¿Cuáles son y cómo están expuestos los niños respecto a los riesgos climáticos?

Las olas de calor a finales de mayo y en la segunda quincena de junio de 2026 han puesto en jaque por altas temperaturas en ciertas escuelas de Europa exponiendo a alumnos y profesores a un estrés térmico al no estar preparadas las escuelas para un intenso calor. Esto es un ejemplo de los riesgos climáticos donde muchos niños se exponen en un mundo que se calienta.

Portada del Informe sobre los riesgos climáticos para la infancia 2026. UNICEF
Portada del Informe sobre los riesgos climáticos para la infancia 2026. UNICEF

Los niños se ven afectados de manera desproporcionada por las consecuencias de estos cambios, ya que sus cuerpos en desarrollo les dificultan afrontar el estrés físico y psicológico. Con el aumento de los desastres climáticos, cada vez más niños se enfrentan al desplazamiento y la inestabilidad, lo que incrementa su vulnerabilidad.

Si bien la crisis climática es un fenómeno global, sus efectos no se sienten por igual. Sin identificar quiénes son los niños más vulnerables, dónde viven y cómo les afectan los impactos relacionados con el clima, es casi imposible desarrollar soluciones prácticas y efectivas para la adaptación y la reducción del riesgo de desastres.

El Informe de UNICEF sobre los riesgos climáticos para la infancia de 2026 revela cómo la exposición de los niños a múltiples peligros climáticos superpuestos, las vulnerabilidades físicas inherentes y las deficiencias en los servicios sociales de los que dependen, socavan sus derechos y aumentan su riesgo de sufrir daños.

El cambio climático es violento. Especialmente contra los niños

¿Qué es el Informe sobre los Riesgos Climáticos para la Infancia 2026?

El Informe sobre el Riesgo Climático para la Infancia 2026 representa un hito importante para comprender cómo los peligros relacionados con el clima afectan a los niños. Gracias a los nuevos datos de la Base de Datos Mundial de Riesgos para la Infancia de UNICEF, ahora podemos observar con un nivel de detalle sin precedentes dónde están expuestos los niños a diversos peligros. Combinando estos datos con información sobre el acceso y la capacidad de los servicios sociales existentes, los gobiernos pueden identificar las zonas donde los niños corren mayor riesgo ante las crisis y el estrés relacionados con el clima.

Exposición de los niños frente a los riesgos climáticos. Fuente: UNICEF
Exposición de los niños frente a los riesgos climáticos. Fuente: UNICEF

El informe utiliza los datos más recientes disponibles para analizar la exposición de los niños a las amenazas climáticas más frecuentes. Por primera vez, revela con precisión dónde —y con qué intensidad— las múltiples amenazas climáticas superpuestas ponen en peligro a los niños y saturan los servicios sociales esenciales. Asimismo, señala cómo los gobiernos pueden tomar medidas concretas para responder a esta situación.


¿Cuántos niños están expuestos actualmente a los riesgos del cambio climático?

Casi todos los niños están expuestos actualmente a al menos uno de los siguientes peligros climáticos: inundaciones costeras, sequía, calor extremo, incendios, olas de calor, inundaciones fluviales, tormentas de arena y polvo, y tormentas tropicales.

Casi la mitad de los niños del mundo —1100 millones— están en riesgo debido a al menos tres peligros climáticos simultáneos, que amenazan su salud, educación y supervivencia. Más de 4 millones de niños se enfrentan a hasta seis amenazas simultáneas. El informe también analiza la exposición de los niños a peligros sensibles al clima, como la contaminación del aire y las enfermedades transmitidas por vectores, como la malaria.

¿Cuáles son los efectos de la crisis climática en los niños?

La crisis climática no se manifiesta como un evento aislado. Para millones de niños, la realidad es una combinación compleja y peligrosa de múltiples riesgos superpuestos. Estas amenazas acumuladas desbordan la capacidad de los servicios sociales no preparados y debilitan la resiliencia de las familias y las comunidades.

Por ejemplo, las sequías intensas pueden devastar los cultivos y agravar la inseguridad alimentaria. La vegetación seca que queda tras una sequía puede alimentar incendios forestales, lo que a su vez exacerba la contaminación del aire y deja la tierra vulnerable a inundaciones repentinas más adelante en el año. Estas inundaciones pueden destruir infraestructuras como viviendas, escuelas y hospitales, además de desplazar comunidades y propagar enfermedades transmitidas por el agua.

Esto puede generar un círculo vicioso: la destrucción de viviendas puede provocar desplazamientos, lo que a su vez genera falta de refugio, privando a los niños de protección frente a impactos adicionales y haciéndolos aún más vulnerables a futuros peligros. La interrupción de la educación suele tener consecuencias de por vida, dificultando que los niños construyan un futuro estable y rompan el ciclo de adversidades.

Lo que UNICEF está pidiendo

Garantizar el derecho de cada niño a un medio ambiente limpio, sano y sostenible requiere políticas, acciones e inversiones climáticas urgentes, coordinadas y que tengan en cuenta las necesidades de la infancia.

Para proteger los derechos de los niños frente a las amenazas climáticas y adaptarse a los crecientes cambios ambientales, UNICEF hace un llamamiento a los gobiernos, las empresas y los actores pertinentes para que:

Reducir las emisiones y adoptar medidas ambiciosas para cumplir con los compromisos internacionales existentes, basadas en la mejor información científica disponible, incluyendo la eliminación progresiva y urgente de los combustibles fósiles y una transición justa hacia las energías renovables.

Proteger a la infancia mediante una adaptación climática inclusiva y respuestas ante pérdidas y daños que prioricen a los niños y la resiliencia de los servicios sociales esenciales para la infancia, dentro de los planes nacionales de adaptación y las estrategias sectoriales, los planes de preparación y respuesta ante desastres, y las estrategias de gestión de pérdidas y daños. Esto incluye el desarrollo de instalaciones educativas seguras y sostenibles, centros de salud resilientes al clima, la garantía del suministro de alimentos para la infancia, servicios de agua y saneamiento más eficientes y servicios de protección con capacidad de respuesta ante crisis.

Capacitar a los niños, niñas y jóvenes para que participen de manera significativa en la acción climática, invirtiendo en educación, conocimientos y habilidades sobre el clima, y fortaleciendo la capacidad de los responsables de la toma de decisiones y los expertos para respetar el derecho de los niños, niñas y niñas a ser escuchados, a la libertad de expresión y a la participación en las decisiones que afectan sus vidas.


Informe sobre los riesgos climáticos para la infancia 2026.

Fuente: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)

Esta entrada se publicó en Noticias en 19 Jun 2026 por Francisco Martín León