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Tormentas y mucha calima en el inicio de Semana Santa debido a Evelyn

Aunque Evelyn no es la única borrasca que ronda Europa, sí será la que más afecte a España. Los posibles fenómenos más adversos asociados a este sistema de bajas presiones, como serán el viento o las tormentas, se dejarán notar durante el Lunes Santo.

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El lunes podría tener lugar el primer episodio de tormentas relativamente organizadas de la temporada, con permiso de la humedad, que no será abundante pero sí suficiente de forma local. Multicélulas y alguna línea de turbonada serán estructuras posibles de ver ese día.

A estas alturas ya sabemos, más o menos, que la Semana Santa en España constará de un inicio un tanto adverso, bajo la influencia de las bajas presiones y una segunda mitad más estable, en la que una dorsal empezará a extenderse por el suroeste de Europa. También sabemos de la presencia de dos borrascas próximas a nosotros: Diego y Evelyn. Sin embargo, será Evelyn y no Diego la principal responsable de ese periodo de inestabilidad con el que tendrá comienzo la Semana Santa 2022.

Tras desarrollarse en el seno de una profunda vaguada atlántica, Evelyn se irá desplazando hacia el este así como sus frentes asociados. Desencadenará una intensa advección del sur que empezará a notarse con intensidad el Domingo de Ramos y que traerá consigo una masa de aire de procedencia subtropical, por lo que se registrará un ascenso térmico importante. Sin embargo, durante el lunes, el frente frío asociado a esta borrasca dejará precipitaciones especialmente en la mitad occidental y un progresivo descenso térmico. También arrastrará una masa de aire con un alto contenido de polvo en suspensión, procedente del Sahara.

Lo más destacable, no obstante, sucederá a lo largo del frente frío y por delante de él, donde las condiciones serán favorables para el desarrollo de la convección: por una parte el aire frío en altura avanzará más rápidamente, situándose por encima de la masa de aire cálido subtropical de niveles más bajos. Por otro lado, los vientos en superficie del sur y sureste arrastrarán algo de humedad procedente del Mediterráneo y formarán una zona de convergencia en el interior peninsular, justo por delante del frente frío en superficie. Esta situación puede dar lugar al primer episodio tormentoso más o menos generalizado de la primavera en algunas zonas del interior.

Tormentas dispersas, pero puntualmente fuertes y con granizo el Lunes Santo

La convección se desarrollará especialmente al final del lunes. Aunque no es posible precisar la ubicación exacta de estos fenómenos y menos a tres días vista, las tormentas podrían distribuirse en sistemas multicelulares e incluso alguna línea de turbonada con orientación norte-sur y propagándose hacia el este desde el interior peninsular. La humedad, muy variable debido a intrusiones de aire seco procedentes del Sahara, podría erosionar estos sistemas de tormentas y limitar su número así como la intensidad de los chubascos.

Aunque todavía es pronto para analizar en detalle el ambiente pre-convectivo del lunes, los modelos empiezan a distinguir valores de CAPE significativos, del orden de 1000 J/kg en zonas del interior del este peninsular.

Las tormentas, sin embargo, pueden desarrollarse con un cierto grado de organización bajo una cizalladura de más de 20 m/s por lo que no es descartable que alguna pueda ser severa y que varias de ellas alcancen intensidad fuerte donde la humedad y energía disponible lo permitan. Podrían ir acompañadas de rachas de viento fuerte o muy fuerte en superficie (pudiendo superar los 70 km/h) al existir aire seco en algunos niveles próximos a la superficie. Tampoco es descartable la aparición de granizo. Tras el paso del frente frío, esta actividad convectiva tenderá a desaparecer.

Evelyn también traerá polvo en suspensión

Aunque la advección del sur generada por esta borrasca no parece tener un gran recorrido por el desierto del Sahara, sí podría ser suficiente como para arrastrar una gran cantidad de polvo en suspensión sobre la Península Ibérica. No se tratará de un evento como los del mes pasado, cuando algunas concentraciones de partículas PM 10 alcanzaron valores de récord en algunas regiones, pero sí podría ser apreciable, con una disminución de la visibilidad y la nitidez del cielo así como en las precipitaciones, que eventualmente podrían dejar algo de barro.