Una nube de polvo subsahariano barre la península Ibérica


Los cielos de Portugal y España adquirieron un matiz extraño de color amarillo esta semana pasada (15-23 febrero 2016)

El culpable fue una vasta nube de arena y polvo empujada hacia el norte desde el desierto del Sahara por los vientos cálidos del sureste comunes en el norte de África en el invierno. La calima a menudo envía el polvo hacia las Islas Canarias, pero una baja empujó los vientos hacia el norte el 21 de febrero de 2016.


 

 

A las 2 p.m., horario local (14:00 GMT) del 21 de febrero, el sensor MODIS a bordo del satélite Aqua de la NASA, adquirió una imagen de color natural (inferior) del polvo barriendo la península Ibérica. Otros sensores de satélites, entre ellos el Ozone Monitoring Instrument en Aura y el Ozone Monitoring Profile Suite en el satélite Suomi NPP, también detectaron la irrupción de polvo. El astronauta británico Tim Peake también notó el polvo desde la Estación Espacial Internacional, ISS, y compartió su visión del polvo (imagen superior) a través de Twitter en el mismo día.

 
El polvo fue transportado al norte por un área de bajas presiones en niveles altos en combinación con otra baja débil en superficie, de acuerdo con un meteorólogo de Weather Channel. El transporte de polvo del Sahara a la península Ibérica es bastante común, y los equipos de investigación han analizado nubes de polvo similares en varias ocasiones. Los investigadores han demostrado, por ejemplo, que la mayor parte del polvo del Sahara que llega sobre la península Ibérica tiende a estar a una altitud de aproximadamente 2,5 a 4,5 kilómetros (1,6 a 2,8 millas).

África es la mayor fuente del mundo de polvo en la atmósfera,  y contribuye aproximadamente al 70 por ciento del total mundial. El polvo mineral en el aire desde los desiertos del mundo proporciona nutrientes a la tierra y al mar, y afecta a la atmósfera y el clima.

Referencias

Otras lecturas

Glacier Hub (4 feb. 2016) Bacteria From the Sahara Desert Found on Swiss Glaciers.

Imagen de la NASA por Jeff Schmaltz, LANCE/EOSDIS Rapid Response. Texto por Adam Voiland
Instrumento: Aqua – MODIS

Fuente: NASA Earth Observatory

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *