La luz zodiacal: cómo ver la misteriosa pirámide de luz antes del amanecer durante este mes de septiembre

La luz zodiacal vuelve a dominar las madrugadas de septiembre de 2026. Este tenue resplandor con forma de pirámide puede observarse antes del amanecer desde lugares oscuros. He aquí algunos trucos para observarla.

Esta imagen captura con gran belleza la luz zodiacal, un brillo triangular que se ve mejor en los cielos nocturnos carentes de la aplastante luz de la Luna o de contaminación lumínica. La fotografía fue tomada en el Observatorio La Silla de ESO en Chile. Crédito: ESO/Y. Beletsky
Esta imagen captura con gran belleza la luz zodiacal, un brillo triangular que se ve mejor en los cielos nocturnos carentes de la aplastante luz de la Luna o de contaminación lumínica. La fotografía fue tomada en el Observatorio La Silla de ESO en Chile. Crédito: ESO/Y. Beletsky

Durante estas madrugadas de septiembre, el cielo ofrece la oportunidad de contemplar uno de los fenómenos más delicados y difíciles de detectar a simple vista: la luz zodiacal. Se trata de un resplandor muy tenue que aparece sobre el horizonte oriental antes del amanecer y que, en condiciones favorables, puede adoptar la forma de una enorme pirámide de luz extendiéndose hacia el cielo.

Según la NASA, el fenómeno resulta especialmente interesante en estas fechas porque nos acercamos al equinoccio de septiembre, una de las mejores épocas del año para intentar observar la luz zodiacal desde el hemisferio norte. Además, la Luna nueva del 11 de septiembre de 2026 proporcionará varias madrugadas con poca luz lunar, favoreciendo la observación de este débil resplandor.

¿Qué es la luz zodiacal?

Aunque pueda parecer una prolongación del amanecer, la luz zodiacal tiene un origen completamente diferente.

Es la luz del Sol reflejada y dispersada por diminutas partículas de polvo que se encuentran distribuidas por el Sistema Solar, especialmente a lo largo del plano de la eclíptica, la región del cielo por la que aparentemente se desplazan el Sol, la Luna y los planetas.

Cuando esa luz alcanza nuestra dirección, produce un brillo extremadamente débil que puede extenderse desde el horizonte hacia las regiones superiores del cielo.

Por eso recibe su nombre: la luz zodiacal se encuentra asociada a la banda del zodiaco y sigue aproximadamente el recorrido de la eclíptica.

Una enorme pirámide sobre el horizonte

La característica más llamativa de la luz zodiacal es precisamente su aspecto.

Desde un lugar suficientemente oscuro puede aparecer como un cono o pirámide de luz blanquecina, más brillante cerca del horizonte y progresivamente más difusa a medida que asciende.

No tiene el color rojizo o anaranjado típico de un amanecer. Su brillo procede de la luz solar reflejada por el polvo interplanetario, mientras que los colores del crepúsculo tienen su origen en la interacción de la luz solar con la atmósfera terrestre.

En ocasiones puede llegar a confundirse con una iluminación artificial situada detrás del horizonte. Sin embargo, cuando se observa desde un lugar realmente oscuro, la forma triangular que se eleva hacia el cielo resulta mucho más evidente.

Esta imagen de la Luz Zodiacal fue captada en septiembre de 2026 desde Cascavel en el sur de Brasil. Desde cualquier hemisferio del planeta Tierra, la luz zodiacal es más visible después del atardecer cerca del equinoccio de primavera (o antes del amanecer cerca de un equinoccio de otoño) cuando su arco luminoso se encuentra en ángulos pronunciados con el horizonte. Crédito: Rodrigo Guerra
Esta imagen de la Luz Zodiacal fue captada en septiembre de 2026 desde Cascavel en el sur de Brasil. Desde cualquier hemisferio del planeta Tierra, la luz zodiacal es más visible después del atardecer cerca del equinoccio de primavera (o antes del amanecer cerca de un equinoccio de otoño) cuando su arco luminoso se encuentra en ángulos pronunciados con el horizonte. Crédito: Rodrigo Guerra

¿Cuándo se puede ver?

En el hemisferio norte, las semanas próximas al equinoccio de otoño son especialmente favorables para buscar la luz zodiacal durante las horas anteriores al amanecer.

Durante este periodo, la eclíptica forma un ángulo elevado respecto al horizonte oriental, haciendo que el resplandor pueda elevarse considerablemente sobre el horizonte y resulte más fácil de distinguir.

Por ello, septiembre y las primeras semanas del otoño son un excelente momento para intentarlo. Las condiciones favorables se prolongan aproximadamente desde finales de agosto hasta comienzos de noviembre en el hemisferio norte.

En el hemisferio sur ocurre lo contrario durante estas fechas: allí la luz zodiacal se observa mejor después de la puesta de Sol, hacia el oeste.

Cómo ver la luz zodiacal en septiembre de 2026

Para intentar localizarla hay que buscar un lugar alejado de las ciudades y de cualquier fuente importante de contaminación lumínica.

Lo ideal es situarse en un punto con un horizonte oriental despejado y comenzar a observar aproximadamente una hora o más antes de la salida del Sol, cuando todavía exista suficiente oscuridad.

Conviene mirar hacia el este y buscar un resplandor difuso que se eleve desde la zona donde posteriormente aparecerá el Sol.

La adaptación de los ojos a la oscuridad es fundamental. También es recomendable evitar durante unos minutos las pantallas del teléfono móvil, ya que su brillo puede dificultar la detección de esta luz extremadamente débil.

Esta semana resulta especialmente interesante porque la Luna se acerca a su fase nueva, que tendrá lugar el 11 de septiembre a las 03:27 UTC. La ausencia de luz lunar durante las madrugadas alrededor de esa fecha favorecerá la búsqueda del fenómeno.

Un espectáculo para cielos realmente oscuros

La contaminación lumínica es probablemente el mayor enemigo de la luz zodiacal.

Desde una ciudad puede resultar prácticamente imposible distinguirla, porque su brillo se mezcla con el resplandor artificial del horizonte. En cambio, desde zonas rurales, montañosas o lugares alejados de poblaciones, las posibilidades aumentan considerablemente.

Una buena referencia es la propia Vía Láctea: si el cielo es suficientemente oscuro como para observarla con claridad, las condiciones serán mucho más favorables para intentar detectar también la luz zodiacal.

Y hay un pequeño truco: no hay que esperar necesariamente a distinguir una enorme pirámide perfectamente definida. Al principio puede parecer simplemente una zona del cielo ligeramente más luminosa que el resto.

Fuente: NASANET

Esta entrada se publicó en Noticias en 13 Sep 2026 por Francisco Martín León