¿Crees que nunca comerías insectos? Las investigaciones dicen que sí, e incluso puede que te gusten

Las personas que se muestran reacias a probar alimentos a base de insectos podrían disfrutar de la experiencia más de lo que esperan, y podrían estar más dispuestas a ampliar su dieta en el futuro, según una investigación publicada por la Asociación Estadounidense de Psicología.

Cada vez más la comida basada en insectos se impone en muchas regiones de la Tierra. Fuente: https://makezine.com/
Cada vez más la comida basada en insectos se impone en muchas regiones de la Tierra. Fuente: https://makezine.com/



El estudio, publicado en el Journal of Neuroscience, Psychology, and Economics, examinó cómo responden los consumidores emocional y físicamente a los alimentos a base de insectos, que se están explorando cada vez más como una alternativa sostenible a las fuentes tradicionales de proteína animal. Por ejemplo, la Unión Europea reconoció oficialmente a los insectos como una nueva fuente de alimento, y desde entonces se han aprobado varias fuentes de insectos. La lista incluye gusanos de la harina amarillos, langostas migratorias, grillos domésticos y gusanos de la harina menores, que se venden congelados, secos o incluso en polvo.

La autora principal, Andreia CB Ferreira, candidata a doctora en la Universidad de Beira Interior (Portugal), y sus colegas querían saber más sobre cómo podrían reaccionar los consumidores ante estas nuevas opciones. Para ello, combinaron encuestas tradicionales con herramientas de neurociencia que medían la actividad cerebral y la frecuencia cardíaca de los participantes mientras probaban productos alimenticios a base de insectos.

Reacción de los consumidores frente a la comida basada en insectos

El estudio incluyó a 38 adultos portugueses de entre 18 y 55 años que nunca habían probado alimentos a base de insectos. Los participantes primero completaron una encuesta sobre su conocimiento y opiniones acerca de los productos a base de insectos. Luego, probaron una barra de proteína de insectos y una barra de cereales mientras los investigadores registraban sus respuestas fisiológicas mediante electroencefalografía (EEG) y electrocardiografía (ECG).

Los investigadores esperaban que los participantes tuvieran poco conocimiento sobre los alimentos a base de insectos, prefirieran la barra de cereales y mostraran reacciones fisiológicas más intensas ante el producto. Sin embargo, los resultados revelaron que las personas a menudo eran más curiosas y receptivas de lo esperado.

«Los resultados fueron muy sorprendentes», dijo Ferreira. «Fue un resultado totalmente inesperado, ya que la literatura indicaba que los consumidores tienden a rechazar estos nuevos alimentos. Los resultados demuestran la relevancia de los experimentos de degustación para promocionar esta nueva alternativa».

Para comprobar si las expectativas de las personas afectaban a sus reacciones, a algunos participantes se les dijo la verdad sobre qué barra estaban comiendo, mientras que a otros se les dijo que estaban comiendo una barra de cereales cuando en realidad se trataba de una barra a base de insectos.

Las mediciones fisiológicas mostraron que los participantes se volvieron más atentos y participativos al consumir las barras a base de insectos. Los investigadores también observaron un aumento en la frecuencia cardíaca durante la degustación, lo que interpretaron como señales de mayor activación y atención. Cabe destacar que estos patrones aparecieron incluso cuando los participantes desconocían que estaban consumiendo un producto a base de insectos, lo que sugiere que la respuesta no se debió únicamente a las expectativas sobre el consumo de insectos.

Tras probar ambos productos, se preguntó directamente a los participantes qué barrita preferían. En general, los participantes se mostraron más inclinados a elegir la barrita de proteína de insectos que la de cereales.

Los investigadores afirmaron que los hallazgos sugieren que la exposición directa, como la degustación de muestras, puede desempeñar un papel importante a la hora de reducir las reticencias hacia los alimentos a base de insectos y ayudar a los consumidores a sentirse más cómodos con la idea.

«Desde un punto de vista práctico, los resultados revelan la necesidad de intensificar la comunicación sobre los alimentos a base de insectos como alternativas y novedades en el mercado europeo», afirmó Ferreira. «La comunicación no solo debe presentar los alimentos a base de insectos como "novedosos", sino también destacar claramente sus posibles ventajas nutricionales y de sostenibilidad en comparación con otras alternativas proteicas».

Los resultados también sugieren que los alimentos desconocidos pueden ser juzgados de manera diferente después de haberlos probado. En este estudio, los participantes a menudo expresaron incertidumbre o sorpresa al hablar de alimentos a base de insectos antes de probarlos, pero muchos reportaron reacciones positivas después de degustar el producto.

Los autores destacaron que el estudio era exploratorio y presentaba varias limitaciones, entre ellas un tamaño de muestra relativamente pequeño. Asimismo, señalaron la necesidad de realizar estudios futuros con grupos de participantes más amplios y diversos para comprender mejor cómo responden los consumidores a los alimentos a base de insectos en diferentes culturas y con distintos tipos de productos.

Fuente: Asociación Americana de Psicología

Referencia de la noticia

Andreia C. B. Ferreira et al,. The role of consumer neuroscience in exploring consumer behaviour. Journal of Neuroscience, Psychology, and Economics, 2026.

Esta entrada se publicó en Noticias en 28 Jun 2026 por Francisco Martín León