Una nueva fuente de radiación espacial

Los astronautas están rodeados de peligro: vacío duro, erupciones solares, rayos cósmicos, etc. Ahora los investigadores de UCLA acaban de agregar un nuevo elemento a la lista. La Tierra misma.

Francisco Martín León Francisco Martín León 17 Sep 2019 - 01:00 UTC
El Dr. Terry Liu creó este diagrama que muestra la ubicación del acelerador de partículas naturales y cómo pulveriza la radiación en el espacio.

"Un acelerador de partículas naturales a solo 64.000 km sobre la superficie de la Tierra está produciendo 'electrones asesinos' que se mueven cerca de la velocidad de la luz", dice Terry Liu, un doctorado de reciente creación que estudió el fenómeno como parte de su tesis con el Prof. Vassilis Angelopoulos de UCLA.

Esto significa que los astronautas que salen de la Tierra a Marte podrían verse salpicados por la radiación que viene desde atrás, desde la dirección de su propio planeta.

La nave espacial THEMIS de la NASA atravesó las partículas en 2008, no muy lejos del lugar donde el viento solar golpea el campo magnético de la Tierra. Los investigadores saben desde hace tiempo que las ondas de choque en ese lugar podrían acelerar las partículas a altas energías, pero no tan alto.

Las partículas que salen de la interfaz de viento Tierra-solar tienen energías de hasta 100,000 voltios de electrones, diez veces más de lo esperado previamente.

¿Cómo es esto posible?

Liu encontró la respuesta combinando datos THEMIS con simulaciones por computadora de la interfaz Sol-Tierra. Cuando el viento solar se encuentra con la Tierra, forma una onda de choque alrededor del campo magnético de la Tierra, en forma de ondas de proa que se forman delante de un barco que se mueve a través del agua. Dentro de este "choque de proa", se pueden liberar abruptamente enormes reservas de energía similares al boom sónico de un avión.

Liu descubrió que algunos electrones reciben una descarga no solo una vez, sino dos veces o más, y experimentan reflejos en forma de espejo dentro del choque del arco que generan energía a niveles inesperados. La mayoría de las partículas impulsadas se disparan al espacio lejos de la Tierra.

"Se han detectado partículas similares cerca de Saturno, lo que sugiere que el proceso también está funcionando allí", dice Liu. "De hecho", agrega Angelopoulos, "este tipo de aceleración de partículas podría estar ocurriendo en todo el cosmos, desde supernovas hasta tormentas solares, donde sea que un viento supersónico golpee una barrera".

Mientras tanto, en casa, los satélites en órbita terrestre y los astronautas que salen tienen una nueva fuente de radiación con la que lidiar. Está justo sobre su hombro.

Lea la investigación original en Science Advances.

Spaceweather.com

Esta entrada se publicó en Noticias y está etiquetada con Efectos radiación, radiación, en 17 Sep 2019 por Francisco Martín León
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