Nuestros embalses empiezan el verano en una situación muy mala

Con un mes muy cálido y seco pocas esperanzas había para nuestras reservas de agua y efectivamente, han tenido un descenso importante, entrando en el verano en un escenario muy malo sobre todo en el sur peninsular. Veamos con detalle esta situación.

Uno de los embalses que más agua ha perdido este mes, un 24%, es el de Yesa, provincia de Navarra, en la cuenca del Ebro.
Uno de los embalses que más agua ha perdido este mes, un 24%, es el de Yesa en la provincia de Navarra, dentro de la cuenca del Ebro. Es un pantano que data de 1959 y su uso es variado.

En junio, podríamos hablar de que ha habido dos períodos relativamente importantes de lluvias, desgraciadamente muy localizados y que no han regado a la parte sur peninsular, tan necesitada de agua. Tanto por su duración, como por la acumulación de agua precipitada, el más importante es el que sucedió entre los días 1 y 5.

En este mes y para observatorios principales, la máxima cantidad de agua recogida, hasta el día 27, son los 104,9 l/m2 del observatorio de Oviedo, que supone casi el 200% de lo habitual en este mes. Pero por el contrario, hay muchas zonas peninsulares en las que el mínimo de precipitación no ha alcanzado el 20%, con puntos en el suroeste donde incluso no ha llovido, destacando zonas de las provincias de Cádiz, Sevilla, Badajoz y Cáceres que están sin precipitaciones desde hace dos meses. Con todas estas particularidades, podemos considerar este mes como muy seco en el conjunto de las regiones peninsulares.

Calor, calor y más calor ha llevado a que la temperatura media supere en más de 2,0 ºC su valor normal para este mes. Las rachas de viento nuevamente están siendo una variable importante, sobre todo por su duración. El otro factor a tener en cuenta es la humedad relativa, que durante junio se puede considerar que ha sido muy baja.

Por tanto, de las principales condiciones meteorológicas para la evaporación, todas estarían siendo desfavorables para nuestros embalses.

Solo una cuenca consigue aumentar sus reservas

Como hemos visto anteriormente, durante junio pocos momentos importantes de precipitaciones ha habido, siendo los más destacables los que regaron la parte septentrional de la Península, en especial al noroeste, y sin contar las tormentas que son siempre muy locales.

Los embalses que más se deberían haber beneficiado de estas situaciones de lluvias serían los de las cuencas del norte y solo una ha conseguido estar en números verdes. La que ha aumentado es la de Cantábrico occidental, con una subida del 1,52%.

Pocos son los embalses que han conseguido mejorar durante este mes y de ellos podemos destacar el del Eume, que corresponde a la cuenca de Galicia Costa. Este pantano, de producción eléctrica construido en 1960, se encuentra en la provincia de La Coruña, en el río Eume, en zona relativamente alta y bien orientada donde las precipitaciones han tenido núcleos cercanos a los 100 l/m2.

Importantes descensos en el agua embalsada

El problema de los grandes almacenamientos de agua es la pérdida por evaporación. Los factores que más influyen en ella son la temperatura, el viento y la radiación solar. Por lo que nos encontramos que en este mes de junio todas han sido negativas, sobre todo las temperaturas, en especial las máximas y las horas de Sol, que con la falta de nubosidad han visto amplificado su poder de evaporación.

El pantano del Eume, cuenca de Galicia Costa, es de los pocos que han aumentado este mes, con una subida cercana al 11%.
El pantano del Eume, cuenca de Galicia Costa, es de los pocos que han aumentado este mes, con una subida cercana al 11%.

Mantenemos la vigilancia en varios pantanos donde el factor humano ha trastocado su evolución, sufriendo grandes desembalses durante el verano pasado y que todavía no se han recuperado, principalmente en las cuencas del Duero y del Ebro. Los escogidos, como ya saben mis lectores habituales son, respectivamente, el de Ricobayo en Zamora, que fue vaciado hasta el 11% y recuperado hasta el 40% en la actualidad, y el de Mediano, en Huesca, que lo dejaron a un 17% estando en estos momentos al 51% de su capacidad. Ambos acumulan entre un 28% y un 35% menos recursos que su media de los últimos diez años.

La escasez de las precipitaciones en casi todas las comarcas peninsulares, con la excepción del noroeste, hace que la mayoría de las cuencas hayan tenido disminución en el agua embalsada, destacando en este caso la del Ebro, con un descenso de casi el 10%.

Conclusiones

Iniciado el verano, la estación seca en toda la Península, la escasez de precipitaciones nos deja nuevamente el problema de la sequía llamando a nuestras puertas. Durante este mes hemos perdido un importante 3,29% en el agua embalsada, que en estos momentos está al 46,26%, un 10% inferior a la misma fecha del año pasado. También nos encontramos por debajo de la media de los diez últimos años, en algo más de un 20%.

En situación atmosférica normal, la meteorología de las próximas semanas debería mantener la estabilidad solo rota por el rápido paso de algunos frentes por la parte más septentrional, por lo que las cuencas meridionales deberían continuar sufriendo y cada vez más. En estos momentos la cuenca del Guadalquivir es la peor de todas con tan solo un 28,60% de su capacidad. Además, también es la más alejada de su media de 10 años, estando por debajo algo más de un 34%.