El agua fría del deshielo de Groenlandia intensifica las olas de calor y las tormentas extremas sobre el Mediterráneo

El aumento de agua fría de deshielo en el Atlántico Norte está alterando las temperaturas oceánicas y desplazando la corriente en chorro para favorecer olas de calor en Europa occidental y tormentas más adversas en el Mediterráneo europeo, según un nuevo estudio liderado por un científico español de AEMET.

Esquema ilustrativo que resume el mecanismo en cascada. El flujo de agua dulce proveniente del derretimiento del hielo en la capa de hielo de Groenlandia enfría localmente las aguas superficiales subpolares del Atlántico Norte (SST), potenciando la energía baroclínica y fomentando meandros en la corriente en chorro debido a la ciclogénesis extratropical. González-Alemán, Juan, et al. https://eartharxiv.org/repository/view/13159/
Esquema ilustrativo que resume el mecanismo en cascada. El flujo de agua dulce proveniente del derretimiento del hielo en la capa de hielo de Groenlandia enfría localmente las aguas superficiales subpolares del Atlántico Norte (SST), potenciando la energía baroclínica y fomentando meandros en la corriente en chorro debido a la ciclogénesis extratropical. González-Alemán, Juan, et al. https://eartharxiv.org/repository/view/13159/



Un nuevo mecanismo encontrado en el Atlántico Norte puede ser el responsable del aumento de las olas de calor en Europa occidental y de las tormentas adversas en zonas del Mediterráneo europeo.

Implicaciones para la previsibilidad climática

Un nuevo estudio introduce un novedoso mecanismo en cascada que involucra diferentes fenómenos dentro del sistema terrestre. Los científicos del estudio proporciona evidencia de un puente atmosférico de largo alcance que, en última instancia, conecta el enfriamiento de las aguas atlánticas subpolares impulsado por el derretimiento estival de la capa de hielo en Groenlandia con la intensificación de olas de calor severas y eventos convectivos en el oeste euro-mediterráneo a través de dinámicas de latitudes medias.

El aumento del derretimiento del hielo contribuye a gradientes más fuertes de la temperatura superficial del agua, SST por sus siglas en inglés, en el Atlántico Norte, potenciando la baroclinicidad y promoviendo la formación ciclónica de borrascas, lo que fomenta la construcción de dorsales aguas abajo sobre Europa occidental. Las condiciones anticiclónicas persistentes impactan en la superficie como olas de calor (HW, por sus siglas en inglés) atmosféricas y marinas extremas y de larga duración, y finalmente, adaptando el ambiente para el desarrollo de tormentas convectivas extremas, a través de una alta disponibilidad de humedad y calor. Este mecanismo se ilustra en la imagen superior que abre el artículo.

Los ciclones favorecen la advección de vorticidad (una medida del giro ciclónico) y aire cálido, húmedo (WHAA) a través del desarrollo de cintas transportadoras cálidas (WCB), lo que provoca la construcción de dorsales aguas abajo. La construcción persistente de dorsales induce la formación de olas de calor (HW) atmosféricas y marinas y tormentas convectivas extremas e impactantes subsiguientes sobre el Mediterráneo occidental.

Anomalías de las temperaturas del agua del mar, SST, sobre el Atlántico Norte a fecha de 15 de junio de 2025, marchado la mancha o masa fría (cold blob) en azul respecto a otras zonas con anomalías cálidas en escala de rojos-amarillos. NOAA
Anomalías de las temperaturas del agua del mar, SST, sobre el Atlántico Norte a fecha de 15 de junio de 2025, marchado la mancha o masa fría (cold blob) en azul respecto a otras zonas con anomalías cálidas en escala de rojos-amarillos. NOAA

En esta cascada de eventos, la Masa de Aire Sahariano (SAM) se ve forzada a moverse hacia el norte, lo que indica que el proceso de construcción de dorsales persistente y/o amplificada causado por los ciclones extratropicales tiende a ir acompañado de (o facilita) una elongación hacia el norte de la dorsal subtropical del norte de África y su aire asociado sobrecalentado.

Los resultados sugieren, por lo tanto, que los años con derretimiento extremo de Groenlandia y escorrentía desencadenan una actividad de calor y convectiva más extrema sobre el oeste euro-mediterráneo.

Un ejemplo se tuvo en un sistema de tormentas organizadas que generó un derecho con vientos muy intensos de récord en el Mediterráneo y fue un sistema destructivo en el verano de 2022, además de olas de calor (HW) atmosféricas y marinas extremas y las condiciones a gran escala en ese año, pueden entonces considerarse como desarrolladas bajo este mecanismo en cascada.

El trabajo está liderado por el Dr. Juan Jesús González-Alemán, meteorólogo perteneciente a AEMET.

Referencia de la noticia

González-Alemán, Juan, et al. Emerging links between Greenland ice melt, Euro-Mediterranean heat extremes, and destructive convective storms.

Esta entrada se publicó en Noticias en 10 Sep 2026 por Francisco Martín León