La Tierra y la Luna durante un eclipse

SMART-1, la primera misión de la ESA a la Luna, capturó esta serie de imágenes únicas de nuestro planeta y nuestro satélite natural durante un eclipse total de Luna.

Francisco Martín León Francisco Martín León 17 Jul 2019 - 00:45 UTC
La Tierra y la Luna durante el eclipse
La Tierra y la Luna durante el eclipse

El eclipse tuvo lugar el 28 de octubre de 2004, cuando SMART-1 se encontraba a unos 290.000 km de la Tierra y a unos 660.000 km de la Luna. Desde su posición, la cámara Experimento Avanzado de Micro-imágenes Lunares (AMIE) pudo ver y fotografiar por primera vez tanto la Tierra como la Luna durante un eclipse lunar.

Las imágenes se tomaron en luz visible. Las de la Luna se muestran en una secuencia temporal, de izquierda a derecha, y abarcan un periodo de unas tres horas y media. La fase de totalidad, que se muestra en el centro de la secuencia y representa el momento en que toda la Luna estuvo tapada por la sombra de la Tierra, duró una hora.

Las imágenes de la Tierra se tomaron justo antes y después del eclipse. El tamaño de la Tierra y la Luna se muestra exactamente tal y como lo vio SMART-1, pero la distancia entre ambas no está a escala (la Tierra y la Luna estaban más lejos de lo que el campo de visión de AMIE podía abarcar y no entraban en una sola fotografía). La Tierra es unas 3,7 veces más grande que la Luna, pues sus diámetros son de unos 12.800 km y 3.500 km, respectivamente. Como SMART-1 estaba más lejos de la Luna que de la Tierra, la diferencia aparece exagerada.

Esta semana se podrá observar un eclipse parcial de Luna del 16 al 17 de julio de 2019
desde numerosos puntos de la Tierra. Para los observadores en Europa, el fenómeno comenzará en la noche del 16 y concluirá en la madrugada del 17 de julio. Los eclipses parciales de Luna se producen cuando la Tierra se mueve entre el Sol y la Luna llena, pero estos no están exactamente alineados, por lo que solo parte de la superficie lunar entra en la zona más oscura de la sombra de la Tierra.

SMART-1, sigla en inglés de Pequeñas Misiones de Investigación Tecnológica Avanzada-1, fue lanzada el 27 de septiembre de 2003. Siguió durante 14 meses una larga trayectoria en espiral alrededor de la Tierra rumbo a la Luna y probó nuevas tecnologías, incluida la propulsión eléctrica solar. Mientras orbitó la Luna, del 15 de noviembre de 2004 al 3 de septiembre de 2006, elaboró un completo inventario de elementos químicos clave en la superficie lunar y tomó miles de fotografías.

Desde entonces, la Luna ha sido la protagonista de numerosas misiones, aunque lleva sin recibir visitantes humanos desde 1972. Ahora, la ESA y sus socios internacionales tienen puesta su atención en la próxima era de exploración humana con el objetivo de entender mejor los recursos disponibles en la Luna para dar soporte a misiones humanas a largo plazo.

Apolo 11 se posó por primera vez en la Luna hace 50 años, por lo que es el momento de explorar su cara lejana, examinar distintos tipos de rocas lunares in situ para conocer mejor la historia geológica de nuestro satélite y localizar recursos como hielo de agua, que se cree que podría estar atrapado en los cráteres en continua oscuridad situados cerca del polo sur lunar.

ESA

Esta entrada se publicó en Actualidad y está etiquetada con Luna, eclipse, Smart-1, en 17 Jul 2019 por Francisco Martín León
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