Un equipo internacional con participación de científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha estudiado 326 ecosistemas áridos ubicados en 25 países de seis continentes y ha concluido que los impactos del aumento de la presión del pastoreo han pasado a ser mayormente positivos en las zonas más frías y diversas, pero a negativos en los lugares más cálidos y con una menor diversidad