El misterio de los ríos en el desierto del Sahara



En la década del 1980 los científicos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS por sus siglas en inglés) descubrieron que las imágenes de radar obtenidas por el Transbordador Espacial sobre el Desierto del Sahara mostraban un paisaje nunca antes visto. En lugar de arena, vieron cauces y lechos de lagos, invisibles a simple vista.

Imagen de radar en blanco y negro tomada por el Transbordador Espacial (SIR -A) superpuesta sobre una imagen en color de una zona en el norte de Sudán del escáner multiespectral de Landsat (MSS). Las escenas del MSS de Landsat son imágenes digitales, similares a una imagen que tomarías con tu cámara digital. Los científicos del USGS descubrieron que la imagen del radar mostraba cauces que no eran visibles en la imagen de satélite regular. Crédito: NASA.

Resulta que las ondas del radar de longitud de onda larga (“Radio Detection and pueden penetrar la cubierta de arena extremadamente seca para revelar un paisaje enterrado formado hace miles de años cuando la zona tenía un clima más húmedo. Al igual que una linterna, los radares generan su propia iluminación y, al atravesar un área, que registran la fuerza y el tiempo de retardo de las señales de microondas transmitidas, construyendo una imagen en el proceso. ( Aprende más acerca de las ondas radiales tomando el Tour del Espectro Electromagnético*. )

Años después del descubrimiento de cauces enterrados, sólo se adquirieron unas pocas hileras de radar adicionales con los radares del Transbordador Espacial (SIR-B y SIR-C). Mientras tanto, las expediciones de campo a la zona comprobaron la existencia de los cauces al excavar trincheras y encontrar gravas fluviales y artefactos arqueológicos (hachas de mano, etc.) ¡Imagínate las expresiones de los trabajadores locales cuando, tras conducir por días a través de la llanura lisa y arenosa, los científicos les pidieron que excavaran en busca de grava de río!

Finalmente, el cuarto vuelo del radar del Transbordador Espacial, esta vez reconfigurado para hacer un mapa topográfico, además de para captar imágenes de radar, completó el mapa del noreste de África, permitiendo a los científicos la cartografía de todos los antiguos ríos y lagos.

Una sección del mosaico de radar SRTM del norte de África oriental superpuesto en Google Earth. El río Nilo y el Mar Rojo están a la derecha. El río Kuphra (arriba a la izquierda) fue trazado en las imágenes de radar y el Lago Darfur del Norte (abajo en el centra) se definió con imágenes de radar y topográficas. Los rasgos oscuros cercanos al Nilo son otros cauces detectados por el radar. Crédito: NASA, Ghoneim y El Baz, 2007.

La figura anterior muestra el mosaico de radar de la misión topográfica del Transbordador Espacial (SRTM por sus siglas en inglés) en blanco y negro encima de un mapa de Google Earth del noreste de África. La imagen de radar muestra cauces oscuros empezando en las tierras altas cerca del centro y saliendo en dirección este hacia el Nilo, en el suroeste hacia el lago Chad (fuera del mapa en la parte inferior izquierda), y en el noroeste hacia el Oasis Kuphra y el Mar Mediterráneo. También pueden verse los ríos que alimentan el lago del norte de Darfur (destacado en azul).

La tercera misión de radar del Transbordador Espacial (SIR-C) produjo la imagen de la izquierda que muestra dos cauces que convergen en el oasis libio de Al-Kufrah en el norte de África. Ahora podemos ver por qué se puede conseguir agua allí – es agua almacenada en cauces antiguos, invisibles en la imágenes de satélite mostrada en Google Earth (derecha). Crédito: NASA.

Gracias a nuevos datos topográficos tridimensionales, podemos tratar de definir la posible ubicación de antiguos lagos que ahora están secos. Es fácil: Sólo tienes que usar la computadora para derramar “agua digital” en la superficie tridimensional y ver dónde se recoge. Yo lo he hecho y he encontrado varios posibles lagos. Pero para probar que un lago estaba realmente allí, tenemos que encontrar pruebas de la erosión de las riberas o depósitos de playa. Eso requiere imágenes de satélite de alta resolución, como los que están disponibles en Google Earth, o realizar trabajo de campo.

Definiendo el lago del norte de Darfur con la topografía. Utilicé un mapa topográfico digital y simplemente lo inundé virtualmente a una altura de 550 m. Esto pone de relieve la cuenca cerrada en la que pudo alguna vez haber un lago. Otros científicos han encontrado costas y otros rastros del lago. Crédito: Tom Farr / NASA.

Al identificar la localización de estos antiguos cuerpos de agua tenemos una ventana al pasado. Ahora podemos comenzar a responder preguntas sobre el antiguo Sahara y sus poblaciones, como las siguientes:

•    Cuando los humanos modernos evolucionaron en África oriental,  ¿podrían haber emigrado al norte al mar Mediterráneo a lo largo de estos ríos desconocidos?
•    A medida que el clima del Sahara alternaba entre húmedo y seco,  ¿es que los seres humanos (y otros animales y plantas) emigraban dentro y fuera del desierto?
•    La antigua civilización egipcia, ¿surgió desde un Sahara mojado?
•    ¿Pudieran estos cauces y cuencas de lagos enterrados servir como fuentes de agua para comunidades modernas?

Por Tom G. Farr, geólogo en la División de Ciencias Terrestres y Espaciales del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.

http://nasaeswespanol.strategies.org/

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