¿Harto de la gripe? El calentamiento global podría agravarla

Las olas de calor y de frío podrían afectar a nuestro organismo reduciendo su capacidad a la hora de hacer frente a multitud de infecciones, siendo algunas de ellas muy comunes, como es el caso de la gripe.

Pedro Gavidia Pedro Gavidia 09 Feb 2019 - 10:26 UTC
Gripe
El calentamiento global puede provocar que la gripe común y otras variantes, sean cada vez más agresivas.

En la actualidad, se predice con casi total seguridad, que los cambios en las condiciones climáticas provocarán una acusada reducción en el valor nutricional y el rendimiento de los cultivos, además de una fuerte ampliación y modificación de los rasgos de muchos de insectos que son causantes de la propagación de enfermedades. No obstante, hasta la actualidad no se habían comenzado a estudiar los posibles efectos que podrían tener una mayor frecuencia de olas de frío y calor sobre la inmunidad a la gripe.

El cambio climático podría favorecer una combinación de consecuencias muy dañinas para el sistema inmunológico del ser humano. Según los últimos y novedosos estudios llevados a cabo por la Universidad de Tokio, se piensa que las olas de calor podrían provocar una disminución en la respuesta y eficiencia de nuestros mecanismos de defensa naturales. Así mismo, las situaciones meteorológicas en las que se den temperaturas más elevadas de lo habitual, podrían favorecer de forma clara, una mayor y más veloz propagación de las plagas causantes de la transmisión tanto de la gripe común como de otros tipos o variantes.

Por lo general, el virus de la gripe común sobrevive mejor cuando se dan condiciones de aire frío y seco, siendo este el motivo por el que generalmente infecta a la gran mayoría de personas en invierno. Sin embargo, las investigaciones citadas anteriormente, están interesadas en comprobar cómo responde el cuerpo humano después de haber padecido la infección.

Con altas temperaturas, el cuerpo responde peor

De momento, las primeras conclusiones que se han podido extraer al respecto, indican que el sistema inmunológico de los ratones que se infectaron con el virus de la gripe, no respondió con eficacia al ser llevados a salas con temperaturas elevadas. Por lo que, la mayor parte de los ratones que se expusieron a estas condiciones ambientales de mayor calor, sufrieron o se vieron afectados por un paso crítico en sus sistemas inmunológicos, que son los que reconocen el virus de la gripe y 'montan' el ataque o respuesta.

En la actualidad los científicos tienen planificados, de cara al futuro, proyectos que les ayuden a comprender mucho mejor los efectos que tienen en el sistema inmunológico la temperatura y la nutrición, experimentando además con distintos grados de humedad, ratones obesos o con problemas de salud que les debiliten.

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