Las previsiones de julio de 2026 de la intensidad de El Niño muestran una tendencia a que sea más fuerte de lo esperado
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM)y las predicciones últimas del ECMWF, se han instaurado condiciones de El Niño en el Pacífico tropical y se prevé su rápida intensificación en los próximos meses, lo que aumentará la probabilidad de olas de calor, sequías, lluvias intensas y otros fenómenos meteorológicos extremos en muchas partes del mundo.

Tras las nuevas predicciones del modelo ECMWF de inicios de julio de 2026, el experto Ben Noll ha manifestado acertadamente que "Cada escenario de previsión en el nuevo panorama del ECMWF muestra el El Niño más fuerte registrado este año, con temperaturas oceánicas alcanzando un pico de 3.3˚C a 4.4˚C por encima de la media en el Pacífico ecuatorial central en diciembre.
El desarrollo de El Niño está actualmente más avanzado que en la misma etapa de eventos super El Niño anteriores en 2015, 1997 y 1982.
Pero los océanos están mucho más cálidos ahora, y eso significa que la respuesta atmosférica al El Niño este año será diferente a la del pasado".
La evolución de la anomalía del Niño3.4 (región del Pacífico ecuatorial de referencia) de julio de 2026 acaba de ser publicada por el ECMWF, y muestra una anomalía pico media de aproximadamente 3.9 °C por encima de la línea base de 1991-2020, si esto se cumple tendríamos un evento de El Niño histórico.
Estas anomalías previstas superan a las de meses anteriores, como es el caso de las de junio de 2026.


Muchos expertos apuntan en que entramos en un territorio desconocido hasta ahora pues este posible El Niño de 2026-2027 nunca se había dado antes en un mundo tan cálido tanto en la atmósfera como en las aguas de la Tierra, especialmente en el Pacífico donde persisten fuertes olas de calor marinas, muy próximas a la región de El Niño.
I made a short video showing the recent evolution of the ECMWF Nino 3.4 anomaly plumes.
— Prof. Eliot Jacobson (@EliotJacobson) July 5, 2026
Source: https://t.co/zCutV5dlEJ pic.twitter.com/y18aQH5Aqn
Aun así la Organización Meteorológica Mundial, OMM, ha emitido un comunicado de prensa con mensajes clave:
- Se ha instaurado un episodio de El Niño en el Pacífico tropical.
- Según el boletín sobre el clima estacional mundial, el episodio evolucionará rápidamente entre julio y septiembre.
- El Niño suele alcanzar su apogeo entre noviembre y febrero.
- La comunidad de la Organización Meteorológica Mundial se está movilizando para salvar vidas y medios de subsistencia.
- La información y los servicios climáticos sustentan los procesos decisorios.
Los modelos de predicción coinciden de forma notable, lo que proporciona un nivel de confianza alto en las proyecciones. Se espera que El Niño continúe intensificándose durante el otoño del hemisferio norte y que su influencia se extienda a muchas regiones del planeta.
¿Qué es El Niño y cuáles son sus impactos?
El Niño y La Niña son fases opuestas del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS o ENSO), uno de los motores más influyentes de la variabilidad climática interanual. Se trata de un fenómeno climático de origen natural caracterizado por temperaturas de la superficie del mar superiores a la media en las partes central y oriental del Pacífico ecuatorial.
Los episodios de El Niño suelen producirse entre cada dos y siete años y su duración oscila normalmente entre 9 y 12 meses. Generalmente comienzan a desarrollarse entre marzo y junio, alcanzan su máxima intensidad entre noviembre y febrero y ejercen su mayor influencia sobre las temperaturas mundiales durante el año siguiente a su formación.
Los efectos de cada episodio de El Niño varían en función de su intensidad y duración, así como de la época del año en que se desarrolla y de la forma en que interactúa con otros modos de variabilidad climática (como el dipolo del océano Índico). No todas las regiones del mundo se ven afectadas; incluso dentro de una misma región, los efectos pueden ser diferentes. También pueden producirse fenómenos meteorológicos extremos cuando el ENOS es neutro.
La OMM clasifica los episodios de ENOS en débiles, moderados, fuertes o muy fuertes. El término "superepisodio o super El Niño" no forma parte del sistema de clasificación operativo de la OMM y, por consiguiente, no se utiliza en los productos oficiales de la Organización.
Mapas de perspectivas estacionales
Los mapas de perspectivas estacionales ilustran las probabilidades de que la temperatura media estacional en superficie y la precipitación sean superiores, cercanas o inferiores a lo normal en relación con la climatología local. El código de colores indica la categoría con la mayor probabilidad de predicción. Por ejemplo, las regiones rojas, azules o grises indican que lo más probable es que la temperatura media estacional del aire en superficie sea superior, inferior o cercana a lo normal, respectivamente. Los tonos más oscuros representan una mayor probabilidad de que la media estacional se sitúe en esa categoría predominante, mientras que las zonas blancas denotan igual probabilidad para las tres categorías (33,3 % cada una). Es fundamental destacar que el color asignado indica probabilidad y no certeza.
Nota de la RAM. Los mapas de temperatura y precipitación de la OMM han sido sustituidos por los equivalentes previstos por el modelo estacional del ECMWF de inicios de julio para los meses de agosto,septiembre y octubre, ASO. Las conclusiones finales son muy parecidas a los originarios.
Perspectivas de temperatura
Según el Global Seasonal Climate Update (Boletín sobre el clima estacional mundial), la probabilidad de que las temperaturas sean superiores a la media en la mayoría de las zonas continentales entre los 60° S y los 60° N, es decir, en casi todas las zonas pobladas fuera de las regiones polares, es sumamente elevada.

Sobre los océanos, el Pacífico ecuatorial muestra un patrón claramente definido de un episodio de El Niño que se está intensificando rápidamente: la probabilidad de que las temperaturas de la superficie del mar se sitúen por encima de lo normal en el Pacífico ecuatorial al este de la línea internacional de cambio de fecha es superior al 80 %, con anomalías superiores a 2ºC.

También se prevén temperaturas por encima de lo normal en el océano Índico y el Atlántico tropical. Por el contrario, en todo el Atlántico Norte se prevé un patrón persistente en forma de herradura con probabilidades de temperaturas por debajo de lo normal o cercanas a lo normal.
Perspectivas de precipitación
Las perspectivas de precipitación para el período de ASO de 2026 reflejan un patrón congruente con un episodio de El Niño que se está intensificando.
Se prevé una mayor probabilidad de lluvias por encima de lo normal en todo el Pacífico ecuatorial central y oriental, mientras que, en partes del océano Índico tropical, el subcontinente indio y gran parte de Australia, es más probable que las precipitaciones sean inferiores a lo normal.

En África ecuatorial, las señales probabilísticas muestran un marcado contraste entre el este y el oeste. Se prevé que las lluvias en las zonas continentales que bordean el norte del golfo de Guinea sean superiores a lo normal, mientras que en la región del Cuerno de África se pronostican lluvias por debajo de lo normal.
También se prevén lluvias por debajo de lo normal en partes de América Central, el Caribe y el noroeste de América del Sur. Por el contrario, en partes del suroeste de los Estados Unidos es más probable que las precipitaciones superen los valores normales.
En Europa, las predicciones arrojan un contraste entre el norte y el sur, con mayores probabilidades de precipitaciones por encima de lo normal en el sur y por debajo de lo normal en el norte. No obstante, el nivel de confianza en las predicciones para Europa sigue siendo inferior al de muchas otras regiones.
Fuentes: OMM-ECMWF