Ríos Atmosféricos


Los Ríos Atmosféricos (RA, o AR en inglés Atmospheric Rivers) son regiones relativamente estrechas en la atmósfera que son responsables de la mayor parte del transporte horizontal de vapor de agua fuera de los trópicos.

Mientras que los RA tienen muchas formas y tamaños, los que contienen las mayores cantidades de vapor de agua, los vientos más fuertes, e impacten sobre cuencas vulnerables a las inundaciones, pueden crear lluvias e inundaciones extremas.

Estos eventos, y sus efectos, pueden generar alterar la vida cotidiana, inducir deslizamientos de lodo, y causar daños catastróficos a la vida y las propiedades. Sin embargo, no todas los RA causan daños – la mayoría son débiles, y sólo proporcionan lluvia o nieve beneficiosas y cruciales para el abastecimiento de agua.


Secuencia en tiempo real del agua precipitable estimada donde se aprecian los RA atmosféricos saliendo desde los trópicos a latitudes medias como lenguas de humedad. Fuente: Universidad de Wisconsin- CIMSS


Datos interesantes

En promedio, alrededor del 30-50% de la precipitación anual en los estados de la costa oeste de los EEUU se produce por pocos eventos de RA, lo que contribuye al suministro de agua.
En los casos más fuertes, los RAs pueden genera inundaciones cuando caen en tierra.
Los RAs son una característica primaria en todo el ciclo global del agua, y están vinculados estrechamente a ambos riesgos: abastecimiento de agua y las inundaciones, particularmente en los EE.UU. del oeste.
Un ejemplo bien conocido de un tipo de fuerte RA que puede golpear la costa oeste de Estados Unidos es la "Pineapple Express", debido a su aparente capacidad de traer  humedad desde los trópicos cerca de Hawai a la costa oeste de Estados Unidos.
Un  fuerte RA transporta una cantidad de vapor de agua más o menos equivalente a 7,5 a 15 veces el caudal medio de agua líquida en la desembocadura del río Misisipi.
En promedio los RAs son de 400-600 Km. de ancho.
Los RAs se mueven con el tiempo y están presentes en algún lugar de la tierra en un momento dado.
Una mejor comprensión de los RAs y su importancia ha venido de menos a más en una década de estudios científicos usando nuevos datos de satélite, radar, aviones y otras observaciones que han mejorado las predicciones  de los modelos numéricos del tiempo.

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