¿Se convertirá la costa cantábrica en un destino de sol y playa?

¿A quén no le gustan las playas del Mediterráneo? En España tenemos gran cantidad de ellas y si la cosa no cambia se van a convertir en una 'pesadilla', el cambio climático ataca una y otra vez.

Natacha Payà Natacha Payà 20 Feb 2019 - 09:45 UTC
Alicante
¿Hay algo más Mediterráneo que las playas del sur y del este de España? La imagen es desde el Peñón de Ifach en Calpe (Alicante)

El cambio climático no cesa en el empeño de evidenciar su existencia. Algo está pasando con el planeta. Todo el mundo está de acuerdo con que los gases de efecto invernadero están aumentando de manera considerable. También son ellos los que regulan la Tierra y no permiten que se convierta en una enorme bola de hielo inhabitable.

La Tierra sufre, y bastante

Nuestro planeta es cálido y muy estable, todo ello es gracias a la cantidad de vapor de agua que hay en él que, junto con el dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, regulan la Tierra para que sea perfecta para la vida. Actualmente, el calentamiento global es un tema que está a la orden del día, puede ser o bien por la mayor conciencia del ser humano o por las prácticas antrópicas que lo están empujando hacia el problema.

La quema de combustibles fósiles y la deforestación son, principalmente, los culpables de que la temperatura media del planeta haya aumentado 1 ºC desde la época preindustrial. Si las emisiones de estos gases siguen incrementándose, se calcula que dentro de aproximadamente 80 años la temperatura media global habrá ascendido unos cuantos grados más.

¿Cómo afecta a España?

Si hablábamos de 1 ºC a nivel planetario, en España hablamos de 1'5 ºC. Algunos expertos afirman que nuestro país se calienta a un ritmo de medio grado cada diez años, ¡qué locura! Dentro de la Unión Europea somos el país más vulnerable al calentamiento global. Ejemplos obvios como son los casos de dengue autóctono en España, la cantidad de incendios que se producen cada año y como no, las cuantiosas olas de calor que se registran cada verano. Según la AEMET, los años 2015 y 2017 fueron los más calurosos en la historia de nuestro país.

El biogeógrafo, Miguel Bastos Araújo, autoridad mundial en biodiversidad y alteraciones climáticas, asegura en una entrevista que se está produciendo la 'africanización' del sur del país. Esto quiere decir que se está generando un cambio en el Mediterráneo hacia un clima caluroso más bien propio de África. También va a ocurrir en el norte del país, las playas del Cantábrico se van a convertir en el destino turístico elegido en verano y por tanto, el Mediterráneo podría pasar a ser un destino invernal. El calor va a llegar a ser tan sofocante que para hacerse una idea, se dice que será como estar en Túnez en pleno verano.

El Mediterráneo: la zona más vulnerable

Normalmente, las playas del arco Mediterráneo son los destinos que eligen gran cantidad de gente, sobre todo aquellas personas del norte de Europa acostumbradas a climas más fríos. Poco a poco, y si las previsiones en cuanto al cambio climático no cambian, cada vez menos personas van a elegir nuestras playas del sur y del levante para pasar sus veranos. Los días bochornosos y las altas temperaturas serán los detonantes para que el norte se 'convierta' en el nuevo Mediterráneo.

No solo hablamos de las temperaturas, se ha analizado también el comportamiento de las plantas. Teniendo en cuenta estos factores y las precipitaciones, la 'mediterraneización' del norte parece que se está cumpliendo. Los ambientes cálidos se están extendiendo hacia las zonas más septentrionales de nuestro país y eso, va a provocar la migración de un extremo a otro tanto de las plantas y animales, como de los turistas.

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