El cambio climático no está provocando que todos los árboles de montaña se desplacen y crezcan hacia zonas más altas
A medida que aumentan las temperaturas globales, los científicos han asumido en gran medida que las especies de árboles de montaña se desplazarán hacia zonas más elevadas en busca de condiciones más frescas, pero esto hay que matizarlo ya que la realidad es más compleja.

Una nueva y sorprendente investigación revela por qué algunos árboles de montaña se están desplazando ladera abajo a medida que el cambio climático empuja a otras especies de árboles a elevaciones más altas y frías.
Un nuevo estudio publicado en Nature Climate Change revela una realidad más compleja: algunas especies de árboles se están desplazando cuesta arriba, mientras que otras se están desplazando cuesta abajo, y la clave para comprender estas respuestas contrastantes reside en cómo los árboles gestionan el agua.
Reorganización de los árboles debido al cambio climático en zonas de montaña
En uno de los análisis más extensos de su tipo, un equipo internacional de investigadores integró registros de anillos de crecimiento de más de 121 000 árboles pertenecientes a 45 especies, datos de crecimiento climático de 3057 sitios forestales en todo el mundo, información sobre rasgos hidráulicos y observaciones globales de cambios en el rango altitudinal de 102 especies de árboles de montaña. Sus hallazgos demuestran que los rasgos hidráulicos de las especies arbóreas, características fisiológicas que regulan el transporte de agua, la tolerancia a la sequía y el crecimiento, son indicadores clave de cómo se reorganizan los bosques ante el cambio climático.
Tim Rademacher, coautor del artículo y director del Centro de Investigación del Arce Proctor de la UVM, describe la importancia de sus hallazgos: “Esta investigación explica por qué algunas especies de árboles se desplazan hacia zonas de mayor altitud con el calentamiento global, mientras que otras no, lo que mejora nuestra capacidad para predecir la distribución futura de los bosques e identificar las prioridades de conservación. Comprender cómo los árboles equilibran el crecimiento y la resistencia a la sequía ayuda a explicar sus respuestas al cambio climático y ofrece una guía para predecir los bosques del futuro”.
Los investigadores descubrieron que las especies con sistemas de transporte de agua altamente eficientes tienden a ser más sensibles al calentamiento global y se desplazan más rápidamente hacia zonas de mayor altitud. Por el contrario, las especies con características que les brindan mayor protección contra la sequía suelen mostrar mayor resistencia al calentamiento y tienen más probabilidades de expandirse hacia zonas de menor altitud. Estas respuestas opuestas ayudan a explicar por qué los bosques de montaña están cambiando de maneras inesperadas en todo el mundo.
Es importante destacar que el estudio reveló que la tasa de calentamiento local por sí sola no explicaba por qué algunas especies se desplazan más rápido o a mayor distancia que otras. En cambio, las diferencias en las características fisiológicas de las especies desempeñaron un papel mucho más importante a la hora de determinar tanto la velocidad como la dirección de los cambios en su distribución geográfica.

Los hallazgos también suscitan preocupación sobre el futuro de la biodiversidad en los ecosistemas de montaña. Las especies que se desplazan hacia zonas más elevadas en respuesta al calentamiento global encuentran cada vez menos hábitat disponible a medida que la superficie montañosa se reduce hacia la cima. Como resultado, muchas especies sensibles al clima podrían concentrarse en refugios de gran altitud cada vez más superpoblados, lo que podría intensificar la competencia y aumentar los riesgos de extinción.
«El calentamiento global está transformando los bosques de montaña en todo el mundo, pero las especies no responden de la misma manera», afirmó Hongyan Liu, autora principal del estudio y profesora de la Universidad de Pekín. «Descubrimos que la estrategia hidráulica de cada especie ayuda a explicar si se adapta al calentamiento hacia mayores altitudes o si persiste y se expande hacia altitudes más bajas y secas. Nuestros resultados sugieren que los refugios climáticos no son una solución universal. Muchas especies sensibles a la sequía podrían quedar confinadas a áreas cada vez más pequeñas en altitudes elevadas, mientras que las especies tolerantes a la sequía se expandirían hacia altitudes más bajas. Comprender estas diferencias fisiológicas es fundamental para predecir los futuros cambios forestales».
Más allá de contribuir al avance de la teoría ecológica, el estudio ofrece una herramienta práctica para la conservación y la gestión forestal. Al identificar los rasgos hidráulicos como un mecanismo fundamental que vincula el cambio climático con la redistribución de especies, la investigación proporciona un marco más preciso para predecir qué especies son más vulnerables y dónde deberían centrarse los futuros esfuerzos de conservación.
Las regiones montañosas cubren aproximadamente una cuarta parte de la superficie terrestre y albergan una biodiversidad excepcionalmente alta, además de proporcionar servicios ecosistémicos vitales, como el almacenamiento de carbono y la regulación del agua. Ante la aceleración del cambio climático, los autores sostienen que la planificación de la conservación debe ir más allá de la simple suposición de que todas las especies se desplazarán hacia zonas de mayor altitud y, en cambio, tener en cuenta las características fisiológicas que determinan la capacidad de adaptación de las especies.
Fuente: Universidad de Vermont
Referencia de la noticia
Xianliang Zhang et al. Hydraulic traits govern opposing range shifts of montane trees under warming, Nature Climate Change.