El Sol desencadena cuatro potentes llamaradas solares una de ellas de clase X8.1: efectos en la Tierra en próximos días

El Sol ha emitido cuatro fuertes llamaradas solares en un breve período, un claro indicio de intensa actividad magnética en su superficie, según los datos divulgados por la NASA. Se esperan impactos significativos durante los próximos días sobre la Tierra.

El Observatorio SDO de la NASA capturó estas imágenes de las erupciones solares — visibles como intensos destellos brillantes en el centro de las imágenes — los días 1 y 2 de febrero de 2026. Las imágenes muestran una porción del espectro de luz ultravioleta extrema, que resalta el material extremadamente caliente presente en las erupciones y que ha sido coloreado en tonos dorados y rojos. Crédito: NASA/SDO
El Observatorio SDO de la NASA capturó estas imágenes de las erupciones solares — visibles como intensos destellos brillantes en el centro de las imágenes — los días 1 y 2 de febrero de 2026. Las imágenes muestran una porción del espectro de luz ultravioleta extrema, que resalta el material extremadamente caliente presente en las erupciones y que ha sido coloreado en tonos dorados y rojos. Crédito: NASA/SDO



El primero de estos eventos se produjo el 1 de febrero de 2026, cuando el Sol lanzó tres destellos de radiación de alta energía en distintos momentos del día, con picos registrados a las 7:33 a.m., 6:37 p.m. y 7:36 p.m. hora del este de Estados Unidos.

A estas se sumó una cuarta llamarada el 2 de febrero, que alcanzó su punto máximo alrededor de las 3:14 a.m. ET, captada en tiempo real por el observatorio solar SDO de la NASA, un satélite que vigila constantemente la actividad solar.

Actividad inusual en la región solar AR4366

Los científicos señalan que estas explosiones solares se originaron en una región particularmente activa de la fotosfera conocida como AR4366, un grupo de manchas solares de gran tamaño y complejidad magnética.

La mancha solar AR4366 crece muy rápidamente y representa una amenaza para las erupciones solares de clase X a fecha de 2 de febrero de 2026. La mancha solar gigante 4366 es una fábrica de erupciones solares. Crédito: NASA/SDO
La mancha solar AR4366 crece muy rápidamente y representa una amenaza para las erupciones solares de clase X a fecha de 2 de febrero de 2026. La mancha solar gigante 4366 es una fábrica de erupciones solares. Crédito: NASA/SDO

Según datos de seguimiento internacional del tiempo espacial, esta zona ha producido varias llamaradas de clase X, las de mayor intensidad registrada en la clasificación de fenómenos solares. Entre ellas se encuentra una explosión catalogada como X8.1, una de las más potentes observadas en lo que va del ciclo solar actual —que comenzó en 2019 y se espera que alcance su máximo hacia mediados de la década.

¿Qué significan estas llamaradas para la Tierra?

La radiación ultravioleta extrema liberada durante el evento ionizó las capas superiores de la atmósfera terrestre, lo que provocó un apagón temporal de radio de onda corta sobre el océano Pacífico Sur. Como consecuencia, radioaficionados en Australia y Nueva Zelanda pudieron experimentar pérdidas de señal en frecuencias por debajo de los 30 MHz durante varias horas tras el pico de la llamarada.

Ahora, la atención de los científicos se centra en un posible fenómeno aún más relevante: una eyección de masa coronal (CME) asociada a la explosión. La erupción lanzó al espacio grandes cantidades de plasma denso y oscuro, material que podría haber formado el núcleo de una CME dirigida hacia la Tierra.

Esta CME podría desencadenar de nuevo la aparición de auroras boreales visibles en latitudes inusuales. Spaceweather
Esta CME podría desencadenar de nuevo la aparición de auroras boreales visibles en latitudes inusuales. Spaceweather


La confirmación de este escenario dependerá de nuevos datos de los coronógrafos de la NOAA y del observatorio solar SOHO.

De concretarse, el evento podría derivar en una tormenta geomagnética, con potenciales efectos sobre satélites, comunicaciones y la aparición de auroras en latitudes inusuales.

El modelo actualizado de la NASA para la lenta CME y la X8.1 se presenta en la animación. La velocidad ha aumentado ligeramente a 587 km/s, aún siendo un CME muy lenta. Se indica un impacto mucho más directo, previsto para finales del 4 de febrero (21-22 h UTC +/- 7 h), según apunta Jure Atanackov.

Por ahora, los expertos siguen atentos a las próximas observaciones. Ninguna parece ser potente ni estar dirigida directamente a la Tierra. Se esperan impactos oblicuos del 4 al 6 de febrero de 2026 que podrían desencadenar tormentas geomagnéticas de G1 (menores) a G2 (moderadas).

El Sol, en pleno auge de su ciclo de actividad, continúa mostrando un comportamiento cada vez más intenso y dinámico.

Fuente: NASANET

Esta entrada se publicó en Noticias en 03 Feb 2026 por Francisco Martín León

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