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Primavera moderada: malos tiempos para los alérgicos al polen

Los expertos lo confirman: el cambio climático y las altas concentraciones de contaminantes atmosféricos en las grandes ciudades hacen que se produzca una mayor cantidad de polen, aumente su agresividad y se incremente el tiempo de exposición al mismo.

Carolina Morán Carolina Morán 19 Mar 2018 - 12:13 UTC
Campo en primavera
Comienza la floración y la formación de pólenes en nuestros campos

Mañana, 20 de marzo a las 17:15h, comienza oficialmente la primavera, y con ella llega, como cada año, la temida alergia. En nuestro país, más de 8 millones de personas son alérgicas al polen, y en muchas zonas ya se están empezando a notar los primeros síntomas. Aunque será en abril, mayo y junio cuando comience a complicarse el día a día de todos los pacientes alérgicos.

Gramíneas, olivo, ciprés, salsola, plátano de sombra y parietaria son las especies de polen que más alergia dan a la población, siendo las gramíneas de crecimiento espontáneo la causa más importante de polinosis de nuestro país.

¿Cómo se presenta la primavera 2018?

Expertos afirman que existe una relación directa entre las precipitaciones del otoño e invierno y los recuentos de pólenes de gramíneas durante la primavera. Es por ello que, aunque el otoño haya sido seco, el invierno ha sido muy húmedo debido a las intensas precipitaciones que han estado generando las borrascas Emma, Félix y Gisele, lo que contribuyen, sin ninguna duda, a que el desarrollo de las gramíneas sea más notorio.

A través de una red de colectores del Comité de Aerobiología de la SEAIC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica), se recogen todos estos datos que, junto a otros factores climáticos como la temperatura y la humedad, permiten establecer el nivel de intensidad de esta nueva primavera en las diferentes zonas geográficas.

La zona centro y suroeste peninsular serán las áreas donde se espere una primavera moderada, con valores que oscilarán entre los 2.400 granos/m3 de Ciudad Real y los 5.606 granos/m3 de Sevilla. Mientras que, en las Islas Canarias, la cornisa cantábrica y el litoral mediterráneo, se espera una primavera leve con valores entre 500 granos/m3 del archipiélago canario y los 2.761 granos/m3 de Vitoria.

En la capital, por su parte, la concentración oscilará los 3.603 granos/m3, registrando más del 40% de polínicos alérgicos al plátano de sombra, tal y como apunta el doctor Ángel Moral, presidente del Comité.

Plátano de sombra
El plátano de sombra afecta cada vez más a las grandes ciudades, como es el caso de la capital.

Existen evidencias relacionadas con el cambio climático

La contaminación atmosférica está proporcionalmente relacionada con la formación de pólenes más agresivos. Algunos contaminantes químicos de las grandes ciudades, como el NO2 y el CO2, acaban depositándose en el suelo e influyendo en el desarrollo de semillas, raíces y plantas. Alteran sus características fisiológicas y convierten los pólenes en granos cada vez más alérgicos y agresivos debido a las proteínas de estrés que desarrolla, siendo la polución, por tanto, una de las principales explicaciones de por qué las áreas urbanas presentan un mayor número de alérgicos que en el campo.

El cambio climático, además, provoca un adelanto en el inicio y un retraso en el final de la floración y, como consecuencia, una ampliación en la duración del período de polinización y una mayor exposición de la población a los pólenes. 

La clave siempre es una buena prevención

No podemos luchar contra la naturaleza, pero una rigurosa prevención por nuestra parte nunca está de más, y es que ser escrupuloso en nuestras acciones diarias puede ayudarnos a sobrellevar mejor los síntomas.

Acciones tan sencillas como evitar las salidas al campo y realizar actividades al aire libre en días de alta polinización, no cortar el césped, ni podar. Mantener nuestras viviendas ventiladas, especialmente en las primeras y últimas horas del día durante cortos períodos de tiempo. Usar purificadores de aire, pues un aire limpio es vital para una buena salud. Mantener nuestra nariz y boca cubiertas mediante el uso de mascarillas homologadas con filtros antipolen, así como una higiene personal frecuente y rigurosa, entre otras.

Pero, sobre todo, consultar los niveles de polen a través de aplicaciones móviles avaladas por la SEAIC, como la llamada “Polen Control”, o en la web www.polenes.com. No automedicarse y consultar con el médico o alergólogo si aparecen notorios síntomas de alergia en estos días.

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