Contribución de D. Manuel Rico y Sinobas a la investigación meteorológica en España. Parte IV y final

Una constante en los trabajos meteorológicos de Rico fue buscar las aplicaciones prácticas de los mismos, de manera que esta ciencia fuera lo más útil posible a la sociedad

Jorge Tamayo Carmona, meteorólogo
Palabras clave: rayo, huracán, físico, meteorología, historia.
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La primera parte se puede ver en: https://www.tiempo.com/ram/26626/contribucion-de-d-manuel-rico-y-sinobas-a-la-investigacion-meteorologica-en-espana-parte-i/

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3.- Aplicaciones de la meteorología

Una constante en los trabajos meteorológicos de Rico fue buscar las aplicaciones prácticas de los mismos, de manera que esta ciencia fuera lo más útil posible a la sociedad. Sobre esta base, solicitó al Gobierno medios de sostén para una ciencia que puede, con sus estudios, presentar recursos exactos y ciertos, que resuelvan en parte la cuestión económica de igualdad, exceso o diferencia entre las producciones orgánicas, los consumos y las necesidades para la vida y el comercio de los habitantes de un país cualquiera 106.

Dentro de sus análisis sobre las aplicaciones de la meteorología, presentó el hecho de como se empezaba a tener en cuenta en diversos países esta ciencia como un factor importante de cara a tener en cuenta la protección de las vidas y bienes, por lo que escribió

ya no son solo las academias, los cuerpos científicos, los observatorios y las sociedades de agricultura los que se ocupan de la verificación directa y de centralizar las observaciones meteorológicas; puesto que la administración pública en los Estados Unidos del Norte de América y lo mismo en Francia, por causa de las espantosas avenidas de 1840, ha tomado a su cargo las observaciones meteorológicas que se refieren exclusivamente a las lluvias107.

Entre las diversas aplicaciones que tiene la meteorología, presentó varias de ellas como fundamento para la salvaguarda de vidas y bienes. A continuación se presentan algunas de las propuestas que hizo sobre diversos temas.

3.1.- Sanidad

Es lógico que un científico como Rico, médico y físico, buscara la interrelación entre las dos disciplinas en las que desarrolló su carrera como investigador. Así, se encuentran numerosos trabajos y comunicaciones en los que relaciona la influencia que tiene la meteorología sobre la salud de las personas, el llamado meteorotropismo. Sobre este tema comentó:

los estudios meteorológicos son importantísimos y que lo principal es que el médico tenga conocimiento de estas observaciones con la oportunidad necesaria para utilizarlos en la práctica, no importando tanto la estadística y los términos medios, como el estado particular del momento en que ha de tomar una determinación terapéutica. 108

La influencia de las condiciones meteorológicas en la salud la trató en función de diversos parámetros atmosféricos. De esta manera, tuvo en cuenta la relación de la evolución diurna de la temperatura con el ejercicio fisiológico de las funciones orgánicas o la necesidad de aislar adecuadamente de los vientos las edificaciones, especialmente los hospitales, en localidades como Madrid, próximas a las sierras.

Un elemento meteorológico que consideraba importante es el efecto que sobre el organismo humano tiene el valor térmico de los rayos directos del sol, que puede asimilarse a la radiación solar. Este parámetro en el siglo XIX se determinaba principalmente mediante el uso de actinómetros, los cuales únicamente pueden dar una idea cualitativa de la radiación solar y que no permite comparación entre datos. Aunque Rico era consciente de la baja calidad de los datos, al manifestar que:

el procedimiento de observar dos termómetros de máxima para determinar el valor y fuerza de la facultad térmica de los rayos solares presenta en lo general muchas irregularidades y no pocos defectos por los resultados obtenidos109,

lo consideró importante de cara a su influencia en la salud, advirtiendo sobre los efectos de estar expuesto a los rayos solares a ciertas horas en días de atmósfera despejada, en los que se puede producir lo que denominó golpes de sol, fenómeno que es más apreciable en las áreas montañosas y que está relacionado con la acción energética de los rayos ultravioleta de la radiación solar, provocando sobre el organismo fuerte calor, enrojecimiento e inflamaciones.

Propuso el investigar sobre la influencia de otros elementos atmosféricos menos convencionales en cuanto a su influencia sobre la salud, como la acción de la luz, que creía podía influir en los sujetos sanos y, sobre todo, en los enfermos, y la electricidad atmosférica110, buscando la influencia que puede tener la evolución diurna de este elemento sobre el organismo humano. Las investigaciones actuales indican que el componente eléctrico de la atmósfera, unido a otros elementos, como las olas de calor, propician incrementos significativos sobre todo en las enfermedades cardiovasculares, así como en la mortalidad asociadas a las mismas 111.

Igualmente, tuvo en cuenta las condiciones climáticas a la hora de estudiar su influencia sobre las condiciones de salubridad en Madrid, señalando la necesidad de realizar reformas urbanísticas para mejorar las condiciones sanitarias, poniendo el mayor cuidado especialmente en las buenas condiciones de las alcantarillas, la pureza del aire y la abundancia de agua de buena calidad.

En debates establecidos en la Real Academia de Medicina sobre el cólera, Rico propuso que se considerara a la climatología como un elemento principal, sobre todo en los lugares en que se origina la enfermedad. Así, consideraba que la climatología del delta del Ganges es uno de los factores primordiales para la generación de este mal, al ser un territorio con inundaciones periódicas y

lluvias torrenciales de que no se tiene idea en Europa,...que mantienen al país inundado cuatro meses, alterándose las aguas que exhalan un olor infecto. Así se desarrolla una vegetación espléndida, cuyos residuos contribuyen en gran manera a la producción de enfermedades112.

Las condiciones meteorológicas descritas se corresponden a las del Monzón de verano o húmedo.

3.2.- A las fuerzas armadas

Unos de los primeros usuarios de la información meteorológica fueron los marinos, tanto para usar favorablemente los vientos como para intentar evitar sus efectos adversos. De hecho, fue a raíz de la destrucción de la flota anglo-francesa durante la guerra de Crimea, debido a una intensa borrasca en noviembre de 1854, cuando Leverrier recibió el encargo de Napoleón III de investigar el origen de la misma. Para ello recogió las observaciones disponibles en numerosas estaciones, mediante las que trazó los mapas sinópticos correspondientes a los días anteriores, a partir de los cuales se vio el desplazamiento previo del sistema y la posibilidad de su predicción de haberse usado el telégrafo. Así pues, como consecuencia inmediata surgió la necesidad de realizar numerosas observaciones que se concentraran en una oficina central, a partir de la cual se pudieran generar los mapas meteorológicos que permitieran detectar los diferentes sistemas y su desplazamiento, y que puede considerarse como el inicio de la meteorología moderna113.

Rico tuvo en cuenta la gran importancia que ha tenido la meteorología sobre estos temas, al presentar diversos ejemplos históricos de los efectos que ésta tuvo en diversas campañas navales. Así, indica como el asalto al Ferrol por parte de la armada inglesa a principios del siglo XIX, finalizó precipitadamente al retirarse la flota británica al quedar alertada, por las observaciones barométricas, sobre la presencia de un temporal del SO que podría haberle causado graves daños. Y también cita quizá el caso más significativo para España, como fue el de la destrucción de la mal llamada “Armada Invencible” de Felipe II, señalando que

si las armadas españolas se hacen al mar algunos días antes o después, nuestro porvenir habría sido otro.

Por todo ello, afirma que

el barómetro es la salvación científica de nuestras naves en la proximidad de las costas conocidas; la observación de aquel instrumento da tiempo, en muchas ocasiones, para que el marino escoja el sitio donde ha de pasar el temporal que se acerca: cuando el tiempo se cerró y la tempestad le arrebata, el barómetro continúa siendo útil; le indica que la fuerza del viento y las aguas concluirán114.

Es decir, la observación meteorológica y el conocimiento de los procesos atmosféricos son un elemento primordial para la seguridad marítima.

Pero no únicamente consideró la aplicación directa de los datos meteorológicos sino que también entró en consideración sobre la necesidad de conocer la influencia del clima en la salud y robustez, y en las enfermedades que llevan ostensibles o pueden llevar latentes los individuos de sus ejércitos cuando estos se trasladan, por deber o por necesidad, de unos puntos a otro”115. Este es un aspecto, que en un ejército como era el español de esa época, con un gran contingente colonial, podía considerarse primordial, señalando Rico:

si en una supuesta región concurriesen alternativamente las tempestades, las lluvias torrenciales, los vientos húmedos y cálidos de los mares, los desecados y fríos de los continentes, los abrasadores y enfermizos de los desiertos, los rocíos, las escarchas, los hielos y las nieves; y sobre todos estos meteoros, como sucede en España, se sintiera la influencia de un sol cuyos rayos directos tuestan y casi cobrean la piel humana, siendo por otro lado un estímulo poderoso que en pocas horas cansa las fuerzas de la vida. Si en tal región se carece o faltaren los datos meteorológicos y estadístico-médicos, se seguirían temibles desgracias en los ejércitos, aunque fuesen veteranos, si llegaban de apartados lugares, y en las grandes masas armadas momentáneamente y precipitadamente para defender o invadir el territorio supuesto. 116

3.3.-Agricultura

Las observaciones meteorológicas las consideró Rico como un elemento muy importante de cara a fundar la más segura agricultura, de manera que afirmó, en uno de sus primeros trabajos meteorológicos, que

la parte útil en la meteorología es su aplicación a la agricultura, de la cual debe recibir aquella el orden con que sus trabajos se han de verificar117.

En dicho trabajo, también indicaba la necesidad de establecer observatorios meteorológicos que permitieran comparar el clima del interior de la Península con el de la Europa continental, con objeto de establecer las bases más científicas en la agricultura que permitiera determinar la viabilidad de cultivos que se dan en Europa, como gramíneas, plantas textiles, de madera para construcción o medicinales. También, de estos observatorios dijo que se podrían obtener

los accidentes atmosféricos, el clima secular, las variaciones comparadas anuales, los cambios de meses y la oscilación diurna; con la esperanza segura de sacar consecuencias que indiquen las variaciones posibles sobre la superficie de la tierra, bien físicas y relativas a las plantas de cultivo, bien económicas y con relación a los capitales que se han de invertir en los trabajos agrícolas.

Por otra parte, en los trabajos que realizó sobre la caracterización climática de la Península, utilizó la vegetación que se desarrolla en ella como uno de los indicadores del clima predominante en las diversas zonas, especialmente en aquellas de las que no disponía de datos numéricos. Estos estudios, hechos hacia 1850 118, son claramente precursores de los que se pueden considerar como clásicos en esta materia de interrelación clima-vegetación, que son los realizados por W. Köppen hacia finales del siglo XIX

Relacionado con este tema, hizo mención, y suscribió, opiniones de otros científicos como Payer, de la Academia imperial de Ciencias de París, que comentaba:

los agricultores hubieran evitado cuantiosas pérdidas si se les hubiera dado oportunamente conocidas las temperaturas máximas y mínimas de los países, y noticias exactas sobre la humedad, épocas de las grandes lluvias y demás meteoros correspondientes a las referidas regiones, con lo cual hubieran escogido con aciertos las plantas. Pero todo esto no se puede conseguir sino consultando las observaciones meteorológicas verificadas con anterioridad, pues solo por este medio el agricultor elige razonablemente las semillas más convenientes para obtener los resultados apetecidos. 119

Igualmente, consideraba que un adecuado conocimiento de la climatología española permitiría aclarar

la razón y motivo de numerosas prácticas agrícolas hijas de la observación y orgullo del empirismo pero que la ciencia las necesita completamente demostradas.

También, esta caracterización climática debería permitir comprender en parte el origen de determinadas patologías vegetales, así como su capacidad de propagación.

En todo caso, opinaba que un adecuado conocimiento de la climatología de las diversas zonas españolas permitiría racionalizar las quejas sobre los rendimientos agrícolas en malos años, dada la mala memoria que se suele tener de los hechos meteorológicos, como reflejó al decir:

ha sido tan natural en el hombre olvidar el curso del tiempo cuando fue regular; es tan frecuente acusar de ingrata a la naturaleza cuando, en el periodo de cincuenta años, presenta una o dos cosechas de hambre y escasez, ocho o diez medianas, las restantes buenas y dos en su máximo de riqueza, que solo por demasiado natural se disculpa el afán que el labrador tiene de comparar sus cosechas siempre con el año tipo de la gran riqueza agrícola 120.

Finalmente, hizo mención del hecho de que la climatología en general no se había tenido en cuenta en las aplicaciones agrícolas, de manera que gran parte de los premios convocados por las sociedades agronómicas durante el último tercio del siglo XVIII y primeros del XIX, a los mejores proyectos y estudios prácticos sobre la mejora de los rendimientos agrícolas, quedaron desiertos, lo que achacaba a que las propuestas únicamente consideraban los aspectos sobre el suelo, naturaleza de las semillas y prácticas de cultivo, sin tener para nada en cuenta los aspectos atmosféricos.

3.4.- Hidrología

Uno de las más importantes aplicaciones de la meteorología es la hidrología, considerándose aun en nuestros días significativos el trabajo que sobre esta desarrolló Rico, citándose en el libro blanco del agua como precursor sobre las aplicaciones que la meteorología tiene sobre la hidrología121.

Uno de los elementos que más afectan a este tema son las precipitaciones, por lo que Rico manifestó el interés en tener un adecuado conocimiento de las mismas, al comentar como:

tienden conocidamente a ilustrar a la administración pública en sus desvelos por la propiedad considerada como un capital ribereño; a la agricultura por la bonificación natural y espontánea que reciben determinados territorios, mientras que otros territorios se deslavan con las aguas de la lluvia; a la maquinaria fluvial y a la hacienda pública y privada con referencia a la conservación, trazados y construcción de los caminos, canales, presas, puentes, torres, faros, defensas militares y otras obras y edificios de las inmediaciones de los ríos 122.

Otro elemento importante a considerar en los estudios hidrológicos es la evaporación. Al hacerse cargo de la sección de meteorología del Observatorio de Madrid, Rico ya se planteó la necesidad de conocer los valores de este elemento, motivo por el cual incluyó esta medidas en el resumen de los datos de 1854  123. Aunque no llegó a calcular el balance hídrico, es decir, la relación entre el agua precipitada, evaporada y retenida en el suelo, si que planteó la necesidad de tener en cuenta a la hora de tratar la evaporación, los valores que adquieren otros parámetros, como son, además de la precipitación, la temperatura, el viento o la nubosidad.

Posteriormente, aplicó estos conocimientos en los comentarios que realizó en las sesiones de la Real Academia de Medicina 124, manifestando su opinión sobre el gran inconveniente que presentaba el haber hecho el canal de Isabel II abierto en vez de galerías, ya que se pierde una gran cantidad de agua por evaporación, que estimaba llegaba a 140 cm.

Insistiendo sobre este tema, a partir de los resultados de los estudios llevados a cabo en Francia sobre el régimen de los ríos y su relación con las observaciones pluviométricas, geología y pendientes de las laderas y con la vegetación, natural o de cultivo, que las cubre, planteaba la necesidad de aplicar las consecuencias de estos trabajos al caso español, ya que:

si no se hubiese estudiado de un modo particular y propio en las diferentes localidades por donde muy pronto pasará en España el canal que lleva el nombre de S.M., estamos casi seguros de que en tiempo más o menos remoto se sentirán efectos desfavorables.; aun cuando sobre la superficie del terreno las obras se hayan construido con las mejores y bien probadas reglas del arte125.

En cualquier caso, para poder atenuar los efectos de la falta de precipitaciones, tiene en determinadas regiones, indicó que el medio

no es el de hacer llover, sino más bien, tratándose de nuestra agricultura decaída y que algún año de escasez de agua tiende a destruirla por completo, consistirá en buscar compensaciones posibles por las aguas de superficie y profundos estratos de aquellas provincias. 126

En cuanto a las avenidas de los ríos opinaba:

las observaciones pluviométricas verificadas a lo largo de las cuencas de los ríos, son el primer elemento de salvación posible contra las avenidas; se prevén estas con tiempo, evitando por de pronto el terror y la sorpresa127.

Por ello, solicitaba que a semejanza de otros países, como Francia, Rusia, Alemania, Inglaterra o Italia,

un país como el nuestro, que presenta avenidas tan numerosas, necesita más que ninguno crear comisiones hidrométricas, bien sea bajo la inspección del gobierno, bien por las asociaciones de seguros sobre cosechas y propiedades; no haya luego acusación contra la Providencia, siempre justa, imponiéndonos la necesidad del trabajo, para poder comer tranquilos el pan adquirido con el sudor de nuestra frente128.

Para finalizar este breve trabajo, y como resumen de la idea que gobernó a Manuel Rico en buena parte de su actividad meteorológica, citamos las palabras dichas por el Presidente de la Real Academia de Ciencias en el acto de la recepción de aquel como miembro de dicha institución, al destacar:

el firme y eficaz empeño que ha puesto y pone el nuevo Académico, con una solicitud que muestra bien su amor patrio, en multiplicar las observaciones relativas a la atmósfera en España, revestirlas del carácter de exactitud apetecible, y presentarlas como poderoso estímulo a la ilustración de sus conciudadanos129.

Notas para este apartado

106 Rico Sinobas: Memoria sobre las...op.cit.; p.121.

107 Rico Sinobas: Estudios meteorológicos y...op.cit.; p.66

108 Rico Sinobas, M. “Meteorología médica”. Anales de la Real Academia de Medicina (1894). p.74-75

109 Rico Sinobas: Resumen de los...op.cit.;. p.80.

110 Rico Sinobas, M. “Electricidad atmosférica”. Anales de la Real Academia de Medicina(1889). p 67-68

111 Según puede encontrarse, por ejemplo, en el trabajo de D. Villa et al. Estudio de la influencia de los fuertes calores veraniegos sobre la salud y el comportamiento humano.

112 Rico Sinobas, M. “El cólera”. Anales de la Real Academia de Medicina(1885). p.336.

113 Ya en 1857 el observatorio de París recibía por telegrama los datos de Bruselas, Ginebra. Lisboa, Roma, Madrid, San Petersburgo, Turín y Viena.

114 Rico Sinobas: Memoria sobre las...op.cit.;p.89

115 Rico Sinobas: Estudios meteorológicos y...op.cit.; p.59

116IBID.;p.66.

117 Esta aseveración se encuentra en su manuscrito inédito sobre la caracterización climática de España, realizado en 1850 y que está depositado en los archivos de la Real Academia de Medicina de Madrid.

118 Como, por ejemplo, en sus trabajos Memoria sobre las causas que provocan las constantes sequías en Murcia y Almería y Memoria sobre el plan que podría adoptarse para verificar estudios meteorológicos en España

119 Rico Sinobas: Estudios meteorológicos y...op.cit.; p.65

120 Rico Sinobas: Memoria sobre las...op.cit.; p.67.

121 CEDEX. Libro blanco del agua en España. p.87

122 Rico Sinobas: Estudios meteorológicos y...op.cit.;p.66

123 Real Observatorio de Madrid. Resumen de los...op.cit.

124 Rico Sinobas, M. “El paludismo en Madrid”. Anales de la Real Academia de Medicina (1894) p.283.

125 Rico Sinobas: Estudios meteorológicos y...op.cit.; p.66.

126 Rico Sinobas: Memoria sobre las...op.cit.; p334.

127 IBID.; p.89.

128  IBID.; p.91.

129 Remon Zarco del Valle y Huet, A. Contestación al discurso de D. Manuel Rico Sinobas en el acto de su recepción como académico numerario. p. 9.

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Esta entrada se publicó en Reportajes en 11 Dic 2012 por Francisco Martín León

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