El comienzo del verano astronómico se conoce como solsticio de verano en el hemisferio norte y ese día el Sol alcanza su máxima altura en el cielo al mediodía, resultando ser el día con más horas de Sol del año.
El comienzo del verano astronómico se conoce como solsticio de verano en el hemisferio norte y ese día el Sol alcanza su máxima altura en el cielo al mediodía, resultando ser el día con más horas de Sol del año.
Investigadores de la Universidad Estatal de Florida han identificado diferencias clave en las causas fundamentales de los cambios a largo plazo en la temperatura de la superficie del mar en los océanos Atlántico y Pacífico, un hallazgo que podría ayudar a orientar futuras investigaciones sobre la variabilidad oceánica.
El cambio climático modifica el riesgo de desprendimientos de rocas en España a medida que la erosión por heladas se desplaza hacia zonas más elevadas.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, UAB, han corroborado la ocupación humana continuada en enclaves a más de 2.000 metros de altitud desde hace varios miles de años en zonas del Pirineo.
Un satélite avanzado ha monitorizado el hundimiento del terreno bajo la Ciudad de México, donde hay áreas que se hunden más de media más de 2 centímetros por mes.
El satélite MTG-I2 forma parte de la constelación MTG, una misión meteorológica de vanguardia basada en la larga colaboración entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y Eumetsat. Se prevé que sea lanzado durante este verano de 2026.
Con una longitud de más de un metro, Praearcturus gigas, un escorpión gigante, fue uno de los primeros grandes depredadores que habitaron la Tierra hace cientos de millones de años.
Las olas de calor marinas se han convertido en un problema global de primera magnitud y requieren estudios y seguimientos continuos. Algunos científicos apuntan a la geoingeniería solar como una posible solución para reducirlas.
Un estudio internacional con participación del CSIC reconstruye la historia de la contaminación por mercurio con datos recogidos en un núcleo de hielo de más de 1.200 metros.
El cambio climático alterará profundamente la dinámica de las brisas marinas en el área metropolitana de Barcelona, lo cual retendrá más gases contaminantes sobre las zonas costeras y aumentará el riesgo sanitario para millones de personas.
Un reciente estudio reveló que el estrés nutricional en las aguas del planeta está fuertemente correlacionado con las estaciones y los principales ciclos meteorológicos como son El Niño y La Niña, entre otros.
Un proyecto europeo convertirá emisiones de CO2 procedentes de refinerías en combustibles de barcos y aviones, según CSIC.