El mundo se encamina a superar los 1,5 °C de calentamiento global: posibles impactos
El aumento de la temperatura global está encaminado a rebasar los 1,5 °C, probablemente en los próximos años, lo que elevará los riesgos e impactos climáticos a niveles cada vez más peligrosos.

Por encima de 1,5 °C, los impactos climáticos y los riesgos de sobrepasar puntos de inflexión se intensifican con cada fracción adicional de grado.
La trayectoria de “rebasamiento, punto máximo y descenso” es la mejor opción restante para ayudar a las naciones y comunidades vulnerables a hacer frente a la situación y volver a estar por debajo de 1,5 °C.
Sin embargo, aún es posible reducir las temperaturas y alcanzar los objetivos mundiales del Acuerdo de París, según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
El informe, Limiting Overshoot (Limitar el rebasamiento), identifica una trayectoria de “rebasamiento, punto máximo y descenso” como la mejor opción restante para minimizar la magnitud y duración de este rebasamiento y tratar de volver a estar por debajo de 1,5 °C lo antes posible.
“Las abrasadoras olas de calor de este verano, los devastadores incendios de vegetación silvestre y las mortales inundaciones son una advertencia de lo que nos espera. Debemos lograr que la superación del límite de 1,5 grados sea lo más reducida y breve posible. Eso exige un rebasamiento de la ambición”, afirmó el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres.
Esta trayectoria minimizaría el aumento máximo de la temperatura mediante recortes inmediatos y sostenidos de las emisiones de gases de efecto invernadero, incluyendo el metano, en el camino hacia las emisiones netas cero, y reduciría las temperaturas mediante emisiones netas negativas a largo plazo, con la cuidadosa gestión de abordajes, prácticas y técnicas de extracción de dióxido de carbono (CDR por las siglas en inglés de Carbon Dioxide Removal), como parte esencial del conjunto de medidas. La CDR es el proceso de extraer carbono de la atmósfera y almacenarlo mediante la forestación u otros medios.
Al mismo tiempo, seguir la trayectoria propuesta implicaría medidas de adaptación que reduzcan la vulnerabilidad ante los impactos actuales, previstos e inesperados del cambio climático sobre las sociedades, las comunidades y las economías —si bien es probable que existan límites a la adaptación así como impactos irreversibles, especialmente si no se minimizan las temperaturas máximas—. El informe subraya que esta trayectoria reduciría los riesgos y los impactos, haría que la adaptación fuera menos difícil y costosa, y aumentaría las posibilidades de reducir las temperaturas.

“No hay buenos resultados si permanecemos por encima de 1,5 °C. En todo el mundo, las olas de calor extremas ya están demostrando que los impactos climáticos llegarán más rápido, golpearán con mayor fuerza y durarán más tiempo, costando más vidas y provocando alteraciones más profundas”, afirmó Inger Andersen, Directora Ejecutiva del PNUMA. “Este es el momento de redoblar la acción climática. Podemos —y debemos— tomar el camino correcto: reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, fortaleciendo la resiliencia y la adaptación, y garantizando que la superación de los 1,5 °C sea lo menor y más breve posible”.
Impactos devastadores
El escenario más optimista prevé que el aumento de la temperatura alcance un máximo de 1,8 °C por encima de los niveles preindustriales, superando el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París. La mayoría de los demás escenarios prevén máximos más elevados.
Entre los impactos previstos figuran la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de ecosistemas y la sumersión de los pequeños Estados insulares en desarrollo y de las ciudades costeras situadas en zonas bajas. También se prevén daños graves a la salud humana, la seguridad alimentaria, los suministros de agua, la naturaleza, las ciudades, las infraestructuras y las economías.
El informe advierte de que la probabilidad de cruzar puntos de inflexión irreversibles aumenta con la magnitud y la duración de las temperaturas más elevadas. Entre ellos se encuentran la desestabilización de las principales capas de hielo, la degradación del bosque lluvioso amazónico y la alteración de la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico (conocida como AMOC, siglas en inglés de la Atlantic Meridional Overturning Circulation, el sistema de corrientes que transporta aguas superficiales cálidas hacia el norte y aguas profundas frías hacia el sur, desempeñando un papel clave en la regulación del clima). Algunos impactos podrían surgir de manera abrupta, mientras que otros se acumularán con el tiempo.
Teniendo en cuenta la magnitud de los riesgos y los beneficios adicionales de intervenciones climáticas como una rápida transición de los combustibles fósiles a las energías renovables, incluyendo una mejor calidad del aire y de la salud pública, menores costos energéticos y un mayor acceso a la electricidad, el informe insta a acelerar la acción colectiva y mundial para avanzar hacia una trayectoria de superación, máximo y descenso. La rapidez y la intensidad con que se adopten estas medidas definirán la forma y la evolución de dicha trayectoria.
Condiciones para el éxito
Firme voluntad política y multilateralismo, políticas eficaces, gobernanza inclusiva y financiamiento son condiciones fundamentales para propiciar la acción —y la equidad y la justicia deben sustentar todas las respuestas—. Las naciones con mayor responsabilidad en el cambio climático deberían actuar con mayor rapidez y con el mayor nivel de ambición.
El informe también concluye que la mitigación y la adaptación, que se refuerzan mutuamente, deben avanzar de manera conjunta, respondiendo al mismo tiempo a los riesgos emergentes. Las intervenciones que logren simultáneamente objetivos de mitigación y adaptación —como el enfriamiento basado en la naturaleza— deben ser priorizadas. Las medidas de adaptación que se establezcan ahora constituyen la base de los esfuerzos futuros, pero deben volverse transformadoras y responder a riesgos cambiantes, no lineales y de aparición súbita, incluyendo aquellos que podrían perjudicar los esfuerzos de mitigación.
El informe enfatiza que las emisiones netas cero son un hito en el camino hacia las emisiones netas negativas, y que la extracción de dióxido de carbono será necesaria además de, y no en lugar de, reducciones sostenidas de las emisiones de gases de efecto invernadero. No obstante, la extracción de dióxido de carbono solo podrá contribuir de manera creíble a volver a estar por debajo de 1,5 °C si el calentamiento máximo se mantiene muy por debajo de 2 °C y se reducen todas las emisiones residuales. Será fundamental contar con sólidos marcos de gobernanza para la extracción de dióxido de carbono que permitan su implementación responsable y gestionar sus implicaciones para la integridad y la equidad ambientales y su adopción a gran escala.
Con la tendencia observada hasta el 2000, se alcanzaría +1,5 °C de calentamiento en 2041: había 4 décadas de margen.
— Rubén del Campo (@Rub_dc) August 25, 2026
Con la tendencia hasta 2015, en 2042: 27 años después.
Con la tendencia hasta julio de 2026, se alcanzará en febrero de 2029. Dentro de poco más de dos años. pic.twitter.com/SO94fhaaJR
Responder a un futuro transformado
Años de inacción significan que, incluso si se logra volver a estar por debajo de 1,5 °C, las pérdidas irreversibles y las condiciones permanentemente transformadas son inevitables. Muchas comunidades podrían verse obligadas a trasladarse o cambiar sus medios de vida, mientras que las sociedades afrontarán el reto de reajustarse. Esto plantea cuestiones relacionadas con la justicia, el poder y la legitimidad política, cuya resolución requerirá nuevos mecanismos de gobernanza inclusivos.
Este informe recuerda que una trayectoria de rebasamiento, punto máximo y descenso constituye una nueva frontera de la acción climática, pero una que no puede dejarse desatendida para que la enfrente la próxima generación. Se requiere actuar de inmediato para que esta trayectoria siga siendo posible.
Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)