Entrevista del mes: Santiago Borja
Piloto de líneas aéreas y fotógrafo de tormentas en vuelo

Es posterior a mi carrera como piloto. Llevo volando jets comerciales alrededor de 8 años y la fotografía la inicié hace 5 aproximadamente.
Llevo la cámara conmigo a todos los vuelos, hay varios en los que no la saco porque el clima no ofrece ningún panorama nuevo, de igual forma hay días que nos encontramos con varias oportunidades en el mismo vuelo. Es algo impredecible.

La mayor dificultad viene a ser el lograr obtener una exposición correcta en un escenario tan variable. Cada rayo es de distinta intensidad y no sabes bien en qué ubicación va a estar. Además al estar en movimiento y sin trípode no tienes una ventana tan grande de tiempo para exponer una fotografía, hay que hacerla lo más corta posible.

El año pasado publicó un libro de fotografías titulado “Pictures by the #StormPilot”, que se vende a través de su página web (www.santiagoborja.com).
El libro fue publicado en acuerdo con la editorial Alemana teNeues, está en inglés, francés y alemán porque es el mercado que esta editorial más maneja y donde han proyectado más sus ventas. Me encantaría que a futuro mi trabajo se dé a conocer en el medio de habla hispana para poder hacer una edición enteramente en español.

Me encantaría capturar otros fenómenos que se ven con mucha menor frecuencia como el fuego de San Telmo (St Elmo’s Fire) o descargas eléctricas de tormentas hacia la atmósfera superior, las llamadas sprites que hasta el momento no he podido ver.
Todos los pilotos solemos tomar una que otra foto de paisajes y atardeceres con el teléfono para compartirlas con los amigos y la familia. Somos pocos los que llevamos una cámara un poco más avanzada, creo que es algo nuevo aún y con el tiempo se volverá mas difundido.
La llamada “Pacific Storm” fue la más espectacular, no solamente como fotografía sino por su contenido científico. Es una poderosa inversión de temperatura a bajo nivel que forma una gruesa capa de nubes, de la que escapa una gran tormenta con corrientes ascendentes “updrafts” tan fuertes que al llegar a la tropopausa, que es el límite natural de toda tormenta, la superan y forman los llamados “overshooting tops”. Este fenómeno suele pasar con frecuencia pero la intensidad de ésta, llamó mucho la atención de científicos de universidades, la NASA, etc.

Realmente, estas tormentas no causan ningún susto al avión. Es una percepción difícil de desmitificar en los pasajeros. Cada una de estas fotografías es tomada desde una atmósfera clara, sino no podríamos ver la tormenta. En este entorno, no hay turbulencia porque estamos al menos a 20km de la tormenta y es por esta calma que se puede hacer una fotografía de poca luz. Por el contrario, cuando los aviones atraviesan capas de nubes con turbulencia, no se ve nada afuera, solamente blanco y es entonces que los pilotos vuelan en base a los instrumentos y los radares meteorológicos.
Estas tormentas suelen ser más grandes y más frecuentes; en el despacho del vuelo vemos siempre la concentración por zonas y si supera la categoría aisladas (“isolated”) entonces tomamos una ruta distinta. Hoy en día, los aviones comerciales no vuelan jamás a través de una tormenta ni parte de ella. Lo que la gente percibe como tormentas en los aviones son solamente zonas de nubes dentro de las cuales hay tormentas embebidas (“embedded”) que generan grandes variaciones de viento y por lo tanto turbulencia. Pero el radar meteorológico nos va diciendo dentro de esta capa dónde están las tormentas y siempre nos desviamos alrededor de ellas.

Se establece que es 20 millas alrededor de una tormenta. Normalmente tomamos esa distancia o más, hoy en día los controladores aéreos empiezan a tener radares de aviones con meteorología incluidos, con lo cual ellos ya saben con mucha anticipación si habrá tormentas en la ruta y ofrecen alternativas de desvío y reportes de otros aviones adelante para una mejor planificación.
Hasta el momento no he podido verlos. He escuchado de algunos pilotos que los han visto en la amazonía de Brasil y en el Caribe, espero algún momento poder verlos y quizás fotografiarlos.

Justamente estos fenómenos como los sprites y otros asociados a la gran carga eléctrica de la atmósfera y las tormentas. Estoy seguro además que hay muchos otros fenómenos que aún no se han visto y habrá oportunidad de fotografiarlos en el futuro. Es lo que me gusta de la naturaleza, siempre desafía a la imaginación.
NOTA DE LA RAM: Agradecemos a Santiago Borja su colaboración en la revista, brindando una información tan útil e interesante a nuestros lectores. Le felicitamos por su excelente colección de fotografías, deseándole que siga creciendo.