Flujos de CO2 en superficie a escala mundial

Copernicus proporciona nuevos datos de elevada calidad sobre los flujos de CO2 en superficie a escala mundial

Francisco Martín León Francisco Martín León 11 Dic 2019 - 04:00 UTC
CO2: uno de los gases efecto invernadero

El Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus ahora emplea datos satelitales para cartografiar las fuentes y los sumideros de CO2

Flujos en superficie estimados de 2016, en gramos de carbono anuales por metro cuadrado; las fuentes se muestran en naranja y los sumideros, en azul. El mapa de la izquierda se basa en observaciones satelitales, mientras que el de la derecha se vale de mediciones en superficie. Existen algunas diferencias donde las mediciones en superficie son escasas (p. ej., en los trópicos), pero los patrones son consistentes en Eurasia y Norteamérica. Crédito: CEPMPM / Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS)

El Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS), implementado a través del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM) en representación de la Unión Europea, ha anunciado nuevas y prometedoras mejoras en sus mapas sobre los flujos de dióxido de carbono en superficie a escala mundial.

Este conjunto de datos recién publicado emplea datos satelitales para obtener una estimación de los sumideros y fuentes del CO2 en superficie. Este conjunto de datos se beneficia de una cobertura observacional mucho más extensa y puede actualizarse con mucha mayor rapidez que los flujos que dependen de observaciones terrestres, que en la actualidad representan el sistema más vanguardista. Los nuevos datos sobre la situación del CO2 pueden consultarse de manera gratuita en la página web del CAMS, junto con los datos correspondientes obtenidos mediante observaciones terrestres.

El CO2 es el principal gas de efecto invernadero emitido a través de las actividades humanas y, por tanto, constituye un catalizador primario del cambio climático. En 2018, se emitieron más de 10.000 millones de toneladas de carbono a la atmósfera terrestre a través de la combustión de combustibles fósiles, y la concentración atmosférica de este gas de efecto invernadero está aumentando a una tasa anual media del 0,5%*. Al mismo tiempo, se produce un intercambio natural de CO2 entre la superficie terrestre y la atmósfera a través de sumideros de CO2, como son los océanos y la fotosíntesis de las plantas, y fuentes de CO2, como la respiración de la vegetación. Ahora resulta más importante que nunca poder obtener información precisa sobre los niveles de este gas en nuestra atmósfera y sobre sus fuentes y sumideros.

El Laboratorio de Ciencias del Clima y el Medio Ambiente (LSCE) francés, que proporciona los datos sobre los flujos de gases de efecto invernadero del CAMS, ha trabajado en colaboración con miembros del equipo científico del segundo Observatorio de Carbono en Órbita de la NASA (Orbiting Carbon Observatory 2, OCO-2) para realizar estudios sumamente necesarios sobre el uso de observaciones satelitales con el fin de comprender mejor el ciclo de carbono completo.**

Gracias a la calidad de las observaciones de los instrumentos satelitales del OCO-2 y del avanzado sistema de modelización inversa empleado, los nuevos mapas de CO2 basados en observaciones satelitales, pese a ser diferentes, muestran por primera vez una calidad equivalente a aquellos de referencia y basados en observaciones en superficie en comparación con los datos independientes. Este hito conlleva que los dos conjuntos de datos que proporciona el CAMS se complementan de manera efectiva para brindar información adicional sobre los mecanismos subyacentes a los sumideros y fuentes de carbono, que constituyen catalizadores del cambio climático. Estos productos complementarios también ayudarán a los Gobiernos a monitorizar más estrechamente los progresos reales hacia la consecución de los objetivos estipulados en el Acuerdo de París de 2015 sobre el cambio climático.

Jean-Noël Thépaut, director del CEPMPM de Copernicus, explica: «Este logro representa un hito clave en el marco de los esfuerzos que realizamos en el CEPMPM en representación de la Comisión Europea para respaldar el desarrollo de un sistema de alcance mundial que permita ayudar a monitorizar y verificar el ciclo de carbono y las emisiones de carbono. Estoy muy ilusionado por el papel que puede desempeñar Europa en este ámbito, y el compromiso formalizado en el Consejo Ministerial de la ESA celebrado recientemente constituyó otro importante logro».

Frédéric Chevallier —del Laboratorio de Ciencias del Clima y el Medio Ambiente (LSCE)—, que lideró el estudio, comenta: «Las mediciones de CO2 en superficie suelen arrojar muestras de la parte inferior de la atmósfera con una elevada precisión. No obstante, se ubican principalmente en regiones de fácil acceso de los países desarrollados. Las observaciones satelitales sobre el CO2 son menos precisas, pero abarcan la mayoría de la Tierra. El emparejamiento de los datos de mayor calidad obtenidos por los satélites con aquellos provenientes de la medición en superficie dará lugar a nuevas ventajas, como la posibilidad de ofrecer estimaciones fiables sobre los flujos de carbono para países de gran envergadura con el fin de ayudarles a monitorizar su impacto en el clima».

Richard Engelen, subdirector del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus, añade: «En los próximos años, será cada vez más importante que podamos monitorizar con precisión los niveles de CO2 en nuestra atmósfera mediante satélites para supervisar y comprender el ciclo natural del carbono y las emisiones provocadas por el hombre. Los miembros del equipo del LSCE, junto con el equipo científico del OCO-2, han trabajado con gran espero en nuestra representación para desarrollar maneras de reforzar nuestras actividades de monitorización del dióxido de carbono. Estamos muy ilusionados por los nuevos productos que han visto la luz recientemente».

*Puede acceder a más información sobre el efecto de los gases de efecto invernadero, incluido el CO2, en la página web del CAMS.

** El estudio acaba de ser publicado: Chevallier, F., Remaud, M., O'Dell, C. W., Baker, D., Peylin, P. y Cozic, A.: Objective evaluation of surface- and satellite-driven carbon dioxide atmospheric inversions, Atmos. Chem. Phys., 19, 14233–14251, https://doi.org/10.5194/acp-19-14233-2019, 2019.7

Notas a redactores:

Copernicus es el programa insignia de observación de la Tierra de la Unión Europea. Ofrece datos operativos de acceso libre y servicios de información que brindan a los usuarios información fiable y actualizada sobre asuntos medioambientales.

El Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) se implementa a través del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM) en representación de la Unión Europea. El CEPMPM también implementa el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S). El CEPMPM es una organización intergubernamental independiente que desarrolla y difunde predicciones meteorológicas numéricas para sus 34 Estados miembros y cooperantes.

Más información sobre Copernicus: www.copernicus.eu

Puede acceder a la página web del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus mediante el siguiente enlace: http://atmosphere.copernicus.eu/

Web del Servicio de Cambio Climático de Copernicus https://climate.copernicus.eu/

Web del CEPMPM https://www.ecmwf.int/

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Reading, 10/12/2019

Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus ECMWF

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