El 28 de septiembre de 2022, el huracán Ian azotó la costa suroeste de Florida como un poderoso huracán de categoría 4 con vientos sostenidos de aproximadamente 240 kilómetros por hora. Pero el viento no fue el único componente destructivo de la tormenta; el agua también fue un factor importante, en forma de marejadas ciclónicas, aguaceros incesantes e inundaciones. Las aguas costeras cambiaron de color