Los próximos días viviremos el paso de frentes muy activos que traerán abundantísimas precipitaciones a amplias zonas peninsulares con flujos muy húmedos y suaves, ríos atmosféricos. La nieve quedaría, en principio, restringida a zonas muy altas.
Los próximos días viviremos el paso de frentes muy activos que traerán abundantísimas precipitaciones a amplias zonas peninsulares con flujos muy húmedos y suaves, ríos atmosféricos. La nieve quedaría, en principio, restringida a zonas muy altas.
Mientras la borrasca Ingrid sigue afectando de lleno a gran parte de España, el venidero patrón atmosférico predominante traerá precipitaciones abundantes en un ambiente algo más suave que el aire polar marítimo que nos está trayendo la actual borrasca nombrada. Muchas de estas precipitaciones serán en forma de nieve con nuevos temporales atlánticos.
La borrasca Ingrid ya está dando señales de su formación hoy 22 de enero de 2026 al oeste de la península ibérica en proceso de ciclogénesis explosiva. Se espera que sus frentes comiencen afectar el oeste peninsular esta tarde, dejando un temporal atlántico muy duro durante los siguientes días.
Mientras que el temporal Harry en el Mediterráneo va a menos, nuevos temporales duros de origen atlántico se presentan durante el resto de la semana, especialmente a partir del 22 de enero de 2026 por una profunda borrasca. Los días álgidos serán el viernes 23 y el sábado 24. Atentos a los avisos e impactos generados por la borrasca aludida, que ha sido nombrada como Ingrid.
El chorro polar, muy intenso y de baja latitud, va a generar borrascas muy poderosas y de alto impacto en la fachada occidental de Europa con sucesivos y continuos temporales muy duros. Al menos una de estas borrascas podría ser nombrada, Ingrid (si lo hace algún SMN del suroeste de Europa).
Se espera que esta semana sea invernal para gran parte de Europa con dos caras bien diferenciadas, en términos generales: los países del norte experimentarán condiciones de estabilidad con frío intenso y los del sur tendrán un tiempo más inestable, abundantes precipitaciones y potenciales inundaciones locales, que de hecho ya se están produciendo. Europa al revés.
Desde ayer, zonas del este peninsular, Baleares y centro están sufriendo los efectos de una situación invernal con fuertes precipitaciones, nevadas y viento que se van a hacer más adversas en los próximos días cuando la borrasca Harry generare un temporal mediterráneo de alto impacto que ha obligado a AEMET a emitir un aviso especial por los anteriores hechos. Canarias no se libra de los efectos de este episodio invernal.
Los patrones atmosféricos harán que durante los próximos días Europa se vea afectada por temperaturas invernales más bajas de lo normal en amplias zonas del Viejo Continente, pero las masas de aire frío implicadas son de diferentes orígenes, efectos e impactos. España estará en la "mejor" ubicación, térmicamente hablando.
El desarrollo de una dana y un conjunto de bajas mediterráneas podrían generar un río atmosférico de humedad orientado de este a oeste sobre las aguas de Mare Nostrum; podría impactar en zonas del este peninsular generando un temporal mediterráneo con vientos intensos, mala mar, tormentas, lluvias y nevadas, todo ello con altos impactos.
Un poderoso chorro polar intenso y ondulado dejará a gran parte de España en parte "fría", trayendo sucesivas borrascas, frentes, viento, mala mar y precipitaciones, algunas en forma de nieve. Esta situación podría dejar nieve en el norte del Sahara y un fuerte temporal mediterráneo.
Los datos de Copernicus muestran que 2025 fue el tercer año más cálido jamás registrado, solo ligeramente (0,01 °C) más frío que 2023 y 0,13 °C más frío que 2024, el año más cálido jamás registrado
Los océanos del mundo absorbieron una cantidad récord de calor en 2025, lo que crea aún más condiciones para el aumento del nivel del mar, tormentas más violentas, borrascas y ciclones tropicales más adversos, etc. El calentamiento de las aguas se está acelerando.