La borrasca mediterránea Flora y su particular ciclogénesis

AEMET nombró a una activa borrasca mediterránea que afectó a la parte este peninsular y Baleares entre el 13-14  de diciembre de 2018 debido a los fuertes vientos asociados, mala mar y precipitaciones. Si ciclogénesis fue muy particular

Colaboraciones de la RAM Colaboraciones de la RAM 13 Dic 2018 - 22:41 UTC
La Borrasca Mediterránea Flora Y Su Particular Ciclogénesis

Flora se formó el 13 de diciembre sobre el Golfo de Valencia y se desplazó rápidamente hacia el Mediterráneo central. La borrasca mediterránea dejó intensos vientos y rachas en amplias zonas del este peninsular y Baleares pero su presión central no se profundizó demasiado. Incluso así, se disponen de datos adversos de superficie.

Hubo un proceso de ciclogénesis mediterránea pero con unos valores de presión central de la baja relativamente altos respecto a otros valores de bajas en superficie en la zona.

En este sentido hay que hacer notar que el proceso de ciclogénesis no implica forzosamente valores bajos de presión. Veamos esto más detenidamente.

La Borrasca Mediterránea Flora Y Su Particular Ciclogénesis

Definición de ciclogénesis

La OMM en Meteoterm la define como: “Proceso de iniciación o intensificación de la circulación ciclónica”.

AEMET lo hace de esta manera en su Glosario: “Proceso de iniciación o de intensificación de una circulación ciclónica. Cuando la intensificación es extraordinariamente rápida, se habla de ciclogénesis explosiva.”

Hay procesos de ciclogénesis a diferentes niveles. Para reducir el “tamaño” del artículo nos centraremos en superficie y capas bajas.

Nótese que, en si mismo, el concepto de ciclogénesis proviene de la génesis o formación de un ciclón. Las borrascas atlánticas o mediterráneas son casos especiales de ciclones que se forman en lugares concretos.

Pero hay otra componente más en la definición de ciclogénesis “o la intensificación de la circulación ciclónica”

Vemos que para la definición de ciclogénesis no se habla de los valores absolutos de la presión del centro del ciclón y sus tendencias de caídas de presión en su seno. Si la baja se forma y las caídas de presión en su seno son muy rápidas o explosivas, tendremos una u otro tipo de ciclogénesis, pero esto es accesorio pero importante.

La intensificación del ciclón (o borrasca) o su circulación ciclónica se pueden medir por la intensidad de sus vientos ciclónicos y su grado de curvatura. Y esto en meteorología se puede hacer gracias a la vorticidad ciclónica que tiene en cuenta la intensidad del viento y su grado de curvatura alrededor de la baja.

Flora aumentó su grado o intensidad o vorticidad ciclónica durante gran parte de su ciclo de vida y, por lo tanto, experimento un proceso de ciclogénesis.

La Borrasca Mediterránea Flora Y Su Particular Ciclogénesis

Conclusiones

La borrasca mediterránea Flora ha experimentado un proceso de ciclogénesis particular: se ha formado y ha intensificado su circulación ciclónica (con fuertes vientos y aumento de su vorticidad ciclónica). Por el contrario, los valores centrales de presión en su seno han sido relativamente poco bajos, del orden de 1001-1004 hPa, y a falta de un análisis más fino.  Esto es relativamente común en las activas borrascas mediterráneas que experimentan procesos de ciclogénesis. Otras lo hacen de forma profunda o explosiva pero con menos intensidad y frecuencia que sus hermanas atlánticas.

Esta entrada se publicó en Actualidad y está etiquetada con Ciclogénesis, Flora, Borrasca mediterránea, en 13 Dic 2018 por Francisco Martín León
Publicidad