Protección para la capa de ozono: las moléculas de azúcar se unen a los CFC dañinos

Investigadores de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz (JGU) y de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Aschaffenburg han logrado avanzar a la hora de lidiar con el freón 11. Sus hallazgos podrían ser una contribución importante a la protección de la capa de ozono en peligro de extinción.

Colaboraciones de la RAM Colaboraciones de la RAM 17 Sep 2018 - 22:40 UTC

Freón 11 es un clorofluorocarbono (CFC). Estas sustancias se usaron previamente, entre otras cosas, como refrigerantes en refrigeradores y como agentes espumantes para espumas de poliuretano.

En la década de 1970, los científicos se dieron cuenta de que los CFC dañaban la capa protectora de ozono en la atmósfera superior y también eran responsables de la aparición del agujero de ozono. Además, Freon 11 es 4,750 veces más potente que el dióxido de carbono como un gas de efecto invernadero, y además contribuye al calentamiento global.

Aunque el Protocolo de Montreal prohibió la producción y el comercio de este CFC a fines de la década de 1980, todavía se lanza hoy cuando los refrigeradores se reciclan e incluso se comercializan en el mercado negro. La sustancia que destruye la capa de ozono también ha sido recientemente objeto de repetidas investigaciones científicas y de los medios de comunicación.

Un estudio publicado en la revista Nature informó una recurrencia alarmante y un fuerte aumento en la liberación mundial de Freon 11, que los autores pudieron atribuir a la extensa producción ilegal y al uso de esta sustancia en las fábricas chinas de espuma de poliuretano.

Ser capaz de adsorber y detectar Freón 11 de forma efectiva en una etapa temprana, parece ser, por lo tanto, más importante que nunca. "Si podemos aprender a manejar con seguridad esta sustancia nociva para el medioambiente, no solo será de gran interés científico sino también, y sobre todo, una cuestión de beneficio mundial", enfatizó el profesor Siegfried Waldvogel de JGU, autor correspondiente del estudio.

Método sostenible y respetuoso con el medio ambiente para unir Freón 11

En su artículo en la revista Global Challenges, los científicos de Mainz y Aschaffenburg describen un método para unir eficazmente tanto el Freon 11 en fase aerotransportada como en fase líquida utilizando moléculas de azúcar cíclicas modificadas, es decir, una sustancia llamada a-ciclodextrina sustituida con metilo.

Esto evitaría la liberación del agente espumante dañino para el medio ambiente a la atmósfera, donde además daña la capacidad de la estratosfera para protegerse contra la radiación UV. El proceso de unión de Freón 11 es reversible y el medio adsorbente puede regenerarse completamente en condiciones controladas.

El material recuperado también puede ser reutilizado. Esto hace que el proceso sea un método sostenible y respetuoso con el medio ambiente para unir esta sustancia extremadamente destructora del ozono, un método que puede emplearse fácilmente cuando se desechan los refrigeradores viejos, por ejemplo.

Además, los equipos de investigación de Mainz y Aschaffenburg han podido transferir este concepto a un dispositivo sensor óptico, lo que permite detectar bajas concentraciones de Freon 11 de manera rápida y confiable.

Trabajo de investigación aquí.

Esta entrada se publicó en Noticias y está etiquetada con ozono, Capa de ozono, CFC, Freón 11, en 17 Sep 2018 por Francisco Martín León
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