Primera reconstrucción climática de los monzones

Un equipo de investigación de la Universidad Pablo de Olavide (España) ha publicado un artículo en la página internacional de difusión científica Advanced Science News en el que se recogen las conclusiones de varios estudios realizados, en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid, sobre las primeras reconstrucciones para la historia climática de diferentes monzones que se remontan al siglo XIX, describiendo por primera vez este profundo efecto del cambio climático en estos sistemas que afectan a cientos de millones de personas.

 


Régimen monzónico en el sureste asiático.

 

Durante los últimos cinco años, este tipo de estudios ha dado un salto cualitativo gracias al desarrollo de nuevas metodologías que permiten generar índices climáticos cuantitativos para periodos en los que no hay otras observaciones comparables. En este trabajo, se describen estas metodologías y su aplicación a la reconstrucción de la historia de los principales sistemas monzónicos y al estudio de las razones por las que durante el periodo comprendido entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, el clima de Europa fue extraordinariamente severo.

Desde finales del siglo XVII, los navíos al servicio de las principales potencias europeas estaban obligados a elaborar un diario de navegación en el que, entre otras informaciones, se detallaban las observaciones meteorológicas realizadas por los pilotos. Muchos de estos diarios han llegado hasta nuestros días conservados en archivos históricos y las observaciones meteorológicas contenidas en los mismos han permitido conocer el estado del tiempo durante el desarrollo de grandes batallas navales o los cambios a largo plazo en la ocurrencia de huracanes.

Entre los años 2014 y 2017 el grupo de Física de la Tierra de la Universidad Pablo de Olavide lideró el proyecto INCITE (Nueva generación de Índices Climáticos Instrumentales. Aplicación al estudio de la Teleconexión monzón-Mediterráneo), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad en el marco del Programa Estatal de Fomento de la Investigación Científica y Técnica de Excelencia. En este trabajo, se desarrolló la primera reconstrucción del monzón de África Occidental válida desde el siglo XIX. La relevancia de este estudio radica en que este monzón determina las precipitaciones en el Sahel, que sufre una sequía extraordinariamente persistente que ha causado terribles hambrunas. De esta forma, se demuestra que no ha habido precedente de este tipo de sequía desde hace al menos 170 años y que, de hecho, el clima de esta región fue particularmente lluvioso en el siglo XIX.

Hojas del diario de navegación de un navío español, que incluye datos de viento relativos al monzón. Crédito: Archivo del Museo Naval de Madrid.

 

En trabajos posteriores, -el primero de ellos desarrollado en colaboración con el grupo también radicado en la UPO Data Science and Big Data liderado por Alicia Troncoso-, se demuestra que el monzón del Pacífico Occidental, que determina las precipitaciones de Filipinas y gran parte de Indonesia, ha experimentado grandes variaciones a lo largo del siglo XX. En particular, resulta interesante que su relación con el fenómeno de El Niño no es estable, tal y como se creía hasta ahora.

Otras investigaciones describen la primera reconstrucción del monzón de Australia, que se remonta a principios del siglo XIX, descubriendo que ha estado incrementando su intensidad de una manera sostenida durante los últimos 200 años. Así como, determinar el inicio del monzón de verano de la India a partir de los datos contenidos en los diarios de los barcos que atravesaron el Canal de Suez desde su apertura en 1869. Este fenómeno meteorológico es probablemente el más esperado a escala mundial por su influencia en el sustento de centenares de millones de personas, pudiéndose determinar su fecha de comienzo desde finales del siglo XIX. De esta forma, se ha concluido la gran variabilidad en el inicio –entre el 11 de mayo y el 15 de junio- sin haber detectado tendencias a largo plazo, por lo que, de momento, parece no estar afectado por el cambio climático.

Dentro de la Climatología, estos resultados son bastante novedosos e interesantes ya que, actualmente, uno de los desafíos de la comunidad científica consiste en entender el funcionamiento de los monzones para poder mejorar las predicciones del clima del futuro. Debido a ello, todas estas publicaciones han sido aceptadas en revistas del primer cuartil en su especialidad correspondiente del Journal Citation Reports.

 

Universidad Pablo de Olavide / DICYT

 

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