Lorenzo García de Pedraza. La cantidad de vapor de agua, contenida en el aire, varía de un lugar a otro y de un momento a otro. La condensación del vapor de agua sobre microscópicos núcleos e impurezas (polvo, sal marina, hollín, ceniza, polen, arena, humo... dan lugar a la formación de nubes: estratiformes (desarrollo horizontal) o bien cumuliformes (desarrollo vertical).