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Pronto se dejará notar Evelyn: ¿una borrasca "explosiva" o "santa"?

En las próximas horas el frente frío asociado a Evelyn penetrará por el oeste peninsular, dejando a su paso lluvias casi generales, algunas tormentas y una nueva invasión de calima. Hablemos de la borrasca que aguará una parte de la Semana Santa.

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Tormenta Lunes Santo
La tarde del Lunes Santo se caracterizará por las tormentas, que podrán ser localmente fuertes, con rachas de viento intensas e incluso granizo.

En los últimos días la borrasca Evelyn se ha metido de pleno en la carrera informativa de Semana Santa. Si bien es cierto que tiene unas peculiaridades que la hacen noticiable, en otras fechas hubiera gozado de un éxito inferior a nivel mediático. A lo largo del viernes esta borrasca pasó de tener una presión mínima de 1000 hPa a otra cercana a los 970 hPa, todo esto mientras sobrevolaba el Atlántico a unos centenares de kilómetros al norte de las islas Azores.

Estas cifras, dichas así, para muchos quedarán vacías de significado, pero lo importante es lo que subyace a nivel meteorológico: hablamos de una ciclogénesis explosiva. Esa acepción solo esconde la génesis de un ciclón -ahí está la primera parte- que se profundiza rápidamente, perdiendo 24 hPa en un día. Un “doble veinticuatro”, aunque también valen submúltiplos.

Puede que, en nuestro entorno, sea la última “bombogénesis” de la temporada, porque pronto el chorro polar tenderá a migrar más al norte, alejando de nosotros la formación de las borrascas más profundas. Algo que sí tenemos claro es que Evelyn está cundiendo y probablemente nos saciará informativamente para unas cuantas fechas. Desde mediados de esta semana ha suscitado todo tipo de titulares. “Ciclón explosivo” o “explosión térmica” han encabezado noticias, el primero como resultado del proceso anteriormente nombrado y el segundo no se sabe muy bien por qué.

Evelyn es una borrasca de alto impacto pero, ¿dónde?

Cuando el ciclón extratropical comenzó a desarrollarse, el Instituto Português do Mar e da Atmosfera activó numerosos avisos en Madeira ante un temporal que pintaba intenso. Entre ellos, había unos cuantos de color naranja -riesgo importante- por viento, que se entienden como el umbral necesario para que una borrasca sea bautizada. Así nació Evelyn, no exenta de controversia porque los criterios para nombrarlas no acaban de estar claros.

La borrasca Evelyn se declaró de alto impacto entre el jueves y el viernes, al amenazar a las islas Azores con un importante vendaval.

En principio, los ciclones debían afectar a un territorio amplio de cualquiera de los cinco países asociados para llevar a cabo estos nombramientos en el suroeste de Europa: Portugal, Francia, Luxemburgo, Bélgica y España. Las Azores no representan una zona amplia dentro del país lusitano, por eso no se acabó de entender. Ahora su centro aún sigue a unos 1200 kilómetros al noroeste de Galicia.

¿Cuándo y dónde notaremos sus efectos?

Su lejanía y la actual ausencia de avisos “importantes”, de nivel naranja en adelante, no quiere decir que esté exenta de riesgos. Por el momento, no hemos notado casi nada porque el frente asociado a Evelyn ni siquiera ha llegado a Galicia. No será hasta mañana cuando reparta lluvias y desencadene tormentas intensas en el interior peninsular.

Lunes Santo con tormentas intensas en el interior peninsular

Todo apunta a que los chubascos tormentosos afectarán sobre todo a Castilla-La Mancha y Madrid, desplazándose de sur a norte y con una notable actividad eléctrica, según el mapa de densidad de rayos. Algunos de esos chaparrones llegarán entre fuertes rachas de viento. Al final del día, con tormentas o sin ellas, habrá llovido en casi toda la mitad oeste peninsular. Además, el polvo sahariano se volverá a emancipar, visitando la calima de nuevo la mitad oriental y Baleares.

Tormentas Lunes Santo
Mapa con la densidad de rayos prevista para la tarde de mañana, Lunes Santo.

Martes, miércoles y la exaltación de la borrasca "santa"

Entre martes y miércoles se registrarán precipitaciones a orillas del Mediterráneo, muchas de ellas acompañadas de barro. En el segundo día las lluvias podrán ser persistentes en el golfo de Valencia, con acumulados de hasta 50 litros por metro cuadrado en las sierras prelitorales. Pasado el jueves solo se hablará de sol, calor y de una borrasca que para muchos habrá resultado “santa”. Esto no será por un fallo de previsión, sino por un exceso de exaltación.