Hay un nuevo término meteorológico que deberás conocer: el Índice Relativo Oceánico de El Niño o RONI
A medida que el mundo se calienta y las temperaturas del mar aumentan, los métodos tradicionales de monitoreo para El Niño y La Niña se están complementando con nuevas técnicas que están mejor adaptadas para lidiar con ese cambio, según los expertos de la NOAA.

El nuevo término es el Índice Relativo Oceánico de El Niño (Relative Oceanic Niño Index, RONI por sus siglas en inglés), que compara las temperaturas del océano en el Pacífico ecuatorial con el resto de los trópicos globales para determinar cuán relativamente cálida o fresca es una zona en comparación con otra. A medida que aumenta la cobertura de temperaturas oceánicas por encima del promedio, se vuelve más desafiante descifrar qué es inusual y qué no lo es.
El nuevo índice para El Niño (y La Niña): RONI
Este nuevo método ayuda a los pronosticadores a entender mejor dónde se concentrarán las tormentas tropicales, lo que en última instancia influye en las corrientes en chorro, las células de alta y baja presión y el clima en todo el mundo.
NOAA anunció recientemente un cambio a este nuevo índice para monitorear y pronosticar El Niño y La Niña: https://weather.gov/media/notification/pdf_2026/pns26-05_Relative_ONI.pdf
Las agencias gubernamentales de clima en Australia y Nueva Zelanda anunciaron en 2024 y 2025 que usarían este nuevo índice como parte de su monitoreo operativo de El Niño y La Niña, convirtiéndose en los primeros países del mundo en realizar tal cambio.

Estos cambios demuestran que un clima global cambiante afecta más que solo las temperaturas del aire, las precipitaciones y la humedad, dejando también una huella en los impulsores más significativos de la variabilidad climática del planeta: El Niño y La Niña.
Al observar el pronóstico de febrero del índice relativo frente al tradicional Niño 3.4, podemos ver que, aunque el índice tradicional cambia a El Niño para mayo, el índice relativo se retrasa.
Esto se debe a que los trópicos globales están anómalamente cálidos y se predice que se vuelvan aún más cálidos, lo que atenúa la señal de El Niño en un sentido relativo.
ANEXO de la NOAA sobre el RONI
El Centro de Predicción Climática (CPC) de los Centros Nacionales de Predicción Ambiental (NCEP) informa al público del cambio al Índice Relativo Oceánico de El Niño (RONI) para el seguimiento y la predicción oficiales del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), con efecto a partir del 1 de febrero de 2026.
ENSO es el principal patrón de variabilidad climática interanual y desempeña un papel importante en las variaciones subestacionales y estacionales de la temperatura, las precipitaciones, las trayectorias de las borrascas, la actividad de los huracanes y otras variables de gran impacto en el sistema meteorológico-climático.
Esta anomalía se calcula restando la anomalía media de la SST de los trópicos globales (entre 20° N y 20° S) de la anomalía regional de Niño 3.4. Tras la resta, el índice relativo se reescala para que coincida con la amplitud del índice tradicional.
El RONI se define como la media móvil de tres meses del índice relativo de Niño 3.4. Los fenómenos históricos de El Niño y La Niña se clasificarán en función de este índice, concretamente cuando haya cinco o más temporadas consecutivas y superpuestas de tres meses en las que el RONI sea superior a 0,5 °C (El Niño) o inferior a -0,5 °C (La Niña).
El RONI es visualmente muy similar al ONI tradicional, por lo que los usuarios pueden utilizarlo de la misma manera que lo harían con el ONI tradicional.

Este cambio propuesto aportará dos ventajas principales para el seguimiento y la predicción del ENOS:
1) El índice de temperatura relativa de la superficie del mar identifica mejor los fenómenos actuales y pasados de El Niño y La Niña, ya que es menos sensible al período climatológico de referencia elegido. Esto permite comparar los fenómenos a lo largo del extenso registro climático.
2) Un índice relativo está más relacionado con los cambios en las precipitaciones sobre el Pacífico tropical que el índice tradicional. Durante el último año, el índice relativo de la temperatura de la superficie del mar se ajustó mejor a la intensidad de las anomalías en las precipitaciones y a los cambios en la circulación asociados al fenómeno ENOS.
Es el cambio en las precipitaciones tropicales y el calentamiento lo que, en última instancia, impulsa las variaciones subestacionales y estacionales que observamos en las latitudes medias y sobre los Estados Unidos.
El contenido del Ensayo de Diagnóstico de ENOS (EDD) se actualizará según sea necesario para utilizar el índice relativo, y el Sistema de Alerta de ENOS reflejará igualmente el índice relativo. Es importante destacar que los archivos heredados del Niño 3.4 y del Índice Oceánico del Niño seguirán actualizándose para los usuarios que requieran esa continuidad. Por lo tanto, se espera un impacto mínimo, y no se modificarán los archivos de datos heredados ni los enlaces web en el momento de la implementación.
Nota de la RAM
El debate está abierto con este nuevo índice ya que algunos expertos señalan que el nuevo índice no aporta nada relevante respecto al anterior.
Fuente: Ben Noll / NOAA
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