Métodos de predicción: las cabañuelas del mes de agosto

Muchos habréis oído hablar de las cabañuelas, un método de predicción a largo plazo muy utilizado en el ámbito rural. Las zonas rurales del sur de España y Latinoamérica son los ámbitos donde más se practica este método arraigado a la tradición popular.

Natacha Payà Natacha Payà 21 Ago 2019 - 07:28 UTC
Campesino
Las personas vinculadas al mundo rural -sur de España y América latina- continúan realizando este método de predicción.

Las cabañuelas resultan ser un método de predicción muy usado en el ámbito rural. Para los que viven en la ciudad puede ser un concepto bastante desconocido, aunque actualmente tengan más relevancia que en el pasado. Se trata de un conjunto de observaciones que ayuda a la predicción anual. Actualmente, a pesar de la tecnología y de la multitud de aparatos que se utilizan para realizar una predicción, las cabañuelas continúan siendo la primera opción para mucha gente vinculada al campo.

El origen de las cabañuelas

Este método de predicción tiene su origen en la antigua Babilonia. Los conocimientos fueron adquiridos por la civilización mexicana a través de los mayas. Actualmente sigue siendo muy utilizado en el sur de España y en casi toda América del sur.

Trata de hacer una predicción del tiempo para el año siguiente, es decir, a largo plazo. Se basa en las observaciones meteorológicas sistemáticas llevadas a cabo durante el mes de agosto, y aunque no tiene rigor científico, la experiencia de muchos de los agricultores que las utilizaban y algunos continúan haciéndolo, confirman que se trata de un sistema bastante efectivo y seguro. Se llaman cabañuelas porque surgieron de pastores y agricultores que vivían en cabañas ubicadas en las montañas.

Se podría decir que es una predicción local, aunque dependiendo de la zona predice hasta radios de 250 kilómetros aproximadamente, siempre teniendo en cuenta si se trata de una zona de llanuras o valles y montañas.

Modo de realización

Aunque el mes de enero sea el mes por excelencia para realizar este tipo de método de predicción, en agosto también existe una cierta relación con el mes y lo que pueda pasar el año siguiente. Por ejemplo, en el caso de agosto se divide el mes en dos períodos, es decir, del 1 al 12 y del 13 al 24 del mismo mes.

Se analizan los días de agosto, desde que sale el sol hasta que se pone, el estado del cielo, la humedad y el viento, así que aquí también entra en juego la memoria de cada uno. Se supone que el primer día del mes haría referencia al tiempo que va a hacer en enero del mes siguiente, el día dos de agosto al mes de febrero del año posterior, y así sucesivamente hasta el día doce que se cerraría el año con diciembre.

En muchos lugares se realizan también las cabañuelas de retorno, que se trata del mismo sistema pero a la inversa. El día trece de agosto haría referencia a lo que podría pasar en el mes de diciembre -siempre del próximo año-, el catorce al mes de noviembre y así con el resto de días del mes de agosto. Seguramente, muchos adeptos deben estar seguros que el día de hoy será un claro ejemplo de lo que pueda pasar en el mes de abril del año que viene.

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