta de mes no son nada prometedoras, seguiremos con temperaturas elevadas en el mar Mediterráneo.

Posibles problemas futuros

En cuanto a meteorología se refiere, las altas temperaturas marinas suponen un riesgo para los posibles fenómenos atmosféricos. El incremento de temperaturas propicia una mayor evaporación y aumentando la disponibilidad de humedad en el ambiente.

Todo este aporte de energía al sistema, proporciona los ingredientes necesarios para una mayor probabilidad de eventos extremos, tales como la posibilidad de lluvias torrenciales -aunque para esto se requieren otros factores externos-, incrementándose el riesgo de la tropicalización del Mediterráneo.