¿Qué es una vaguada?

RAM. Palabras clave: vaguada, zona de convergencia, línea de inestabilidad, banda nubosa, comodín meteorológico, línea de cambio de “tiempo”

Colaboraciones de la RAM Colaboraciones de la RAM 21 Ene 2012 - 22:10 UTC

Recientemente ha llegado a la RAM una pregunta de un lector que ha visto que en los medios de comunicación, prensa y TV, el dibujo en los mapas del tiempo en superficie del trazado de unas líneas discontinua y continuas diferentes a los frentes clásicos. ¿Qué son? En términos generícos podemos decir que son las llamadas vaguadas y líneas de inestabilidad.

En muchas ocasiones, pero sobre todo en verano, junto a los sistemas frontales que se desplazan por altas latitudes, se observan en los mapas de superficie el trazado de unas líneas que aparentemente no son muy bien comprendidas por el público en general y a veces son sobreutilizadas para acompañar a los campos de precipitación y presión analizados y previstos en superficie. Pero no solo eso, en el límite de la confusión, el concepto de frente y vaguada se utilizaba de forma indiscriminada y de forma simultánea. Mientras el presentador del tiempo en TV/papel hablaba/dibujaba un frente, se tenía sobre le mapa previsto o analizado la presencia de una línea discontinua “acompañando” a la zona de precipitación. La confusión está encima de la mesa.

La presencia de vaguadas (se dejará el término de línea de inestabilidad para otro momento) también es notoria en algunos mapas analizados y previstos de superficie de la Met Office, por poner un ejemplo. Ver la figura siguiente. En otros SMN, Servicios Meteorológicos Nacionales, la presencia de estas estructuras no frontales es muy baja o casi eliminada en los mapas que muestran al público en sus respectivas Webs.

Figura 1. Análisis de superficie de la Met Office de las 0000 UTC del 8 de mayo de mayo de 2011. Los frentes han sido dibujados convencionalmente y las vaguadas en línea continua.

Pero ¿por qué no se dibujan en ciertos mapas y en otros sí se hace? Realmente la respuesta habría que hacérsela a los que lo no lo hacen y a los que sí. Para unos, en los mapas de superficie a nivel sinóptico se deben dibujar eso: estructuras (frontales) que tengan dimensiones amplias o sinópticas, si nos centramos en latitudes medias. Como veremos más adelante una vaguada representa “algo” no frontal con dimensiones espacio temporales muy pequeñas como para NO ser consideras estructuras sinópticas. Por dicho motivo nos encontraremos que en ciertos portales, medios de comunicación, TV, etc., NO se dibujan estas estructuras, normalmente subsinópticas. Otros por el contrario, sobreutilizan el dibujo de dichos sistemas y encontraremos en determinadas condiciones, una gran cantidad de líneas de difícil explicación, con una duración prevista que va más allá de las 24 hotas o más.

Por último, está el grupo de personas o instituciones que utilizan este concepto sin saber realmente qué es una vaguada y qué consecuencias existe a la hora de dibujarlas. Basta que aparezcan señales de precipitación en un mapa previsto, por ejemplo, como para dibujar una línea sin sentido meteorológico alguno.

¿Qué es una vaguada?

No es fácil encontrar una respuesta única a esta pregunta dentro de la literatura científica, de hecho hay muchas definiciones, aunque sí hay razones para pensar que el sobreuso en algunos mapas de superficie en cuanto a forma y tamaño, como ya se ha indicado con anterioridad.

La NOAA en su glosario define a una vaguada como:

Un área alargada de bajas presiones relativas en superficie o en niveles altos. No está asociada generalmente a una circulación cerrada, y es utilizada así para distinguirla de una baja cerrada. Lo contrario es la dorsal.

Ver en: http://www.erh.noaa.gov/er/box/glossary.htm

Esta definición sería el concepto de vaguada dinámica o barométrica. Bastaría buscar mínimos de presión en superficie o altura donde las isolineas de presión o geopotencial no se cerraran para dibujar una vaguada de forma oportuna. Junto a la vaguada convencional surge el concepto de vaguada invertida. Ver figura 2.

Figura 2. Esquema conceptual de vaguada convencional e invertida, con su eje de vaguada en rojo. Fuente: COMET

Una vaguada invertida es aquella en que las isobaras presentan una orientación distinta de la que sería normal respecto a la depresión principal. Típicamente, la vaguada invertida se extiende hacia el norte desde el mínimo de la depresión.

Un concepto más amplio la encontramos en el “Vocabulario de Términos Meteorológicos y Ciencias afines” del INM, escrito por D. Alfonso Ascaso Liria y D. Manuel Casals Marcén, en 1986, donde se amplia el concepto de vaguada, sus aspectos dinámicos, térmicos y cinemáticos. De esta manera el concepto de vaguada se relaciona con los campos de presión, temperatura o vientos, respectivamente, pero NUNCA con la precipitación o tiempo presente en superficie. Así tenemos:

Vaguada barométrica. Región de la atmósfera en la cual la presión es baja con respecto a las regiones próximas en el mismo nivel. Está representada sobre un mapa sinóptico por un sistema de isobaras o de isohipsas casi paralelas y en forma aproximadamente de V, cuya concavidad está dirigida hacia las bajas presiones.

Vaguada dinámica. Vaguada formada detrás de una cadena montañosa que franquea el viento perpendicularmente o casi. Esto se presente, por ejemplo, cuando vientos del oeste encuentran una cadena orográfica orientada de norte a sur.

Vaguada en los vientos del este. Vaguada en una zona de alisios orientada, por regla general, perpendicularmente a la corriente del viento y desplazándose de este a oeste.

Vaguada en los vientos del oeste. Vaguada en los vientos del oeste en latitudes medias que se desplaza generalmente hacia el este. La extensión de esta vaguada en los vientos del este de las bajas latitudes está asociada a los vientos del oeste en altura, por encima de los vientos del este de las capas más bajas.

Vaguada fría. Una vaguada barométrica en que la temperatura está más baja que en zonas adyacentes.

Vaguada polar. Vaguada en los vientos del oeste circumpolares con amplitud suficiente para alcanzar los trópicos en el aire superior. Es superficie está asociada a una vaguada en los vientos tropicales del este, pero a elevaciones moderadas se presenta con vientos del oeste. Se mueve generalmente del oeste al este y va acompañada por abundante nubosidad a todos los niveles. En la línea de vaguada y en sus proximidades suele haber cúmulos congestus y cumulonimbus. Los huracanes de junio y octubre del Caribe occidental se forman frecuentemente en vaguadas polares.

Podríamos seguir viendo y analizando glosarios sin llegar a ninguna conclusión exacta.

En todas las definiciones consultadas no aparecen los términos espaciales ni temporales que ligan la presencia de vaguadas a estructuras de escala espacial y temporal pequeñas, aunque implícitamente así se considera: las vaguadas son estructuras subsinópticas y en principio nada se indica del teiempo en superficie. Para entender lo qué es una vaguada iremos analizando una serie de conceptos básicos preliminares.

Los sistemas frontales: estructuras sinópticas

Los frentes, según la Escuela Noruega, fundamentada en los principios del siglo XX, son discontinuidades bien definidas en el espacio y en el tiempo entre masas de aire que se producen en latitudes medias, ligados a las borrascas extratropicales. Sus dimensiones espaciales longitudinales y sus ciclos de vida le hacen caer dentro del marco de la llamada escala sinóptica, en un sentido amplio. Sus repreentaciones gráficas son de todos conocidas.

Posteriormente se añadieron, dentro de la metodología moderna y con advenimiento de las imágenes de satélites, radar y modelos numéricos, los sistemas frontales de tipo subtropical: aquellos que se generaban en latitudes más bajas. A la vez, aparecieron estructuras nubosas observadas por satélite de menor tamaño que recordaban la forma de pequeños frentes, sistemas nubosos con cambios de tiempos, zonas de convergencia, etc., que no estaban recogidos en las teorías de la Escuela Noruega y que no tenían una representación propia. El resultado fue la aparición de ciertos símbolos y líneas -continuas y discontinuas- que se le denominaron en determinadas condiciones como vaguadas y líneas de inestabilidad.

Si volvemos al concepto de frente, tenemos que un frente bien definido, es una discontinuidad entre dos masas de aire con características meteorológicas diferentes en cuanto a su temperatura, humedad, viento, etc., a nivel sinóptico Los frentes más comunes arrancan desde superficie y posen una estructura tridimensional, tal que la discontinuidad llega hasta niveles medios, digamos hasta 700-500 hPa. Los frentes clásicos (fríos, calidos y ocluidos) no son más que mecanismos que tiene la atmosfera para redistribuir los gradientes verticales y horizontales de temperatura y humedad entre latitudes cálidas tropicales y subtropicales y frías polares. Están ligados a borrascas o ciclones extratropicales y tienen dimensiones sinópticas. Los frentes tienen o llevan asociados cambios de tiempo característicos.

Si un sistema frontal no tiene reflejo en superficie (y existen técnicas para su diagnosis), entonces se dice que el frente es de “altura”. En determinadas ocasiones, estas estructuras frontales, que poseen su propio simbolismo frontal, aunque algunos las dibujen como vaguadas.

Vaguada y línea de inestabilidad

En determinadas condiciones se dibujan vaguadas como elementos asociados a estructuras de precipitación no frontales de los meses cálidos que básicamente están formadas por focos convectivos de evolución diurna. Estas supuestas vaguadas dibujadas en los mapas del tiempo tratan de soportar los campos de nubosidad y, sobre todo, de precipitación previstos o analizados, tendiendo a ser interpretados como líneas de cambio o empeoramiento del tiempo por la convección. La cuestión es que a veces estas líneas de inestabilidad están soportadas por vaguadas dinámicas y térmicas en altura y dorsal de temperatura en capas bajas, elementos que todos ellos pueden crear un entorno favorable para la convección. En este sentido, se tiende a dibujar la vaguada detrás de la línea de precipitación/nubosidad y se le asocia al cambio de tiempo ligado a convección y tormentas.

Figura 3. Vaguada en línea discontinua basadas y dibujadas subjetivamente en el geopotencial y temperatura de 500 hPa. Mapa base de AEMET.

Vaguada y zona de precipitación orográfica

Es un error asociar y dibujar una vaguada a la zona de precipitación que aparece por realce orográfico, por ejemplo cuando el viento sopla del norte sobre la cornisa cantábrica. En estas condiciones de aire frío y húmedo es común que la precipitación tenga carácter orográfico e incluso se desarrolle convección. En estas condiciones la precipitación se estanca en la zona desde donde fluye el viento y se hace casi estacionaria. No es de extrañar ver en algunos medios la presencia de una línea fija frente a la costa para justificar ese tiempo desapacible cuando en realidad no está asociado al “paso de una vaguada”. Una vez más, se mal utiliza el concepto de vaguada asociándola a una zona de precipitación estacionaria generada por realce orográfico.

Figura 4. Mapa de presión en superficie, línea negra, y precipitación acumulada en 12 horas, coloreadas. Las entradas de norte, en la cornisa cantábrica después del paso de un frente frío suelen dejar una zona de precitación estacionaria de origen orográfico. En estas condiciones no se debe dibujar una vaguada en dicha zona. Fuente del mapa: CEPMP.

Vaguada costera

Es una vaguada estática y estacionaria en el campo de presión y viento en niveles bajos ocasionados por la presencia de un gran obstáculo, como puede ser la propia península Ibérica, que aparece a sotavento desde donde viene el flujo en niveles medios-bajos. La vaguada costero-mediterránea es un buen ejemplo que aparece en las costas mediterráneas españolas cuando el flujo en capas bajas sopla del oeste. No se debe dibujar dicha vaguada en los mapas de superficie ni mucho menos como un frente estacionario de carácter frío, como en determinadas ocasiones se ha observado.

El mismo concepto puede aparecer cuando los vientos son del este sobre la Península. El campo de presión en superficie se ve modificado por la gran masa de la "piel de toro" para dar lugar a la vaguada invertida costero portuguesa.

Figura 5. Vaguada topográfica costero portuguesa, A-A´, debida al flujo del este sobre la Península, que no debe dibujarse, frente a una vaguada barométrica en la zona de los países escandinavos. Mapa de presión en superficie, en hPa. Fuente: AEMET
Figura 6. Vaguada costero-mediterránea que aparece cuando flujos intensos de los oestes en niveles medios-bajos afectan a la Península. La inflexión es clara en esta situación en la costa mediterránea española. Fuente: AEMET

El lector puede imaginarse dónde se forman vaguadas costeras cuando el viento en capas bajas es del sur y del norte sobre la Península.

Todas ellas, al ser estáticas y de origen orográfico, no deben ser dibujadas.

El concepto de vaguada

A la vista de lo anterior, el concepto de vaguada aparece a veces como un término amplio, genérico, comodín de algo que existe pero que no se sabe exactamente lo qué es: una línea de cambio de tiempo, una zona de precipitación, una zona de convergencia, una línea de inestabilidad, o todo aquello que no se puede o se sabe explicar pero donde algo existe en una zona determinada.

Lo que sí es cierto es que la simbología y conceptos frontales de la Escuela Noruega, aún siendo muy útil, han tenido que ser revisados con la llegada de las imágenes de satélite, los avances en meteorología, etc. Hay estructuras nubosas que los meteorólogos deben analizar, diagnosticar y predecir, que el público en general no sabe o no deben saber lo que son pero que influyen en el tiempo sensible en superficie y que a fin de cuenta nos afecta.

Pero el hecho de que la ciencia avance en el conocimiento de la atmósfera y de los fenómenos de mesoescala no obliga a la sobreutilización de una simbología que lo inunda todo. Hay que buscar un balance en comunicación entre la realidad y las cartas y símbolos tradicionales, si hacer complejas las cartas meteorológicas que muchos suelen ver y observar en los medios impresos en papel y visuales.

Se sugiere que las vaguadas, cuando deban ser dibujadas en los mapas del tiempo, se dibuje como un sistema que no lleve asociado un cambio de masas de aire (lo que sería un frente). Estas vaguadas están relacionadas a menudo con mecanismos de ascensos dinámicos en la atmósfera, preferentemente en la parte trasera de la descarga fría posfrontal o simplemente recurvamiento ciclónico no cerrado en niveles medios de la atmósfera, digamos 700- 500 hPa. Las vaguadas también se podrían dibujar a lo largo del eje de una pluma térmica que lleva asociados ascensos (por advección de aire cálido). No se deberían dibujar vaguadas en situaciones ligadas a efectos puramente orográficos (vaguada costera, montañosa) o realces de la precipitación por cadenas de montañas o por convergencia de vientos en capas bajas. Si hay cambios de masas de aire (temperatura, humedad, etc.) y están bien definidas, espacial y temporalmente, entonces lo mejor es usar la simbología frontal.

Conclusiones

El concepto y el uso de vaguada se están empleando actualmente de forma muy generalizada y ambigua en algunos medios de comunicación. Desde su sentido tradicional, se ha pasado a representar o equivaler a “líneas de cambio de tiempo”, líneas de tormentas, zonas de convergencia, zona de precipitación ortográfica, etc., cuando realmente no es así en la gran mayoría de los casos.

El análisis de superficie es ahora una tarea mucho más compleja que en los días de la teoría frontal de la Escuela Noruega, allá por el inicio del siglo XX, debido a las mejoras constantes en sistemas de observación (como satélite y radar), mientras que la predicción numérica nos da una comprensión más completa de la gama de procesos que ocurran en la atmósfera. Estos hechos hacen que su presentación haya aumentado con el tiempo en algunos medios de comunicación y se empleé de forma que en determinadas condiciones van más allá de su verdadero significado. Sin embargo, y aunque su uso es recomendado según los objetivos, se necesita un equilibrio en términos de cómo mejor comunicar esta información vía una carta tradicional sin la generación de un complejo mapa que puede introducir más confusión que la que se pretende representar.

Esta entrada se publicó en Reportajes y está etiquetada con Modelo Conceptual, Vaguada, Vaguada costera, en 21 Ene 2012 por Francisco Martín León
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