Emergencia climática: la palabra de 2019 según Oxford Dictionaries

Estamos a punto de terminar 2019 y Oxford Dictionaries ya ha hecho balance: "emergencia climática" es la palabra de este año. Los términos medioambientales tienen cada vez más peso en el día a día en nuestro vocabulario.

Maider Rodríguez Maider Rodríguez 28 Nov 2019 - 09:28 UTC
emergencia climatica
Los términos climáticos ganan presencia en nuestro vocabulario

Cada año Oxford Dictionaries da a conocer el término o expresión que más destaca por el incremento de su uso. Un aumento que es directamente proporcional a la preocupación que genera en la población. Este año no ha habido duda: el uso de la palabra emergencia climática era en el mes de septiembre más de 100 veces superior al mismo mes, pero en 2018. Según los datos de la investigación de Oxford, este término empezó a sobresalir a partir del mes de abril.

La emergencia climática se define como “una situación que requiere de medidas urgentes para reducir o detener el cambio climático y evitar el daño ambiental potencialmente irreversible”. El auge de esta término no solo demuestra la preocupación de la población por las consecuencias del reciente cambio climático en los últimos meses, sino una preocupación general por todo lo relacionado con el clima. Otros términos como crisis climática o acción climática también han experimentado un aguge importante.

Además, el estudio destaca el creciente aumento en el uso de la palabra emergencia. Hasta 2019, los tipos de emergencias sobre los que escribían las personas estaban relacionadas con la salud o la familia. Es decir, situaciones de peligro a nivel personal, pero este año el uso de la emergencia generada por el clima ha sido tres veces superior a la frecuencia de uso de la de la salud. Este incremento demuestra como decíamos, la inmediatez con la que la población reclama una actuación inmediata.

Este cambio en el lenguaje ha sido también introducido por los medios de comunicación. El periódico The Guardian, declaró que prefiere el uso de términos como emergencia climática, crisis o colapso, para describir el impacto del cambio climático. Aseguraron que el uso exclusivo del término cambio climático sonaba demasiado pasivo para las evidencias científicas demostradas en los últimos años y que pueden suponer una catástrofe para la humanidad.

La emergencia climática en la calle

La emergencia climática también ha salido a relucir en informes científicos y círculos políticos. Tanto el término de emergencia climática como acción climática, cuyo uso ha aumentado en un 266% en el pasado año, se han visto disparados a partir de este pasado mes de septiembre. ¿La causa? Las manifestaciones por el clima de septiembre, también conocidas como la Semana Global para el Futuro, que seguramente hayan sido las mayores movilizaciones que se conocen por el clima. Un movimiento internacional impulsado por Greta Thunberg a través de la plataforma Fridays For Future.

Pero las manifestaciones contra el cambio climático no solo han inundado calles y plazas, también han llegado a las competiciones deportivas. Sin ir más lejos, el pasado fin de semana el partido de fútbol disputado entre la Universidad de Harvard y la de Yale, se veía interrumpido por un importante grupo de manifestantes. Saltaron al campo para protestar contra ambas universidades, ya que poseen grandes inversiones en activos que emplean combustibles fósiles.

El medioambiente se hace hueco en nuestro vocabulario

En breve conoceremos la palabra del año para la Fundéu BBVA. En 2018, la ganadora fue microplástico. Un término que ponía el pasado año el acento en la toma de conciencia sobre uno de los problemas medioambientales a los que nos enfrentemos en la actualidad. A la hora de escoger el término del año, la Fundéu se dio cuenta de que las palabras más relevantes estaban relacionadas con el medioambiente o el ámbito social. Otra muestra más de que cada vez dirigimos más nuestra mirada a temas de gran relevancia global.

Ahora que estamos a solo unos días de la COP25 que se celebrará en Madrid y que estará presidida por Chile, la terminología climática se verá disparada en medios de comunicación, círculos políticos y, de nuevo, en la calle.

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