Phil la marmota meteoróloga

La predicción meteorológica de Phil ha tenido lugar el pasado jueves. Veremos si acierta o no, como otros meteorólogos menos famosos.

Phil la marmota
Los miembros el Inner Circle ayudan a phil en su cometido como predictor meteorológico.

El jueves Phil, como todos los 2 de febrero, fue sacada de su madriguera en Punxsutawney, Pennsylvania. Como cada año desde 1886, Phil hizo su predicción como uno de los meteorólogos más conocidos del mundo. A decir verdad, su predicción más que meteorológica es estacional, ya que no da una predicción concreta de lluvia, viento, sol ... en un instante determinado, sino predice el final del invierno que es una estación y cae más en el mundo de la climatología. A parte de estos detalles terminológicos, sobre si Phil es predictor meteorológico o climático, no nos queda duda de que dispone de un método "infalible" para saber el final del invierno.

Lo bueno, es que el método de Phil, no es un secreto de estado. Es bien coincido que está basado en si su sombra se ve o no, es decir si está soleado o cubierto el día que es despertado en Punxsutawney.

Aquí tambien tenemos meteorólogos como Phil

Aunque la historia de la marmota es la más popularizada por los medios de comunicación, incluso por la divertida película de Bill Murray, Atrapado en el tiempo, aquí también tenemos nuestras "marmotas".

Bueno, exactamente no son marmotas, pero sus metodologías de predicción no distan mucho de las de Phil. En España tenemos el Calendario Zaragozano, las cabañuelas, las témporas ... e incluso el famoso refranero actúa como predictor meteorológico.

Todos ellos se basan en la pura observación de fenómenos naturales en un instante dado o durante un breve periodo de tiempo para predecir el futuro.

Phil la marmota
El Calendario Zaragozano es una publicación anual española que incluye una predicción meteorológica-astronómica no científica del tiempo para un año. El contenido del pequeño calendario viene indicado por el siguiente subtítulo: “Juicio universal meteorológico, calendario con los pronósticos del tiempo, santoral completo y ferias y mercados de España”.

A modo de ejemplo, el Calendario Zaragozano utiliza la observación de la luna y otros fenómenos astronómicos, y realiza predicciones para todo el año siguiente. El calendario Zaragozano se editó por primera vez en 1840 por Mariano Castillo y Ocsiero, el retratado en la portada, y se ha seguido editando 175 años de forma ininterrumpida, a excepción de los años de la guerra civil.

La ciencia y sus caminos torcidos

Phil la marmota
Respuestas simples pero equivocadas o complejas pero acertadas.

Hace unos días usaba la ilustración de arriba en mi Twitter (@DSantosMunoz) para ejemplificar que el camino más directo muchas veces no coincide con el que nos acerca más al conocimiento de la verdad.

En el caso de las predicciones meteorológicas, o climáticas, esos caminos cortos suelen ser los basados en creencias o en la sabiduría popular. En cambio, el conocimiento científico, ha permitido la explicación casi en su totalidad de todos los fenómenos naturales, pero una cierta falta de transparencia y de inteligencia emocional en su comunicación es algo que la ha caracterizado desde el principio de los tiempos.

En primer lugar, ya hemos dicho que la ciencia zigzaguea en su avance, ya que sus cimientos han de ser fuertes, para lo cual se prueba repetidamente su estabilidad y resistencia. Por eso en algunas ocasiones parece que el camino hacia el conocimiento va en un sentido y en otras en el contrario. A pesar de ello, como dijo Isaac Newton, estamos sentados en hombros de gigantes. La ciencia se construye sobre esos enormes hombros que son las teorías y leyes físicas que nos permiten seguir avanzando en el conocimiento.

Phil la marmota
La meteorología y climatología hacen uso fundamentalmente del conocimiento de mecánica de fluidos, la termodinámica y la teoría del caos, aunque también ley de la gravitación universal, óptica, ondas, electromagnetismo … vamos, casi toda la física clásica.

En el caso de la predicción meteorológica y climática, el pensamiento científico llegó a un punto de inflexión cuando Bjerknes, en 1904, sentó las bases que permiten expresar la evolución en el tiempo a partir de un situación meteorológica inicial utilizando leyes físicas. La meteorología y climatología hacen uso fundamentalmente del conocimiento de mecánica de fluidos, la termodinámica y la teoría del caos, aunque también ley de la gravitación universal, óptica, ondas, electromagnetismo,…, vamos casi toda la física clásica. El grave problema, de estas ecuaciones dependen de conocer el estado de la atmósfera con el mayor detalle posible, y que solo son resolubles de forma aproximada haciendo millones y millones de cálculos por ordenador.

El esfuerzo de crear una predicción meteorológica

Una predicción meteorológica necesita conocer el estado más actualizado posible de la atmósfera. Para ello, se usan millones de observaciones de temperatura, presión, viento, humedad, nubosidad y demás datos que permitan caracterizar el estado atmosférico globalmente. Lograr todos estos datos de forma fiable requiere usar carísimo instrumental en observatorios, globos sonda, radares, boyas, barcos, aviones y satélites meteorológicos, como el archiconocido Meteosat. Todos estos datos son compartidos globalmente por los Servicios Meteorológicos.

Phil la marmota meteorologa
Ilustración de los instrumentos que componen el Sistema Mundial de Observación (SMO) de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Una vez recibidos los datos y utilizando algunos de los mayores ordenadores del mundo se obtengan unos valores aproximados de su evolución en los próximos días. Este proceso se repite cada seis horas o incluso cada tres, lo que permite la actualización con los datos más recientes, y así obtener predicciones cada vez más precisa.

Phil la marmota meteorologa
Ventus, uno de los dos Cray XC40 del Centro Europeo de Predicción (ECMWF) en el que se realizan predicciones a 15 días actualizadas cada 6 horas.

Así pues, tu decides usar a “los Phil, a los cuñados, o los millones de observaciones y los ordenadores más avanzados del mundo para conocer el futuro meteorológico. Por cierto, Phil vio su sombra, así que seis nos restan seis semanas de invierno.