Ola de calor extraordinaria para Europa que podría ser intensa, extensa y muy duradera: gasolina para los incendios
Tras tres olas de calor en Europa, se espera que una nueva ola de calor afecte en 2026 al viejo continente para finales de julio e inicios de agosto en un entorno seco y terrenos muy estresados, mientras incendios devastadores siguen activos.

Mientras que el final de la primavera y en lo que llevamos de verano, las temperaturas en Europa han estado por encima de lo normal, con tres olas de calor en Europa, especialmente en la parte occidental (península ibérica, Francia, Benelux, Gran Bretaña). Ahora se avecina una nueva ola de calor, potencialmente muy duradera.
Hay que recordar que NO existe una definición de ola de calor a nivel europeo y que diferentes servicios nacionales de meteorología emplean diferentes definiciones con umbrales nacionales, como es lógico.
Tendencias térmicas para los próximos días: más gasolina para los incendios
Las predicciones de las temperaturas sobre Europa no auguran nada bueno tras un verano muy cálido vivido hasta ahora, muy caluroso y seco, con incendios muy activos y descontrolados en ciertas zonas de Europa Occidental.

Como se observa tendremos tres semanas con anomalías térmicas positivas y por encima de los normal.
Calor intenso durante los próximos días
Hoy 27 subirán las temperaturas. Sobre el martes 28 y el miércoles 29 de julio, el calor intenso se abrirá paso por Europa Occidental. "Las puertas del infierno se abren de nuevo para Europa" era el titular de algunos medios y afirmaban que de nuevo el calor extraordinario está de vuelta.
Una dorsal cálida, muy estable y de lento movimiento con un eje orientado de noroeste a sureste en Europa podría conformarse en los próximos días con una configuración en altura con valores récord, atrapando el calor y realzandolo en zonas de superficie en casi toda Europa. Los resultados serían, en terminos generales:
Europa Occidental
Portugal, España y Francia, que luchan con poderosos e históricos incendios forestales, se espera que sufran nuevamente un episodio de calor extremo. Las temperaturas máximas podrían situarse entre los 35-40 ºC, con picos en zonas del interior de Portugal y España de 42-44 ºC. Algunos modelos apuntan a extremos de 45-46 ºC en zonas del interior ibérico.
En Península y Baleares temperaturas suaves e incluso frescas hoy en el interior peninsular, repuntando con fuerza la próxima semana que será muy calurosa, sin descartar una nueva #OlaDeCalor. Mucho contraste en Canarias. #ClimaEnMapas.https://t.co/nhTwWia7rL pic.twitter.com/Q2Urqkc6nP
— CésarRgzBallesteros (@crballesteros) July 26, 2026
En Francia, los 35-40 °C podrían extenderse a amplias zonas del país con 42-44 °C en el suroeste. París podría volver a los 40 °C, o más, y regiones centrales. Los incendios activos sufrirán un nuevo impulso por condiciones extremas.

Centro de Europa
Los 36–40°C afectarían a zonas de Alemania, Benelux, Suiza, Austria, Chequia, Hungría, Eslovaquia en los días subsiguientes. El norte de Italia también vivirá altas temperaturas con bochorno.
Europa del Este y Balcanes
Polonia, Rumania, Bulgaria, Serbia y países vecinos podrían experimentar 35–40°C durante varios días consecutivos, como mínimo. La ola de calor podría llegar a Grecia y Turquía europea.
Noches muy calurosas
Las temperaturas mínimas podrían mantenerse altas de hasta los 22-25 ºC en amplias zonas, con los 25-28 °C en muchas regiones, especialmente en zonas urbanas.
Una ola de calor que podría ser muy duradera
La situación de bloqueo podría durar de forma general entre 5 y 10 días, comenzando en algunas zonas occidentales el 27 de julio y terminar el 7 o el 8 de agosto. A groso modo tendríamos que:
Entre el 27 y 29 julio el calor afectaría la península ibérica y zonas de Francia. El calor se expandiría hacia más zonas de Francia y zonas de Europa Occidental y Central entre el 30 de julio al 1-2 de agosto. Entre el 2 y el 8 de agosto, el calor se trasladaría hacia el centro-este de Europa.
No se tiene un fin claro de este episodio por la alta incertidumbre en el periodo final.
La dorsal de altas presiones persistente quedaría cuasiestacionaria con un lento desplazamiento de oeste a este, que favorecía las condiciones meteorológicas para promover incendios forestales.
Esta ola de calor continental podría afectar a zonas marinas del Mediterráneo, elevando las temperaturas superficiales y realzando aún más las altas temperaturas del Mare Nostrum.