Según el saber popular, ¿qué tiempo hará en mayo?

En su predicción mensual para este inicio de mayo, AEMET pronostica que las temperaturas serán más bajas de lo normal para esta época del año y que las precipitaciones estarán más o menos en la media pero, ¿qué nos dicen los refranes?

Fernando Llorente Fernando Llorente 01 May 2018 - 01:21 UTC
Campo de cereales
Campo de cereales. Fuente: campocyl.es

Comienza el que es considerado el mejor mes de la primavera, continúan subiendo las temperaturas: “entrando mayo, sal en cuerpo y luce el sayo”, y aunque aún las noches se las puede considerar frescas, van predominando los días más soleados y la naturaleza alcanza su máximo desarrollo, con jardines y campos llenos de flores. “A abril con sus chaparrones, sigue mayo con sus flores”.

Los días siguen alargándose, no tanto como en marzo o en abril, pero aún aumentamos casi una hora de luz solar, al pasar de 13:53 horas a 14:49 y llegando la altura del Sol al final del mes a los 71º sobre el horizonte. “Por San Matías (el 14), pega el sol en las umbrías”.

Mayo reglado, ni frío ni achicharrado, ni muy seco ni muy mojado

En el campo, tras las lluvias de abril, el tiempo más estable de mayo sienta muy bien y se aseguran muchas cosechas. “Ya viene mayo por esas cañadas, espigando los trigos y granando cebadas”. Hay hierba en abundancia en los prados para dar de comer al ganado: “en mayo el rocín se hace caballo”.

Si, según las zonas peninsulares, fuera un mes con mucha precipitación y pocas horas de luz, sería bueno para la huerta por el ahorro en los riegos, pero en el caso del cereal no tanto, porque crecería mucho y la falta de sol haría que las espigas no madurasen lo suficiente. “Mayo hortelano, mucha paja y poco grano”.

San Isidro labrador, reparte el agua y el sol

A mediados de mes se suele producir un cambio en el tiempo. Si la primavera viene retrasada y en los primeros días se han prodigado las precipitaciones y las jornadas frescas, se produce la llegada del anticiclón. Los días se despejan y el calor empieza a notarse: “cuando mayo va a mediar, debe el invierno acabar”.

En ocasiones, el movimiento es el inverso, una nueva penetración fría llega hasta la Península, provocando un regreso a los días invernales, con fuertes precipitaciones: “San Isidro Labrador, alza la pata y se mea en "tós"”, acompañadas de tormenta. Sin olvidarnos de los hielos y de la nieve en las zonas altas, “la helada por san Bernardino (día 20), quita pan y no da vino”.

Agua por Santa Rita (22), todo lo quita

La última parte del mes debería ser mucho más estable, nos vamos aproximando al solsticio de verano, por lo que las precipitaciones suelen ir disminuyendo en la mayoría de las zonas y las temperaturas ascendiendo poco a poco.

Aunque aún no estamos libres de posibles entradas de frentes atlánticos que rieguen a muchas de las regiones. Las precipitaciones que se producen suelen ser tormentosas, “o mayo sin turbons, como ome sin collons”, y mucho más locales: “por San Fernando (día 30), en Andalucía están segando; pero en Cantabria sigue lloviendo y tronando”.

Rebaño de ovejas en los agostaderos de verano. Fuente: EsasCosas.com

Desde mayo a San Miguel -29 septiembre-, pastor de ovejas quiero ser; desde San Miguel a mayo, que las guarde el amo

Este mes acabo con un pequeño homenaje a los pastores trashumantes, cuya actividad ha sido tan importante durante muchos siglos en la península Ibérica y que en la actualidad está cerca de la desaparición.

Recordemos que esta actividad es el traslado o “paso” de los rebaños, especialmente de ovejas, por sus pastores desde las dehesas de verano en las zonas altas y frías a las de invierno en los valles bajos y cálidos, y viceversa. Durante el invierno los ganados permanecen en tierras bajas del sur y oeste de España, los invernaderos, y a finales de primavera se desplazan hacia las montañas del norte y el este, los agostaderos.

Y terminamos con una canción popular que resume a la perfección todo lo anterior:

Ya se van los pastores a la Extremadura,
ya se queda la sierra triste y oscura.
Ya se van los pastores, ya se van marchando
más de cuatro zagalas quedan llorando.

Ya se van los pastores hacia la majada,
ya se queda la sierra triste y callada.
Ya se van los pastores, volverán cantando,
los amores que dejan ahora llorando.

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