Las tormentas: “culpables” del cierre de varias playas para el baño en Castellón

El fin de semana pasado, 17, 18 y 19 de agosto de 2018,  se han cerrado varias playas de Castellón por la presencia de la bacteria E.coli en las aguas del Mediterráneo, desde Oropesa, Cabanes y Benicàssi, e incluso Peñíscola. Y el tiempo ha sido nuevamente el culpable, o el chivo expiatorio, de todo ello.

Colaboración Francisco Martín Colaboración Francisco Martín 21 Ago 2018 - 18:24 UTC
Las Tormentas: “culpables” Del Cierre De Varias Playas Para El Baño En Castellón

No es la primera vez, ni será la última que al tiempo  atmosférico (o  los hombres del tiempo) se le “culpe” de una situación determinada que ha tenido un alto impacto social. En este caso se han cerrado (bandera roja) ciertas playas para el baño de Castellón por causa de las precipitaciones de las fuertes tormentas de dicho fin de semana.

 

¿Los culpables?, búscalo en la temperie

Ciertos políticos de turno culparon a  los restos de la “tormenta tropical Delta” del caos de los cortes de fluido eléctrico que afectó Canarias, a finales de noviembre de 2005. El fluido eléctrico se cortó en varias Islas Afortunadas durantes muchas horas. La realidad mostró que parte de la red eléctrica canaria era muy deficiente y defectuosa. Pero había que buscar un culpable en “el tiempo (o temperie)”, y claro, “si los restos de Delta no hubieran pasado por Canarias, no habría pasado nada”, se llegó a decir.  Los vientos de ex Delta sólo pusieron de manifiesto la obsolescencia de algunos puntos de la red eléctrica en las Islas.

Las nevadas “imprevistas y persistentes”,  que aparecieron “sin previo aviso” en algún importante aeropuerto,  o carreteras y autopistas, coincidiendo con una gran afluencia de personas en fechas señaladas, dejando a muchas personas incomunicadas o aisladas, fueron las responsables de tal o cual acontecimiento. Había que buscar UN culpable, y éste, una vez más, era el tiempo: la nevada y la falta de una predicción más exacta.

Y así podríamos seguir con otros ejemplos. Algunos políticos o responsables de turno tienen en el “tiempo al culpable ideal” para cubrir sus espaldas.

Las Tormentas: “culpables” Del Cierre De Varias Playas Para El Baño En Castellón

Las tormentas de agosto, la bacteria E.coli y el cierre de las playas para el baño: buscando un culpable

La bacteria E.coli, un tipo de enterococos fecal, que se encuentra en nuestro intestino y que la excretamos de forma natural. Más concretamente, es  la Escherichia coli , también conocida por la abreviación de su nombre, E. coli, es una bacteria gramnegativa con forma de bacilo de la familia de las enterobacterias que se encuentra en el tracto gastrointestinal de humanos y animales de sangre caliente (Wikipedia). ?

Esas bacterias se encuentran en abundancia en las tuberías de aguas residuales, depuradoras, etc.,  y que en la mayoría de los casos son eliminadas al ser tratadas de forma conveniente por los sistemas de depuración de aguas residuales y fecales.

Las tormentas del fin de semana mencionado afectaron a amplias zonas de litoral castellonense, valenciano y alicantino. Hay que recordar que las lluvias más intensas se registaron el las zonas del interior y costeras de Alicante, Valencia y sur de Castellón. También llovió de forma intensa, pero menos,  en las zonas de Oropesa, Benicassin y Cabanes.  No tengo noticias del cierre para el baño de otras playas donde llovió  más y muy intensamente.

Los días 17-19 de agosto son fechas en que la ocupación turística alcanza valores muy elevados en las costas mediterráneas. La presión turística hace que las poblaciones costeras se vean multiplicadas por  10 o por 20 su población regular, o más. Esta presión repercute en los servicios de suministros o eliminación de basuras, electricidad y eliminación de aguas residuales que alcanzan valores a veces poco asumibles por las dimensiones del tendido eléctrico y red de eliminación de aguas fecales.

La presión turística la vi, la olí  y la sentí por vez primera en una población de Menorca (no quiero nómbrala) cuando por las tardes de agosto de 2012 las alcantarillas de la parte baja de la urbanización eran fuente de malos olores y aguas inmundas. Antes la había percibido en la acumulación de basuras en otros años y lugares.

La antesala de los acontecimientos

Pro volvamos a agosto de 2018, en Oropesa del Mar donde resido en verano.

Los contenedores de basuras estaban a rebosar, no solo los de contenido general, sino los selectivos (papel, plásticos, vidrio,etc).

Durante la ola de calor de inicio de agosto de 2018 se fue varias veces el suministro de energía eléctrica por el tirón de consumo eléctrico (aires acondicionados, restaurantes, heladerías, máximo de ocupación turistica,etc.). Afortunadamente duraron poco tiempo los cortes de luz (2-3 minutos), y que el autor vivió directamente.

Otro hecho llamativo, que oi en una conversación de playa y días antes del cierre de la playa oropesina, fue que se habían visto ciertos sumideros inundados de aguas residuales. Y aún no había llovido.

Todos estos elementos nos hacían pensar a los vecinos semiresidentes de Oropesa del Mar que la presión turística estaba llegando a unos límites casi insostenibles para los que esta población no estaba preparada, creo. Esto habría que preguntárselo a los técnicos de los ayuntamientos de ésta y otras poblaciones costeras.

Y llegaron las lluvias “intensas” por tormentas

Con estos ingredientes, citados anteriormente y valorados subjetivamente (alta presión turística, picos de visitas en ésta y otras poblaciones costeras en estos días cumbres después del 15 de agosto, redes  casi saturadas de electricidad y de evacuación de aguas residuales, basuras, etc.)  Solo faltaba un ingrediente más para poner a prueba la vulnerabilidad de una sociedad que no le preocupa nada y admite todo: unos chubascos intensos(pero menos) de corta duración en las zonas citadas.

Todos los ingredientes se dieron a la vez para hacer saltar el problema: las intensas lluvias llevaron agua de las tuberías y de las depuradoras hasta el mar, y con ella a la conocida bacteria E.Coli y cierra de las playas para bañistas.

Había que buscar un culpable en las zonas afectadas, y algún político de turno se le ocurrió la contundente y fácil respuesta: las tormentas. Sino hubiera habido tormentas con lluvias intensas, no hubiéramos tenido este problema. Y solucionado el tema. La historia se vuelve a repetir.

Y lo peor: la falta de información

Yo, como otros tantos,  nos hemos quejado durante ese fin de semana en sus redes sociales sobre la falta de información en torno a lo que ocurría en algunas de estas playas: no había información, y mucha especulación.

Los carteles anunciadores electrónicos de Oropesa del Mar proclamaban en sus anchos anuncios  la bonanza y actividades organizadas por el Ayuntamiento, sin hacer referencia y de espalda a lo que estaba ocurriendo

El problema de la contaminación fecal y aguas residuales

La contaminación fecal es uno de los problemas más comunes en las costas de todo el mundo en general y del Mediterráneo en particular, por ser un mar cerrado.

En ausencia de lluvias la contaminación fecal en las playas costeras turísticas es poco probable que se de si las redes y sistemas de tratamiento son las adecuadas (no soy experto en este tema).  Ciertas zonas turísticas, creo, que no están preparadas para soportar la presión que se ejerce sobre las zonas costeras. No se invierte en el saneamiento y limpieza lo proporcional a la alta presión que se ven sometidas ciertas poblaciones de la costa española. La problemática está latente en ellas.

Por eso, cuando los ingredientes se dan de forma oportuna en el mismo tiempo y espacio, entonces la problemática es mayor y se dispara, como ha sido el caso de estos días.

Posiblemente existan contaminaciones fecales con lluvias intensas otoñales en las costas españolas pero el turismo de playa ya se ha marchado a sus cuarteles de invierno y las redes locales de alcantarillado y trata de aguas residuales pueden asimilar y tratar los detritus de la población regular y estable de los meses no veraniegos.

Desde el punto de vista de algún político se preguntará si merece la pena en hacer frente a estas situaciones puntuales y locales con los gastos que implica una mejora del saneamiento si el periodo de retorno de las lluvias intensas es de 20, 30 o 50 años a mediados de agosto. Tan solo son 15 días de turismo intensísimo y es probable que en los próximos años no ocurra. Esperemos y pasemos un tupido velo.

Pero eso sí, si hay un problema medioambiental grave especialmente en agosto, el culpable para echarle la culpa será el tiempo. Y es algunos políticos lo saben muy bien: tienen experiencia.

Atentos que estos problemas se podrían repetir en el futuro. Hay que tomar ya medidas o seguir buscando “culpables”.

Francisco Martín León, meteorólogo   

Esta entrada se publicó en Actualidad y está etiquetada con tormenta, Bacteria, Bandera roja, E coli, Castellón, Agua residual, Culpable, en 21 Ago 2018 por Francisco Martín León
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